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Este blog es un blog sobre videojuegos, pero no un blog que intente ir de "pro" ni en el que quiera ir de "listillo" sino simplemente un blog en el que hablo sobre los juegos que, por una u otra razón, hayan quedado en mi recuerdo, aquellos que definieron mis gustos en este hobby y aquellos que pudieron haberme marcado. Aquí no hay guías, puntuaciones ni trucos, solo puro amor por los videojuegos y algún que otro recuerdo medio enterrado en la memoria, tampoco hay roms ni enlaces de descarga, para eso ya hay otras página.

sábado, 7 de marzo de 2026

Juegos que conocí en emulación: Baldur's Gate: Dark Alliance (GBA)


     Hace unos días, me hice con un juego de PC. Me apetecía mucho "rememorar" mis tiempos "dungeoneros" y decidí hacerme con un par de juegos, basados en el universo de Dungeons & Dragons, y al comenzar cierto juego en particular, me di cuenta de que comenzaba igual que uno que yo ya había jugado en Game Boy Advance. Llegabas a la ciudad, te atacaban, te llevaban a una posada, en la posada escuchas unas voces, y, para encontrar a tus atacantes, antes, debías acabar con unas ratas y no sé qué más... Por mera curiosidad, y porque me parecía un inicio muy poco original, busqué ese juego de Game Boy Advance y miré su nombre... el mismo... ¡era el mismo que juego de Game Boy Advance que yo había jugado hace años!. No sé si llamarlo "port" o simplemente "versión", pero la cuestión es que son, en principio, el mismo juego. Y bueno... ¿de qué versión creéis que voy a hablar? (pregunta absurda, ya que lo podréis ver en el título y en... ehem... las propias capturas), pues de la de Game Boy Advance, que para eso es la primera que jugué y que, de hecho, incluso lo terminé, así estaba de necesitado de juegos de D&D.


-¡Oiga!, ¡hoy me siento generoso!, ¡deme la mejor comida que pueda pagar con un euro!


    En cuanto al contexto que tanto me gusta dar, lo cierto es que no hay demasiado. Cuando tenía mi ordenador anterior, me dio la fiebre de los juegos inspirados en D&D, por alguna razón, me resultaba imposible jugar a Neverwinter Nights, sin importar si era con la versión original de mi hermano, o con versiones... alternativas, siempre podía hacerlo iniciar, pero llegado un momento, siempre se fastidiaba el juego y ni siquiera cargaba. Por ello, acabé recurriendo a juegos de consola, mucho más fáciles de... esto... "hacerlos funcionar". Y vi que había una Baldur's Gate para GBA, que ok, no era ESE Baldur's Gate, pero al menos era un juego basado en el juego de rol de mesa que tan buenos ratos me hizo pasar en su día, y decidí darle una probadita... y resultó ser una probadita bastante larga, como os podéis imaginar si digo que terminé el juego.


Se supone que esas dos cosas son... no sé... ¿trasgos?, ¿hombres rata?, ni lo sé ni me acuerdo, y tampoco puedo adivinarlo


    Para empezar, decir que el juego sigue, más o menos, el mismo desarrollo que la versión de ordenador y consolas, solo que de una manera bastante más simplificada, obviamente, por motivos técnicos. Por ejemplo, aunque al empezar tenemos a nuestra disposición los tres mismos tipos de "clases", arquero, mago y guerrero, en esta versión, todos comparten el mismo sprite, por lo que no podremos llevar a la elfa maciza... quiero decir maga, pero bueno, eso era algo que, en su día, desconocía. Aunque sí me sonaba algo la segunda parte de este juego en su versión de PS2... creo que lo vi en algún lado pero no llegó a llamarme la atención, una pena, teniendo en cuenta los vicios que le llegué a echar a Champions Return to Arms, un juego muy, muy parecido a estos Baldur's Gate, pero bueno, sigamos.


-Escogí un mal día para autopercibirme como aracnofóbico...


    Otra cosa más que muestra las limitaciones de la GBA, es que la escena del inicio, en la que unos bandidos nos asaltan, estará reproducida con imágenes estáticas, o incluso con la pantalla negra. Y ya que estamos... las armas y armaduras no son muy diferentes unas de las otras, y aunque se ven reflejadas en el sprite de nuestro personaje al equiparlas, lo cual tiene mérito, tienen un detalle mínimo, pero es algo entendible, ya que al final, el tamaño de la pantalla, tampoco habría permitido mucho más. Las mazmorras también están muy simplificadas, faltando muchos elementos decorativos, todo, ya digo, más que entendible... pero claro, recordemos que yo jugué este juego sin conocer las versiones "mayores", y aunque al principio me pareció un juego muy simplón, su sencilla jugabilidad, que algunos catalogarían de "hack n slah", hace que el combate sea sencillo de aprender y que no nos cueste demasiado el avanzar durante los primeros minutos del juego.


¡Oh!, ¡un guardia!, haré como que no llevo una espada desenvainada y seguro que no se dará cuenta


    Como RPG que es, sencillote, pero sigue siendo un RPG, nuestro personaje irá subiendo de nivel, pudiendo, como suele ser habitual, aprender diferentes habilidades o mejorar cosas como los puntos de vida o la magia. Al matar enemigos, o romper ciertos elementos del escenario, podremos encontrar objetos, desde oro (la moneda del juego), a pociones o piezas de equipo. El loot es más o menos aleatorio, por lo que en una partida puedes salir bien armado de tu primera misión, o salir casi con lo puesto. A parte de el loot básico, a veces encontraremos cofres de tesoro, en los cuales encontraremos objetos que, esta vez, serán fijos.


No, no son jamones, son ratas muertas... ¡igual de deliciosas!


    A pesar del "downgrade" con respecto a las otras versiones, no se puede negar que el juego se hace divertido, encontrar a los que nos asaltaron al principio será sólo la excusa para comenzar nuestra aventura, la cual transcurrirá en Baldur's Gate, que no es sino uno de los emplazamientos más conocidos de "Los Reinos Olvidados", uno de las ambientaciones más conocidas, y queridas, del juego de rol Dungeons & Dragons... ambientación en la que yo dirigí y jugué algunas campañas y, por lo cual, me atraían juegos como este y, sobre todo Neverwinter Nights, juego que tenía (y tengo) en mi lista de juegos que DEBO terminar antes de morir y que, sin embargo, nunca me pongo en serio con ellos XD.


El menú tiene su encanto, la verdad


    Gráficamente tampoco es la gran cosa, los escenarios son bastante limitados y bastante vacíos, lo que contrasta bastante con las versiones "mayores" que tenían bastantes objetos en el escenario que se podían destruir o empujar. En la versión de GBA, casi los únicos objetos con los que podremos interactuar serán los cofres del tesoro y los barriles, que podremos romper para buscar más objetos y tesoros. Los enemigos son bastante simples, algunos incluso cuesta reconocer qué son, pero hay que entender que, el tamaño de la pantalla, tenía sus límites, y jugar este juego en una pantalla grande, como hice yo, pues le quita gracia. De hecho, mientras estoy escribiendo esto, estoy viendo la captura que vosotros podréis ver debajo de este texto (porque subí las capturas antes de tener todo el texto terminado para ahorrar tiempo), y viendo las imágenes en pequeño, lo cierto es que los fondos ganan bastante. La estantería que se ve en la parte superior se ve bastante detallada, y el arco ese lleno de telarañas y suciedad, también da bastante el pego, la verdad, por lo que no creo que un usuario de la época tuviera mucha queja en ese sentido. Algo que no he dicho, creo, es que el equipo de nuestro personaje ¡cambiará su sprite!... sí, es cierto que, básicamente, será un cambio mínimo de color y, a lo sumo, una textura mínimamente compleja, pero recordemos, estamos hablando de una consolita portátil cuya pantalla no es que fuera muy grande, y cualquier detalle de ese estilo, se agradecía mucho.


Lo de que el juego tuviera textos en castellano era un detallito importante, no como otros...


    Ya habré dicho como quinientas veces que la jugabilidad era muy sencilla, y es verdad. Podíamos atacar a los enemigos, ya fuera de cerca o de lejos, con un arco o con magia, dependiendo de nuestra clase, y también podíamos usar pociones para recuperar vida o magia... que por cierto, tuve que buscar en internet cómo se hacía (XD), porque era con ciertas combinaciones de botones. Jugando con teclado se me hacía raro he incluso complicado, pero con mando resultaba bastante sencillo. A pesar de la sencillez del combate, el número de enemigos y su localización hacía que, a veces, tuviéramos que hacer uso de una mínima estrategia. Una que funcionaba el 100% de las veces era el encontrar hasta dónde llegaban los enemigos. Me explico. Los enemigos, al verte, te atacaban, sobre todo al principio, la mayoría te atacaba cuerpo a cuerpo, por lo que, para ello, debían acercarse a ti para pegarte. Hasta aquí todo ok (supongo), pues bueno, la "estrategia" consiste en alejarte de los enemigos, hasta ver que estos se alejen... y ya está, ya sabes donde está el "punto seguro", ya sólo te toca atraer a los enemigos de nuevo, pegarles antes de que te peguen a ti y volver a alejarte, ya que ellos, claro, también podrán pegarte. Parecerá una tontería, pero así ahorras muchas pociones, lo que al principio es vital. Normalmente, las entradas entre habitaciones, solían ser "puntos seguros", lo cuál lo facilitaba todo aún más, ya que los enemigos no podían pasar unos por encima de otros por lo que podías despacharlos de uno en uno de manera más cómoda, y más si usabas un arco o magia a distancia.


-Encantado. Deme una copa de agua, del grifo, gracias


    Al igual que en otros juegos del estilo, podíamos tener "equipados" varias armas y cambiarlas cómodamente con un botón, por lo que no teníamos que estar entrando y saliendo del menú para cambiar el arco por la espada y luego otra vez cambiar la espada por el arco. Esta es otra cosa que parece una tontería, pero que se agradece un montonazo en este tipo de juegos, ya que se suele "perder" mucho tiempo en los menús, y todo el tiempo que nos podamos ahorrar en los menús, es tiempo que podremos dedicar a explorar y matar enemigos, y teniendo en cuenta que hablamos de un juego de Game Boy Advance, se agradece aún más, ya que hay decenas de juegos, de consolas más modernas, con mandos con muchos más botones, que te obligan a entrar al menú si quieres cambiar el arma de tu personaje, lo cual, como digo, toca mucho los cojones, ya que rompe la acción.


¡La caja, la caja!


    Como buen juego inspirado en D&D, la mayor parte del tiempo lo pasaremos de "mazmorreo"; o sea, explorando "calabozos", siendo "calabozo" tan solo un eufemismo para referirse a cualquier zona "interior", con cierta extensión, llena de enemigos y tesoros que encontrar. Pero eso no quita que podamos darnos una vueltecita por la superficie, donde también tendremos que hacer frente a algún que otro enemigo o incluso tendremos alguna que otra tienda a nuestra disposición. La cantidad de equipo que podremos encontrar o comprar está a la altura de lo esperado, aunque dará bastante rabia ir a la primera tienda del juego y ver armas tochísimas con encantamientos rotísimos ¡que no podremos comprar porque su precio será astronómico!. No obstante, no recuerdo si el equipo disponible en las tiendas era aleatorio (cosa que sí sucedía en otros juegos), aunque algo me dice que sí, cosa que siempre me ha frustrado mucho, porque no tiene sentido mostrarme a nivel 2 equipo que no voy a poder comprarme hasta, por lo menos, diez niveles después, porque si este fuera un juego de esos que puedes "farmear" dinero de manera "fácil" e "infinita" como en los JRPG "tradicionales" pues ok, te quedas un par de horas matando bichos y consiguiendo dinero y luego vas a la tienda, pero como digo, no es el caso, es un juego inspirado en D&D, y aunque no sigue propiamente dicho las reglas del juego de mesa, sí sigue, más o menos, la misma lógica con los enemigos, o sea, que los que hay, son los que hay. Aunque sí me parece recordar que, al ir a zonas ya exploradas, sí puede aparecer algún enemigo, pero no sé si es porque no los maté XD, o porque sí reaparecen, pero de todas formas, son tan pocos, que el "farmeo" sería increíblemente lento y cansado.

    En definitiva. Tenemos ante nosotros un juego entretenido, no excesivamente complicado, y que nos puede entretener durante unas cuantas horas. No busques un juego con una historia o un desarrollo súper épico, este juego no va de eso, es un juego más... "mundano", por así decir, pero eso no quita que sea bastante entretenido y divertido. Es bastante posible que no esté entre los mejores del catálogo de la GBA, pero es que menudo catálogo tenía esa consola, pero yo, que lo comencé sin demasiadas expectativas, y solo por ser un juego basado en D&D, me sorprendí a mí mismo explorando todas y cada una de las mazmorras hasta llegar al jefe final, y eso debe significar algo, porque si hay algo que yo NO haga es terminar un juego que no me guste. No es, obviamente, un juego que cambiara mi vida, pero lo defendería ante el que diga que es un mal juego o un mal port. Es un port decente de un juego que tampoco penséis que era la polla en vinagre (no digo que fuese malo, sólo digo que tampoco era lo mejor del universo), y que yo sepa, en GBA, no había muchos juegos del mismo estilo, no al menos de la misma calidad. Así que sí, lo recomiendo, y lo recomiendo bastante.


El mejor truco para matar a las arañas, es atacarles hasta bajarles toda la vida


    Esta entrada, cuando la publique, es una de las más recientes que he escrito (tengo algunas que llevan AÑOS esperando a ser publicadas porque no me animo a hacer las capturas XD), por lo que lo que voy a decir ahora es actual. Desde hace ya un tiempo, estoy usando RetroArch un "multiemulador" que me simplifica bastante las cosas, como por ejemplo el hacer las capturas de ciertas consolas, ya que al abrir el menú se pausa el juego (no importa de qué máquina estemos hablando), lo cual me permite hacer capturas incluso en "acción", no como con otros emuladores o juegos, en los que casi siempre tengo que poner al personaje en una situación "poco peligrosa" para que no me maten y no tener que cargar partida por culpa de hacer una captura (XD). Pues como digo, llevo tiempo usando RetroArch, y quizás le dedicó un especial, ya que sé que hay mucha gente que quiere entrar en esto de la emulación y lo ve muy complicado, pues este emulador lo "simplifica" todo al poder descargar desde el menú del propio emulador los emuladores (pffff) que quieras... no me voy a extender, porque espero hacerlo dentro de no mucho tiempo. Y he sacado el tema porque, no entiendo por qué, los juegos de GBA funcionan mejor en RetroArch que en el emulador "exclusivo" de GBA que tenía desde hace tela de tiempo, y lo raro es que, en realidad, ¡son el mismo emulador!, ya explicaré esto cuando hable de RetroArch.

    Pues ya estaría, al final me ha quedado una entrada más larga de lo esperado, ya que el juego tampoco requería demasiado, así que volviendo a recomendarlo me despido, ¡hasta la próxima!... y sí, no se curraron mucho la pantalla de "game over" XD.

    

    

Especial: Minecraft (y mi depresión)


    Sí... voy a hablar de Minecraft, y sí... es un especial. ¿Que por qué?, pues creo que es evidente y, a la vez, no lo es. Es evidente porque, Minecraft, aunque tiene ya sus años, es un juego que puede catalogarse como "moderno" y "actual", ya que no sólo sigue teniendo una gran popularidad, sino que, además, se va actualizando cada poco tiempo, de manera gratuita, por cierto, añadiendo más y más contenido, con lo que, el Minecraft actual, es muy diferente a su primera versión. Y, por otro lado, no es tan evidente porque, esta entrada, trata sobre Minecraft, pero también sobre MI depresión.


Me encanta mi camiseta de Superman



    Ya le dejado caer, cuando no dicho directamente, que soy una persona propensa, MUY propensa, a la depresión, tanto es así que podría decirse que padezco de depresión crónica (cosa que, en realidad, existe, por cierto). Puedo pasar rachas mejores, rachas peores, y rachas "meh", pero también, y eso es lo malo, puedo pasar rachas muy, pero que muy malas. Rachas en las que nada importa, en la que no le encuentro sentido a nada. Rachas en las que me he encontrado caminando por las calles de mi ciudad a las tantas de la noche buscando ideas para... bueno, digamos que para hacerme el "auto game over"... La depresión es una mierda, no lo puedo definir de una manera más clara. Algunos se piensan que la depresión es "sólo" estar triste, y no, no es algo tan simple. La depresión, literalmente, te anula como persona. Te deja convertido en un amasijo de carne incapaz de salir de esa cueva oscura y fría que es el interior de tu propia mente, que sólo te dice cosas negativas, que te recuerda lo poco que vales y lo poco que le importas a los demás. La depresión es, a fin de cuentas, la anulación de uno mismo. Por eso es tan importante buscar ayuda y apoyo, tanto de profesionales como de familiares, porque si no tienes ninguna de las dos cosas, el final, puede ser trágico.


¿Dónde si no podrías encontrar a Bob Esponja en un mundo estilo Fallout?... bueno sí, en PC con mods...


    Antes de entrar en materia, aunque esta entrada será "especial", y no en el sentido habitual, debo decir algo que, a lo mejor, puede resultar duro, pero es algo que debo decir. Si sigo aquí, vivito y coleando, es por dos razones. Porque soy muy cabezón, y no me gusta rendirme, y porque me conozco. Cada vez que me da una crisis grave (u "oleadas", como yo las llamo), y siento ganas de... bueno, ya lo digo más arriba. Intento recordar que, a pesar de todo de lo mal que vea la situación, de lo asquerosa que vea mi vida, y de la poca esperanza que pueda tener en mi interior... al final, toda esa puta mierda nube de oscuridad, acaba desapareciendo, ¡siempre!. Vivo con esto prácticamente desde la infancia, y seguramente, por no buscar ayuda en su momento, se acabó convirtiendo en algo crónico. La gente a mi alrededor simplemente pensaba que era un niño callado, melancólico quizás, sin molestarse en mirar en mi interior. Pero como digo, siempre, al final, por fuerte que fuese la ola, las nubes desaparecían, y la luz regresaba. Quizás no era una luz muy fuerte o duradera, pero sí lo suficiente para poder ver la orilla, una vista a la que agarrarme en lugar de rendirme.


No, no estoy acechando al aldeano para darle un hachazo... aunque bien pensado...


    Lo peor de todo, es que dichas "oleadas", pueden aparecer casi porque sí, casi cualquier "contratiempo" puede hacer que, mi mente, haga "click", y, en un par de días, vuelva a sumergirme en la oscuridad. Y yo lo noto. Cuando algo sucede y viene la "ola" (por eso las llamo olas), noto que, poco a poco, mi humor va cambiando, mi percepción de las cosas va cambiando, comienzo a no tolerar ciertas cosas y... bueno, digamos que noto que algo va cambiando, no es algo que suceda de un día para otro, y como conozco mi propia naturaleza, es algo que he aprendido a identificar y, como digo, a tolerar. Por suerte, hace ya mucho que no me da una "crisis" de las gordas... unos cinco años, ¿que como lo tengo tan bien calculado?, pues porque es, ¡qué casualidad!, la edad que tiene mi sobrina pequeña, la cuál insufló a mi vida algo de lo que estaba falto y de lo que ni siquiera era consciente... cariño, cariño puro, sincero y desinteresado.

    Suelta esta retahíla, me gustaría ir ya al asunto.

    Yo conocí Minecraft... bueno, ¿qué voy a decir?, estoy metido en esto casi desde que nací, y cualquiera que sepa un poco de videojuegos, conoce Minecraft. Pero lo que quiero decir, es que lo conocí, "personalmente", por mis dos sobrinos (ahora ya mayores), los cuales estaban enganchados. Veían vídeos en YouTube y cuando la madre les dejaba jugaban Minecraft. Se ponían en modo creativo (en la PS3), se daban un tiempo para construir bases (una cada uno), y luego veían quién era capaz de destruir antes la base del otro... ah, o jugaban a alguno de los "minijuegos" competitivos que el juego traía.


Este juego me da mucha paz... menos por la noche o cuando estoy explorando una cueva en la oscuridad, o cuando me alejo de mi base y no recuerdo donde está porque olvidé las coordenadas, o cuando hay una invasión, o cuando...


    Yo pasaba MUCHO tiempo con mis sobrinos, de hecho, ellos pasaban más tiempo conmigo que con sus padres, por lo que su marcha al norte de España (MUY al norte de España), supuso un bajón en mí que a punto estuvo de ser de los gordos... ¿que qué lo impidió?... Minecraft.

    Mi hermana se llevó a los niños con bastantes prisas, vendieron la PS3 y todos sus juegos porque el padre les había comprado la PS4. Vendieron como digo, todos los juegos... menos el Minecraft, que, por alguna razón, estaba en mi habitación. Y un día, lo vi allí y me dije... ¿por qué no cruzar la última barrera?. 

    No os podéis imaginar lo mal que estaba yo en aquella época. Yo era todo un hater de Minecraft, en parte, por culpa de lo pesados que eran mis sobrinos con ese juego (igual que con otro que empieza por "Fort" y termina en "nite"). Pero, aquel día, mi idea sobre este juego cambió para siempre.

    Me puse a jugar, tan "distraído", por mi oscuridad, que mis prejuicios hacia el juego desaparecieron. Aparecí, me acuerdo perfectamente, en un bioma de jungla... para mí, incluso a día de hoy, el peor bioma en el que aparecer. La densidad de la vegetación era brutal, literalmente debía romper la maleza para poder avanzar, y sin conocer las mecánicas del juego, salir de allí fue casi un infierno. Un infierno tan infernalmente infernal, que, por la noche, tuve que esconderme en un agujero en la tierra. Algo sí que sabía del Minecraft, claro, como que, por la noche, aparecían "cosas". No dormí, ya que no tenía cama. Sabía que podía hacerse, pero no como. Cosa que aprendí "al día siguiente". Explorando un poco, encontré un bioma más agradable, subí a una pequeña meseta, la alisé un poco, y me hice mi primera casa... en cuanto supe hacer carteles coloqué una con el nombre del lugar... "Villapene"... sí, soy así de especial.


Esta captura no dice mucho... pero es un "complemento" basado en Fallout


    Poco a poco fui aprendiendo las mecánicas, como crear cultivos, criar bichos y tal. Puse un muro alrededor de mi casa, convertí la casa en un puto rascacielos... Y aprendí que podías llevar lobitos. "Adopté" a varios... uno se ahogó, el muy estúpido, por no saber salir del agua al quedarse atascado bajo un puente bajo que yo mismo había construido. Otros cuatro se "sacrificaron" al explorar una mina, mina a la que llamé, con su correspondiente cartel, "Mina de los Cuatro Lobos", en su honor. Y fue precisamente una mina, o mejor dicho una cueva, lo que hizo que me enamorara de este juego. En realidad fue casi al principio, cuando supe cómo hacer antorchas y las herramientas básicas. En busca de minerales, entre en la primera cueva que encontré.

    El mundo de Minecraft, no voy a descubrir nada, está todo hecho de cubos, y por muy hermosos que puedan ser algunos paisajes, en realidad, todo tiene un aspecto muy monótono. Monótono en el sentido de que, los mundos, no son "realistas", los ríos no discurren "montaña abajo", por ejemplo, simplemente "existen", no hay caminos enrevesados entre los árboles ni muchos accidentes "naturales". Pero aún así, como digo, podemos encontrar entornos muy hermosos, grandes praderas con solo el cielo sobre nosotros, enormes agujeros en los que parece haber caído un meteorito, cuevas enormes... es cierto que, en la versión de PS3, que es la que yo jugué primero, todo era bastante más "pequeño", yo veía vídeos de Minecraft (sí, al final terminé viendo vídeos de Minecraft), y sentía cierta envidia de los usuarios de PC, ya que todo, literalmente todo, era más grande, desde el propio mundo hasta lo que había dentro.

    Pues bueno, que me enrollo. Entré en mi primera cueva, y cuando apenas llevaba unos minutos descendiendo y colocando antorchas, comenzó a sonar uno de los temas clásicos de Minecraft y, entonces... me sentí como en casa. La soledad, el aislamiento, esa sensación de estar en un sitio en el que nadie había estado antes... me recordó tanto a la sensación que tuve cuando jugué por primera vez al Tomb Raider, que un pensamiento pasó fugazmente por mi mente... "¿no será este EL MEJOR JUEGO DE LA HISTORIA?".


Las estructuras naturales que puedes encontrar, pueden ser increíbles en ocasiones, eso de ahí, ni siquiera es taaan espectacular


    Puede sonar exagerado, pero esa sensación de aislamiento y soledad fue lo que me enganchó de verdad, ¿poder construir cosas?, está bien, ¿libertad total de exploración?, ok... pero esa sensación de soledad... era como si mi mente se pusiera en blanco, dejando todo atrás, sólo debía concentrarme en lo que tenía delante, en explorar aquella cueva, en tener cuidado con los zombis, los esqueletos y los creepers. Y cuando salí a la luz tras un largo rato, con un montón de materiales útiles, tuve una enorme sensación de victoria. No había "hecho nada", solo picar, durante un par de horas posiblemente, pero la cantidad de materiales me permitiría avanzar "de verdad", y así entendí cómo funcionaba el juego. Yo, por aquellos tiempos, ignoraba lo del End, lo de la dragona, el Nether y demás. Para mí, Minecraft, era la superficie y las cuevas, ya está, pero cuando supe de esas "dimensiones extra" sentí que aquel juego no tenía final... y era cierto, no tenía final. Es verdad que, tras matar a la dragona, salen unos créditos finales, pero luego puedes continuar jugando en tu mundo si quieres, lo cual hacía que, como digo, el juego fuera infinito, y que fueras tú el que decidiese cuando "terminaba" un mundo.

    Más tarde, "llegó" mi sobrina, la cual aprendió a jugar videojuegos con Minecraft, en mi PS3, y jugando a dobles en ocasiones. Recuerdo que, a veces, se pasaba más tiempo mirando al cielo o al suelo que jugando, ya que no sabía usar el stick derecho. De hecho, cuando mi PS3 explotó (literalmente), mi sobrina estaba jugando sola al Minecraft, ella ya sabía manejar bien el mando y las mecánicas básicas del juego. Y cuando la PS3 explotó, los dos nos miramos con cara de susto.

    Así dejé de jugar a Minecraft... durante un tiempo no excesivamente largo, en realidad. Me hice con un ordenador, el actual, que de hecho me lo dio mi padre, ya que este se compró uno nuevo. El ordenador estaba fatal, literalmente, cuando me lo dio, mi padre me dijo "a ver si tú eres capaz de hacerlo andar"... y bueno, "andar" no pude hacer que lo hiciera, pero sí encenderlo... media hora... ¡media hora!, de reloj, tardó en encender. Aunque estoy pensando... creo que mi padre me dio el ordenador ANTES de que mi PS3 explotara, pero el caso es el mismo. Cuando al fin encendió el ordenador, le eché un vistazo "por encima". Y entendí, en parte, por qué iba tan mal. Mi padre tenía miles de archivos completamente desordenados, solo en la carpeta de descargas, tenía miles de fotos, sin archivar en carpetas ni nada. También tenía un montón de juegos de esos "gratis" instalados, al igual que un montón más de porquería. Tras más de una tarde "limpiando" el ordenador, y desfragmentándolo manualmente (dejar que lo hiciera solo, hubiera hecho que tardase DÍAS, de lo lento que iba), el ordenador comenzó a ir mejor... mucho mejor. Joder, es el que uso a día de hoy y me va bastante bien.


Más desierto...


    Por no enrollarme más... un día, me dije, "¿por qué no pillarme el Minecraft para PC?", seguro que está tirado de precio. Lo miré en la store y vi que había varias ofertas, me pillé una que tenía Bedrock y Java Edition (no sabía lo que era eso, recordemos que yo solo había jugado a la versión de PS3), y traía algunas cosas "de regalo", como monedas para gastarlas en la Marketplace, creo que un pack de texturas... bueno, cosas.

    Lo instalé y... bueno... el rendimiento de mi ordenador no era el mejor precisamente, pero podía jugarlo. Es cierto que, cuando el juego guardaba automáticamente, se ralentizaba bastante (nótese que hablo en pasado), pero cambiando ciertas cosillas pude mejorar algo el rendimiento. ¿Lo malo?, que no podía jugar "a dobles" con mi sobrina en una sola pantalla... con un solo Minecraft, quiero decir.

    Antes de continuar... continuando con la versión de PS3. En un momento dado, mi consola comenzó a tener problemas a la hora de leer discos, y uno fue, precisamente, el de Minecraft. Para "matar" el mono, me bajó de la store, que aún funcionaba, la demo, la cuál te dejaba jugar como unos veinte minutos... hasta que descubrí, gracias a un niño latino de diez años (sí, este estereotipo ES REAL XD) en YouTube, que si comenzabas una partida "a dobles", cuando el tiempo terminaba, ¡el segundo jugador podía seguir jugando!. Y era cierto. Creo recordar que no podías guardar ni cargar partida, y que no salían enemigos por la noche... bueno, eso es en parte. Recuerdo que, por las noches, a veces, durante un frame (o menos) podías ver a los enemigos, pero estos desaparecían. Lo cierto es que daba algo de miedito, ya que te daba la sensación de estar viendo "fantasmas". A lo que iba. Al final, me pillé la versión completa, vamos, el juego, y cuando fui a cargar mi primer mundo... ¡no pude!, al parecer, y no entiendo el por qué, las versiones física y digital no eran "compatibles". Miré los archivos de guardado y vi que tenían nombres ligeramente diferentes, lo que los convertía en archivos de juegos diferentes a nivel práctico... fue la primera vez que perdí un mundo "principal"... cosa que se repetiría en el tiempo.

    Pero sigamos, y vayamos ya al punto.

    Minecraft, es un juego de "supervivencia" y construcción que da al jugador la total libertad de hacer, literalmente, lo que le salga de los cojones. ¿Que quieres pasarte toda la partida criando vacas?, pues hazlo, ¿que quieres "chetarte" para matar a la dragona?, tú sabrás, ¿que quieres construir enormes construcciones megalómanas en tu propio honor?, pues ok. Pero es que va incluso más allá. Puedes jugar con amigos, visitar sus mundos o que ellos visiten el tuyo, hay minijuegos competitivos, el modo creativo, mundos (gratuitos o no) educativos o de temáticas basadas en franquicias famosas... Los que critican a este juego sin conocerlo... son unos ignorantes. Piensan que es un juego "para niños", pero si vieran cual es la media de edad de jugadores, se quedarían con la boca abierta. Es un juego que proporciona tantas posibilidades, que lo puede jugar gente de cualquier edad. Y eso es solo la punta del iceberg.


La cantidad de mods y complementos que puedes tener son increíbles, eso sí, harán que el juego cargue algo más lento

    Si por algún motivo te aburres de Minecraft, hay, literalmente, cientos de mods LEGALES, que puedes comprar en la Marketplace. Es más, hay muchos que son gratuitos, algunos añaden texturas nuevas, skins (personajes), o incluso aventuras completas en mundos de franquicias ultraconocidas (como digo más arriba), como Fallout, Star Wars y... ejem... Bob Esponja. A veces, algunos de esos "mods", te permiten usar las texturas en tus mundos, como el caso del mod de Fallout, que no solo trae un mapa que está basado en Yermo Capital y que, además, trae multitud de skins basadas en los personajes de ese juego, no, además, te permite usar las texturas del mod en tus otros mundos, lo que siempre resulta curioso. Hay casos, como los mods de Star Wars y el de Bob Esponja en los que, directamente, son aventuras nuevas en los que tienes que cumplir misiones para avanzar. En ambos casos, el juego está en modo "aventura", por lo que no puedes romper ni agarrar bloques (tampoco lo necesitarás). En mi caso, el mod de Bob Esponja corre bastante bien, pero el de Star Wars va bastante mal, aunque quizás debería probarlo ahora, parece que ha mejorado (bastante) el rendimiento del juego en Bedrock Edition (actualización porque esto lo escribí hace ya tiempo. Sí, ahora va algo mejor). Ah, que no he dicho que todo esto es en Bedrock Edition.

    BE es, por así decir, la versión "estándar", la que funciona en todos los dispositivos. Pero, la java, es la más jugada por los que tienen un PC "decente", ¿y por qué necesita un PC "decente"?, pues porque está pesimamente optimizado, y su rendimiento es mucho peor que la BE. En mi ordenador es, literalmente, injugable, con eso lo digo todo. Pero, a cambio de ello, es mucho más fácil meterle mods externos. ¿Que si MOJANG lo permite?, lo diré de esta manera... El propio launcher del juego te permite administrar los mods externos a tu gusto... vamos, que sí que lo permite. Con lo cuál, podréis imaginar, las posibilidades de modificación y personalización del juego se disparan a niveles epiquísimos. De hecho, así puedes meter mods que mejoren el rendimiento, mods de gráficos ultra realistas o mods que cambien el comportamiento del juego completamente... vamos, una locura. Nunca fue tan cierto aquello de, "las posibilidades son infinitas". Para MOJANG la colaboración de la comunidad es tan valiosa, que incluso están quitando la "ofuscación" del código del juego para hacer más fácil el trabajo para los modders, cosa inaudita en la industria.

    Minecraft, originalmente, era mucho más sencillo de lo que es ahora, de hecho, la versión que jugué de PS3, ya estaba anticuada con respecto a la de PC o consolas más modernas porque hacía tiempo que no se actualizaba. Con el tiempo, se fueron añadiendo multitud de elementos. Desde criaturas nuevas, estructuras, biomas, bloques, objetos... todos los años hay pequeñas actualizaciones. Y es verdad que, a veces, lo que se incluye puede ser un poco decepcionante, quizás un nuevo tipo de flor (y no me lo invento), un bicho nuevo que apenas hace nada (tampoco me lo invento), y cosas así, pero eso hace que, al acabar el año, el Minecraft actual tenga mucho más contenido que el Minecraft de principios de año. Pero al igual que a veces se incluyen cosas pequeñas, a veces, la actualización trae algo gordo de verdad, como un bioma nuevo, con árboles y criaturas nuevas o incluso una dimensión nueva, como ya pasó en su día con el Nether por ejemplo, o incluso con el End, que no salieron a la vez que el juego original.


¿Os gusta Star Wars?, pues también tenéis complementos inspirados en ese universo?


    Cuando dije que el juego era "infinito", era algo tanto metafórico como LITERAL. Me explico. En Minecraft no tenemos UN mundo como en los juegos tradicionales, que va. El mundo se genera proceduralmente a partir de una semilla, y la cantidad de semillas es... digamos que "grande", lo que hace que la cantidad de mundos disponibles sea gigantesca. Pero no solo eso, cada mundo (en versiones "grandes", como la de PC), es enorme. De hecho, cada mundo de Minecraft, es potencialmente más grande que el propio planeta Tierra. Y digo "potencialmente" porque difícilmente verás entero un mundo de Minecraft. Cosa que, por otro lado, sí podías hacer en la versión de PS3, ya que los mundos eran mucho, muchísimo, más pequeños. Pero recordemos, además, que en Minecraft, el mundo también se expando verticalmente, aunque no tanto como horizontalmente, lo que hace que la cantidad de espacio a explorar sea simplemente inabarcable. Además, tenemos multitud de biomas, desde desiertos a junglas, pero también hay biomas submarinos, los cuales podremos explorar si tenemos el equipo necesario (nos asfixiamos bajo el agua, por cierto). La cantidad de biomas, y combinación de los mismos, es simplemente imposible de gestionar en nuestra mente, es casi como querer comprender el tamaño total del universo, nuestro cerebro no está preparado para eso.

    Hace algún tiempo, en una actualización, se actualizaron (valga la redundancia), los aldeanos, seres pacíficos que viven en... bueno, aldeas, y con los que podemos comerciar para conseguir esmeraldas (la moneda del juego) u otros recursos. Pues en esa actualización, se personalizó a los aldeanos para que sus ropas estuvieran acorde con el bioma en el que estuviese su aldea, lo cual daba aún más personalidad al juego. Incluso podemos "forzar" a que los aldeanos aprendan profesiones que nos convengan a nosotros con las diferentes "mesas de trabajo" que se añadieron también hace ya un tiempo (cosa que antes no se podía hacer).

    El juego es enorme, lo repito, podría estar todo el día comentando detalles, hablando de sus mecánicas, profundizando en los "mods" y hablando de mis experiencias durante horas y horas, pero creo que es hora de ir terminando, pero quiero terminar diciendo algo antes.


Dicen que los videojuegos te vuelven violento... pues aquí estoy yo, dando de comer brutalmente a unos salvajes corderitos con mi bestial skin del anime ultraviolento de Sakura Cazadora de Cartas, todo muy gore, como podéis observar...


    Minecraft, para mí, "es casa", ya lo mencioné en el especial al respecto. Y eso quiere decir que, cuando lo juego, no solo me siento bien, me siento seguro, a salgo, todos mis malos pensamientos se alejan como la niebla ante una brisa fuerte. Durante mucho tiempo fue un salvavidas para mí (literalmente), y aunque entiendo que no es un juego para todo el mundo, no entiendo como puede haber gente que lo odie sin haberlo jugado siquiera, ¿es por su comunidad?, lo puedes jugar solo, ¿porque no hay un "objetivo real"?, en realidad, puedes matar a la dragona, y hay algún que otro "enemigo especial" que derrotar... el juego te da libertad incluso para eso, para que tú te pongas tus propios objetivos, y cada muerte, al igual que pasaba en Dark Souls, podía suponer perder mucho, podías perder los objetos del inventario si no corrías a recogerlos o si morías al caer en la lava, y tus "niveles" también se iban a la verga (estos últimos se usan para encantar y/o reparar objetos), por lo que también te enseñaba a gestionar tu frustración y a saber reponerte de un mal momento. Una muerte jodía, sobre todo, si tu punto de "spawn" estaba muy lejos de donde morías, lo cual podía suponer, como digo, perder todo lo que llevaras encima. En definitiva, es un juego más complejo de lo que parece, pero más sencillo de lo que parece (XD) dependiendo de cómo se lo plantee el jugador. Minecraft es como esa persona que, en un primer momento te cae mal, pero que luego, al conocerla, te das cuenta de que es una persona maravillosa a la que querrás tener siempre en tu vida. Jugadlo, por favor, dadle una oportunidad si sois de esos "haters" que lo odian porque sí. Y no lo juguéis como otros os dicen que debéis jugarlo, jugadlo como vosotros queráis, ahí reside la grandeza de este juego.

    Me dejo en el tintero montones y montones de cosas, pero lo básico está aquí, que es mi experiencia. Un juego que me sacó de un pozo profundo, y al que acudo cada vez que siento que la oscuridad se acerca, sé que no soy el único que ve así este juego... y eso debe significar algo. ¡Hasta la próxima!




miércoles, 25 de febrero de 2026

Tiger Road


     Ya lo he comentado alguna que otra vez, en la época del Spectrum, aunque tuve un gran número de juegos originales, también tuve bastantes juegos "piratillas", la facilidad con la que se podía grabar una cinta de casete, y la ingenuidad de la edad, hacía que piratear estuviera a la orden del día. Yo tenía un mueble estantería repleta de cintas de Spectrum, la mayoría eran originales, pero tenía una balda específica para las cintas "regrabables" repletas de juegos. No era raro, por ejemplo, que un amigo me dejara un juego y que, si me gustaba, lo acabase grabando, sobre todo cuando me compré mi propio reproductor de música de "doble pletina". Es más, no era nada raro que, un amigo, me prestara una cinta regrabable repleta de juegos que, a saber cuales eran, y yo también la grabase por haber uno o dos juegos que me interesasen. Entendamos que, en una cinta de las más largas, podíamos tener bastantes juegos guardados, ya que, los más sencillos, podían ocupar poco espacio. Por ello, no era raro que, al cargar una cinta para ver qué juegos tenía grabados, cargaras juegos que no conocías de nada... yo tuve muchos juegos así. Juegos que ni recuerdo cómo los conseguí, precisamente, porque provenían de cintas ya grabadas y no de una cinta original, y lo cierto es que, en muchas ocasiones, lo que encontraba eran fiascos, al final, el Spectrum tenía mucha morralla, pero de vez en cuando, me terminaba topando con verdaderas joyitas, como el caso de Green Beret, port del arcade del mismo título. Y hoy, toca también un juego bastante bueno, que tampoco recuerdo cómo llegó a mis manos, y que no sabía que era un port de arcade, ya que no vi nunca una máquina de ese juego, hoy toca, Tiger Road, juego de acción de Capcom que fue porteado de una manera más que meritoria.


Esta zona es bastante puñetera, ya que la precisión en los saltos es indispensable


    Como digo, yo no conocía ese juego, y cuando al probar una cinta grabada, me encontré con su pantalla de carga, me quedé mirándola con cara dubitativa. Era una portada bastante fea y de colores chillones, pero dejé cargar el juego para ver de qué iba. El juego nos ponía a los mandos de un calvo, no un calvo malvado, sino un calvo bondadoso, ya que se supone que era una especie de monje shaolin que debía rescatar a unos niños o algo de eso. En el primer nivel, de scroll horizontal, debíamos llegar a un... no sé... un edificio, enfrentándonos, o mejor, esquivando, a enemigos que aparecían de manera aleatoria e interminable. Podíamos subirnos a unas plataformas para esquivar a los enemigos y podíamos también romper una especie de jarrones para conseguir armas. El segundo nivel transcurría en un escenario de varios pisos de altura, con unos enemigos enormes que nos podían matar con bastante facilidad. Los diferentes pisos estaban unidos por escaleras, y el nivel era ligeramente laberíntico. Tras ese nivel, creo recordar que venía el primer boss, una especie de mono loco que era capaz de trepar por las paredes y de caminar por el techo del escenario de combate. Por suerte, podremos ver la barra de vida del enemigo, al igual que la nuestra, por lo que los combates con los jefes no serán a ciegas... No voy a describir todos los niveles, porque de todas formas nunca llegué a completar el juego, porque me parece bastante complicado. Lo que sí puedo decir, es que es un juego cuyo desarrollo es muy variado, quizás no original, pero sí variado. Tendremos un nivel en el que "flotamos" y deberemos enfrentarnos a unos enemigos voladores debiendo alcanzar una puerta... Básicamente, el juego trata de eso, de llegar a una "meta" sin importar mucho los enemigos en realidad, matarlos sirve para tener puntos, es cierto, pero no es indispensable para acabar un nivel, basta con cruzar la puerta que delimita el final del nivel para pasar al siguiente, eso sí, a los jefes hay que matarlo sí o sí. Recuerdo que, el nivel al que me llegaba siempre, era uno en el que caían plataformas desde la parte superior de la pantalla, y debías subir saltando entre ellos, pero nunca, creo, pude pasar de ahí, ya que el salto del personaje era un poco "ortopédico" y me resultaba imposible calcular bien cuando saltar para no terminar cayendo junto a la plataforma en lugar de caer SOBRE la plataforma y poder saltar a la siguiente... No sé, imagino que, con práctica, es algo que podía aprenderse, pero a mí era algo que me costaba mucho, y teniendo más juegos que jugar pues... lo de siempre, terminé dejándolo.

Un "bujero" que, por lo visto, da al espacio exterior...


    Gráficamente, el juego es colorido, y los personajes, aunque simples, están bastante bien definidos. Decir que, el protagonista, más que calvo parece tener un pasamontañas... ya que a parte de los ojos, no tiene ninguna facción reconocible en el rostro XD. Es cierto que hay "color clash", pero es lo que hay, si tienes juegos con tanto colorido, es imposible evitarlo a menos que hagas que, la zona verdaderamente jugable sea "monocromática", como limitando la altura a la que pueda llegar el personaje, pero eso quitaría mucho espacio de juego, y teniendo en cuenta lo pequeña que era ya de por si la pantalla "útil" del Spectrum, hacer eso reduciría mucho el área de juego. 


Esa cosa tan poco amenazadora es un "boss", no os creáis que en el arcade da mucho más miedo...


    Explicación de lo que digo arriba para los que nunca tuvieron un Spectrum o no lo conocen. Las capturas que voy a poner de este juego, tienen un marco que simula una pantalla de televisión antigua, maco que posee el emulador que utilicé para probar el juego. Pues bueno, ¿veis todo el área negra que rodea la pantalla de juego en si?, pues esa zona no está puesta "por gusto", sino que así era como se veía en una pantalla de la época. Eso era el denominado "borde", y lo único que podía hacer el Spectrum con dicho borde era cambiarlo de color y simular parpadeos, como para simular el efecto de una explosión para darle más fuerza. Por lo que podría decirse que era espacio físico de la pantalla que el Spectrum no utilizaba por sus muy limitadas capacidades. Además, fijaos también en el tamaño de los marcadores, que se comen buena parte de la pantalla "útil", y no es de los juegos que más "desperdicien" pantalla. Pues ahora imaginad que quieres poner color al juego, haciendo que la parte superior tenga muchos colores pero luego, la parte central, deba ser monocromática para que no haya conflictos de colores con los gráficos de los enemigos o el personaje protagonista. Es cierto que, con ingenio, podrían hacerse cosas interesantes, pero o sacrificabas color, o sacrificabas espacio, era un equilibrio muy delicado. Algo que solía hacerse mucho en juegos más antiguos, era hacer que los personajes fueran completamente negros, salvo un poco de blanco para "siluetear" a los personajes, pero eso daba una sensación de simpleza gráfica que quedaba muy fea, con el tiempo, los personajes se fueron haciendo más complejos gráficamente, lo que degeneró en el "color clash"... pero bueno, dejemos los problemas técnicos del Spectrum.


Cuidado con esos bichos, si te agarran y te lanzan, te quitan toda la barra de vida


    Algo que quiero dejar claro, es que yo jugué la versión de 128 K, eso, a los "no iniciados", quizás no les diga nada, pero en la época, había muchos juegos que, en una misma cinta, te venían las versiones de 48 y 128K, cada una en una de las caras de la cinta. Y aunque parezca poco, la diferencia entre una y otra versión podía ser bastante grande, como por ejemplo la presencia o ausencia de música, pero lo mejor que tenían las versiones de 128 K es que, en ciertos juegos, estos cargaban completos de una sola vez, mientras que en el caso de los 48, esos mismos juegos eran multicarga... creo que dije esto mismo cuando hablé del Gryzor, ya que, por un despiste, me grabé la versión de 48 K... en este caso, no me sucedió eso y me grabé la versión correcta, y ok, el juego tardaba más en cargar, pero era algo que enseguida amortizabas, en cuanto te pasabas el primer nivel un par de veces, y te ahorrabas tener que cargar el segundo, ya habías ganado, y como digo, a veces había música, que este no es el caso, pero también es cierto que, en muchas ocasiones, las versiones de 128K tenían mejores efectos sonoros, ya que mientras que el Spectrum de 48K dependía de un "beeper", lo que resultaba en la mayoría de ocasiones en un sonido muy molesto, el 128K ya poseía un chip "dedicado", de tres canales, sí, es poco, pero comparado con un simple beeper era una mejora enorme, invito desde aquí, por ejemplo, a que escuchéis el tema que suena en el menú de Dragon Ninja o en el de Cabal para que veáis un par de muy buenos ejemplos de lo que se podía hacer con una máquina tan limitada.


Esta parte no la entiendo muy bien... y eso que es solo tirar para arriba y ya está...


    La jugabilidad, hablemos un poquito de ella. La jugabibidad es un poco rara... no es mala, pero tienes que acostumbrarte, el salto es quizás lo peor, y aunque en los primeros niveles no tiene nada de malo, el problema viene, como digo, cuando necesitas más precisión. En lo demás, el juego cumple, el personaje responde bien a nuestras órdenes, sus ataques son precisos y no tenemos esa sensación de tener que estar a la distancia perfecta para darle a un enemigo, como sí pasaba, por ejemplo, en Dragon Ninja. La variedad de los niveles es algo que se agradece mucho, llegando a recordar a películas de artes marciales de la época, que no sé si fue algo casual o se hizo a propósito, pero no sería nada raro que se hubieran inspirado en alguna película "clásica", películas en las que un monje shaolin debía someterse a un montón de pruebas la mar de extrañas las había a patadas, y si las trasladaras a un videojuego, saldría algo parecido a lo que fue este Tiger Road.

    En el juego, como digo, deberíamos luchar con multitud de enemigos, usando las diversas armas que encontremos. Nuestro personaje tendrá una barra de vida, la cual bajará incluso con simplemente tocar a los enemigos. Además, como buen port de arcade, tendremos un límite de tiempo para completar cada zona, dándonos un bonus por el tiempo que nos sobre. Curiosamente, no tenemos "continues", por lo que si nos matan todas las vidas, deberemos comenzar desde el principio. No me atrevería a comprobarlo, ya que son muchos juegos, pero algo me dice que, los juegos "multicarga" eran más propensos a tener "continues", como el caso de Alien Storm, imagino que, en parte, por la propia longitud de los juegos y, muy bien pensado, para aliviar la frustración de tener que cargar el primer nivel si te mataban en niveles más avanzados. Porque si lo pienso fríamente, ahora mismo no recuerdo ningún port de arcade, que cargase de una sola vez, que tuviera "continues"... espera, creo que Cabal sí te dejaba continuar, bah, da igual, tan solo era una "paranoia" mía..., pero sí que era bastante habitual que los juegos de una sola carga no tuvieran "continues", nada, sigamos.


Este es el mismo nivel que el de la captura de arriba pero... ejem... más arriba, lo que es irónico


    Ya he dicho que podíamos romper jarrones, en ellos podíamos encontrar armas, pero también podremos encontrar objetos que mejoren las características de nuestro personaje, podremos recuperar vida o mejorar nuestra fuerza para hacer más daño. Los sprites de los objetos son muy simples, pero las armas son reconocibles a primera vista, lo que ya es más de lo que se puede decir de otros juegos...


Siempre hago bromas sobre mi falta de puntería en alguna captura, hoy la haré sobre la falta de puntería de los enemigos... ¿acaso no ven dónde está el sprite de mi personaje?


    Los sonidos no son especialmente destacables, casi lo único que encontraremos será un efecto sonoro cuando golpeemos a un enemigo. Que por cierto, algo bastante positivo es que, si perdemos una vida, no se nos arrebatará el arma que tengamos, y algo negativo es que hay enemigos que nos pueden matar de un solo golpe... o lanzamiento, mejor dicho, cosas de la vida. Ah, se me olvidaba mencionar que el juego tiene música en el menú, no es de las mejores que hemos escuchado en este sistema, pero menos da una piedra.


Aquí hay un ejemplo de como evitar, en parte, el color clash... mientras que nuestro personaje no salte, o se cruce con alguna de las columnas blancas, dicho color clash no aparecerá, en un juego de scroll lateral, es una buena solución, pero en juegos tipo Double Dragon ya no tanto


    Antes de terminar, decir que fue mucho más tarde cuando supe que este juego era un port. Si lo hubiera tenido original, seguramente lo habría sabido, porque en las cajas de los juegos solían poner cosas como "¡disfruta del arcade en tu casa!", y cosas así, pero como lo tuve piratón, pues no lo supe... aunque ahora que pienso... creo que en Typhoon no decían nada en la caja... sí, estoy casi 100% seguro, ya que no supe que ese juego era un port hasta que vi el arcade, creo que incluso lo digo en la entrada correspondiente.


Y hasta aquí me llegué... Tengo que decir que no es muy difícil llegar hasta aquí, por ello digo que renta mucho el jugar la versión 128K, al menos en la época


    Para ir terminando, sí, sé que la entrada va a quedar corta, pero de vez en cuando viene bien, y aunque este juego me gustó bastante, también es cierto que no está entre mi "top" general, aunque sí creo que es un port más que bueno, y más teniendo en cuenta la cantidad de mierda que nos tuvimos que comer en Spectrum... ojalá pueda hacer funcionar el Final Fight, por alguna razón, no consigo que cargue, y lo he probado en varios emuladores... bueno, como iba diciendo, un port muy digno, un juego que llevaba el "espíritu arcade" a tu casa, y que te podía mantener enganchado tus buenas horitas, así que sin más me despido, probadlo y ¡hasta la próxima!.