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Este blog es un blog sobre videojuegos, pero no un blog que intente ir de "pro" ni en el que quiera ir de "listillo" sino simplemente un blog en el que hablo sobre los juegos que, por una u otra razón, hayan quedado en mi recuerdo, aquellos que definieron mis gustos en este hobby y aquellos que pudieron haberme marcado. Aquí no hay guías, puntuaciones ni trucos, solo puro amor por los videojuegos y algún que otro recuerdo medio enterrado en la memoria, tampoco hay roms ni enlaces de descarga, para eso ya hay otras página.
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viernes, 8 de noviembre de 2024

Especial 20 años de World of Warcraft

    



    Pues sí... voy a hablar de World of Warcraft, WoW para los amigos, y antes de que me miréis raro os invito a leer el título de la entrada. 20, VEINTE años tiene ya el WoW de los cojones, si eso no lo convierte en "retro", que es de lo que va este blog, pues que baje dios y lo vea. Sí es cierto de todas maneras, que no tenía pensado hablar de él porque es un juego que sigue vigente a día de hoy, el juego sigue vivo, y aunque ya no es lo que era, aún tiene muchos jugadores que siguen fieles a pesar de que muchas de las expansiones más modernas supusieran un fiasco para muchos. Pero centrémonos en lo que importa, hablamos de un juego que este 2024 cumple veinte añazos, y como aún no he hablado de ningún juego "exclusivo" de PC, creo que estaría perfecto que este fuese el primero, ya que es al que más horas le he dedicado, y tras este rollo, vayamos al lío.

    Warcraft, sin el "World of", es una saga de juegos de estrategia en tiempo real de Blizzard Entertainment muy exitosa centrada en mundos de fantasía y temáticas muy épicas. Pero no solo tenemos videojuegos, sino también juegos de tablero y de rol, todo muy friki, obviamente. Pero a Blizzard se le ocurrió una manera "nueva" de rentabilizar su saga,. Cuando los MMORPG aún eran una idea "original", se le ocurrió crear un juego de rol online para múltiples jugadores (más o menos eso significa MMORPG XD) basado en su saga de juegos de estrategia. Un juego en el que los jugadores compartirían un mundo enorme y detallado en el que podrían colaborar entre ellos o, cómo no, luchar. Decidieron que el juego seguiría, más o menos, la historia de Warcraft 3, llegando, con el tiempo, a tener múltiples expansiones, como "Wrath of the Lich King", donde se introducía el lore de "The Frozen Throne", que era a su vez una expansión de Warcraft 3, pudiendo verse dicha expansión como una "precuela", ya que en WoW deberíamos enfrentarnos al Rey Lich... pero no nos perdamos y vayamos por parte, que aquí hay mucho que contar y no quiero estar dando vueltas como pollo sin cabeza.


¿Queréis un mamut lanudo para llevar a vuestros colegas y poder vender la mierda que os encontréis sin tener que regresar a ninguna ciudad?... pues aquí lo podéis comprar, eso sí, preparad la billetera



    WoW es un MMORPG, como ya he dicho. Un juego en el que el jugador puede hacer prácticamente lo que le de la gana. Tenemos a nuestra disposición cientos, por no decir MILES, de misiones, las cuales nos ayudarán a subir de nivel, a conseguir orito, piezas de equipo y objetos interesantes. Tenemos también múltiples mazmorras para personajes de diferentes niveles, en los que podremos enfrentarnos a enemigos más poderosos de lo normal y grandes jefes que pueden darnos equipo mucho mejor de lo que podríamos encontrar fuera de dichas mazmorras. También tenemos diferentes campos de batalla, donde podremos enfrentarnos a grupos enemigos de la facción contraria e incluso arenas PVP en el que podremos hacer equipo con varios amigos para combatir contra equipos más pequeños, lo cual es, a mi entender, mucho más interesante que los campos de batalla, que son batallas masivas en las que siempre me sentí perdido XD. A parte del contenido "jugable" en sí, el juego nos da muchas más cosas que hacer. Cada personaje, por ejemplo, puede tener dos profesiones principales, minería, peletería, joyería, etc, con la cual podríamos crear objetos para ir subiendo la profesión en cuestión y aprender a hacer mejores objetos para poder seguir subiendo y... en fin, que la práctica hace al maestro, dicen.


Pos aquí, subiendo reputación para conseguir una caña de pescar to'guapa

    

    Pero antes de ponerte a jugar, lo primero que debías hacer era crearte un personaje. Y una de las primeras opciones entre las que escoger era la facción. Y aquí, es donde podría estar veinte horas explicando el por qué los guapos siempre jugamos en la Horda... ejem... Pues eso, que tenemos a la horda, liderados por los orcos, y a la Alianza, liderada por los humanos. No digo los nombres de los líderes porque estos pueden depender según en qué versión del jugo estemos jugando, y me refiero a la expansión o incluso actualización, que ya sabemos cómo funcionan los juegos online. Tras escoger a la Horda... ejem... debemos decidir qué raza ser, desde un poderoso tauren hasta un elfo de sangre adicto al maná (y no es coña). Dependiendo de la expansión, las razas disponibles pueden variar, ya que se fueron añadiendo más y más razas con el paso del tiempo, por lo que no voy tampoco a ponerme a explicar cada raza por separado. Lo que sí voy a decir es que cada raza tiene sus propias características base e incluso una habilidad racial propia, como un mejor grado de curación natural, o... ejem... mejores precios de compra y cosas así. Pues eso. Una vez escogida la raza, deberemos escoger el sexo y la clase. Y cuidado, que escoger la clase es la decisión más importante, ya que las clases son todas muy diferentes entre ellas, incluso entre clases "similares". Además, las clases están limitadas racialmente, con ello quiero decir que no puedes escoger todas las clases sin importar la raza de tu personaje, aunque sí es cierto que, con el paso de las expansiones (otra ves), sí se abrieron nuevas posibilidades, como el poder crear taurens paladines, cosa que no se podía hacer al principio. Pues una ves seleccionada la clase, la raza y el sexo, podías personalizar a tu personaje. Dependiendo de la raza y el sexo de tu personaje, podías cambiar el peinado, el color del pelo, los... ejem... cuernos, los pendientes, la cara, etc, aunque de todas formas, lo cierto es que he visto MMOS con editor de personajes más variados aunque, de nuevo, con el tiempo se añadieron más y más opciones, incluso se llegó a añadir una "peluquería" en la que podías cambiar algunas cosas, como el peinado y los pendientes, la cara en si no, por razones obvias.


Juego a un MMORPG en el que puedes ir a mazmorras super épicas, en el que puedes luchar a muerte contra miembros de la facción contraria, en el que puedes luchar con bosses monstruosos, y yo pesco... me pongo a pescar, así soy yo, ¿qué le voy a hacer?



    Pues ya está, has creado un personaje, ¡bienvenido a Azeroth!

    Antes de continuar, y para no tener que estar diciendo continuamente aquello de "en diferentes expansiones se fueron añadiendo cosas". En realidad, he jugado muy poco en los servidores "oficiales". Yo comencé a jugar WoW en un servidor privado SIN ÁNIMO DE LUCRO, llamado GPLP (Guerreros por la Paz). Comencé a jugar POR CULPA de mis amigos y mi hermano. Todos ellos jugaban en dicho servidor y se pasaban 24/7 hablando de ello. Cuando quedábamos a jugar a rol, durante los diez o quince minutos que les dejaba para charlar antes de empezar (yo era master) hablaban de WoW, de que habían completado no sé qué mazmorra, de lo complicado que era subir no sé qué profesión, de los "hoygan" que se pasaban el día pidiendo oritos, de los bugs que tenía el servidor, de que YO tenía que jugar por cojones... incluso cuando íbamos a la playa, durante el camino, no hablaban de otra cosa que el WoW. Y a ver, yo me considero friki, MUY friki, pero joder, había muchos más temas de conversación friki, y lo cierto es que me tenían frito con el tema del WoW... y no sé por qué, quizás para que me dejaran tranquilo, un día, me instalé el WoW. Y cuidado, que en aquella época, debías bajarte el juego original, y los diferentes parches y expansiones UNO A UNO. No podías, obviamente, descargarte el juego principal y ponerlo a actualizar. Pues bueno, lo instalé, me creé el personaje, y me metí en la "hermandad" de mis colegas para... jajajajaja, qué risas, jajajajajaja, os vais a reír. Tras casi un año dando la brasa para que me metiera a jugar en GPLP, los muy HDP se fueron todos al servidor oficial... Sí. Se fueron todos, incluido mi hermano. Jamás perdoné tal traición. Tanto me dolió que me negué a jugar en el oficial (en realidad es que no quiero pagar la subscripción, pero como excusa, mola). Dejando las coñas a un lado. Cuando yo comencé a jugar en GPLP, el juego llegaba solo hasta "The Burning Crusade", cuando el oficial ya iba, mínimo, por "Wrath of the Lich King", de hecho, esa fue una de las razones por las que mis amigos se fueron. Los administradores del server no parecían darse mucha prisa en meter las nuevas expansiones, y a mis amigos se les quedaba pequeño el juego. Pues bueno, con el tiempo, llegaron a meter la expansión del Rey Lich, lo que supuso todo un desafío para el pequeño servidor, llegando a tener durante un tiempo dos reinos, uno con la expansión para que entraran jugadores a testearlo, y otro sin dicha expansión donde se jugaba de manera normal. Esa fue la expansión que más me gustó, me quedé enamorado de los diferentes mapas y enemigos, por lo que "migré" en cuanto pude al reino con la expansión. Pues bueno, ya con varios personajes en nivel 80 (el máximo en la época), me quedé sin ordenador... y aquí viene lo triste. GPLP, para tener el servidor "optimizado", suele borrar las cuentas que quedan inactivas durante mucho tiempo, pero también es cierto que tienen una herramienta en el foro, para que hagas un "logueo" virtual para evitar que te borren la cuenta por si, por alguna razón, pasas mucho tiempo sin poder jugar. Y bueno... ¿quién decidió regresar a WoW casi OCHO AÑOS DESPUÉS de su último logeo?... el menda lerenda (o sea, yo)...y aquí viene lo divertido que borra todo lo anterior XD, mis dos cuentas principales, ¡estaban activas!, ¡no las habían borrado!, lo cierto es que casi lloro, volver a ver a mis viejos personajes fue un gustazo. Pero lo mejor de todo, es que el server había actualizado hasta "Cataclysm"... que sí, que todavía va (bastante) por detrás del oficial, pero hay intención de avanzar, como mínimo, hasta "Pandaria", y además, ahora, descargarte el juego es mucho más fácil, ya que te puedes bajar un "launcher" con el que incluso puedes jugar en streaming mientras el juego se va descargando. Por cierto, si a alguien le interesa, el servidor se llama ahora "Warsages". Y todo este párrafo enorme es para decir que todo lo que diga se aplica a la versión de Cataclysm XD... ya diré mi dirección por si queréis enviarme una carta-bomba o algo.



Cuenta la leyenda, que antes, Ventormenta, estaba repleta de "alis"... una pena como está actualmente el servidor

    Pues sabiendo ya que "solo" he jugado hasta Cataclysm, sigamos.

    WoW, es un RPG, pero un RPG que se me hizo muy curioso de jugar en su día. Los combates no son por turnos, sino en tiempo real por motivos que no creo necesario explicar, y son en el propio mapa del juego, estando los enemigos correteando por ahí. Cada clase tiene múltiples, y cuando digo múltiples, quiero decir UN MONTÓN, de habilidades diferentes tanto pasivas como activas. En algunos casos tendremos tantas habilidades a nuestra disposición, que nos quedaremos incluso sin espacio en las barras de acción XD. También es cierto que no estaremos usándolas todas continuamente, y que una vez encontrado un "combo" que nos funcione, todo se automatiza bastante. Cada clase, además, tiene tres árboles de habilidades, y en ciertos niveles ganaremos un punto de talento, que podremos gastar en dichos árboles. En Cataclysm está bastante limitado el uso de los puntos de talento, debiendo tener una cantidad importante en tu árbol principal antes de poder poner puntos en otro árbol. Según cómo coloquemos los puntos, podemos crear diferentes versiones de nuestra clase, cosa muy importante en este tipo de juegos. Podemos ser paladines centrados en la curación, tanques, DPS o hacer una mezcla que se ajuste más a nuestros gustos. Pero lo mejor, es que podemos tener dos configuraciones de talentos diferentes, al llegar a cierto nivel, podemos comprar la segunda configuración, pudiendo así cambiar de una a otra cuando queramos. Y lo mismo sucede con el equipo, lo cual es muy útil, ya que, siguiendo con el paladín, el equipo que necesita un tanque no es el mismo que necesita un sanador, o mejor aún, no es el mismo equipo, o build, el que se necesita para PVE que para PVP, por lo que poder cambiar rápidamente entre uno y otro es un puntazo.

    Una de las cosas más sorprendentes, y apabullantes en un principio, es la cantidad de equipo que hay. Aunque cada clase tiene sus limitaciones, los magos, por ejemplo, solo pueden utilizar "armaduras" de tela y una variedad muy limitada de armas, lo cierto es que la variedad sigue siendo enorme, porque además, podemos "personalizar" las armas o las diferentes piezas de armadura con algunas mejoras, ya sean encantamientos, "remaches", "parches" de peletería, etc, para mejorar estadísticas u otorgarles alguna capacidad especial. Por lo cual, puedes ver a diez o veinte magos de máximo nivel, y todos pueden ser perfectamente diferentes, ya sea por el equipo, las mejoras, o los puntos de talento. Y es cierto que hay builds "estándar" que muchos escogen para maximizar su personaje, como el antiguo "shockadin" (para más info, Wowhead). Una cosa que caracteriza a WoW, y que es muy habitual en los juegos de la compañía, es que todas las piezas de equipo tienen un requisito de nivel, las mejores armas, obviamente, requieren que tu personaje tenga nivel máximo y, obviamente de nuevo, se nota muchísimo cuando tienes un buen equipo después de utilizar un equipo de mierda. Me pongo a mí mismo como ejemplo. Tras la expansión del Rey Lich, con mis personajes de máximo nivel, tenía un equipo de mierda, pero de mierda de la gorda, no me gusta hacer mazmorras porque es un coñazo, porque soy bastante antisocial, porque no me hace gracia estar varias horas para hacer una mazmorra, que no caiga la pieza que quiero o que salga y no me toque (luego, quizás, hablo más a fondo de las mazmorras, porque eso cambió bastante también)... Pero no solo de equipo vive el jugador de WoW. A parte de todo lo mencionado sobre armas y armaduras, podemos obtener diferentes monturas, para no ira andando a todos lados, que ya os digo yo que darían ganas de suicidarse. Tenemos monturas terrestres, voladoras, e incluso acuáticas, como la tortuguilla que podemos conseguir (aleatoriamente) pescando. Las monturas se pueden conseguir de múltiples maneras, algunas simplemente se compran, debiendo subir reputación con la facción correspondiente, ese es un requisito obligatorio para todas las monturas de facción. Otras se pueden conseguir en mazmorras, otras pescando como he dicho, también las hay que tú puedes fabricarla, como las alfombras voladoras, aunque esas monturas tienen un requisito de profesión. Como digo, hay muchas maneras de conseguir monturas, pero encima, si tienes muchas monturas, ¡te regalan otra! Desde no recuerdo qué expansión, se añadieron los logros, logros que abarcan cualquier aspecto del juego, desde completar mazmorras, subir profesiones al máximo, minar cierto número de menas de mineral... y también tener muchas monturas. Si consigues 50 te regalan una, la siguiente no recuerdo cuando es, pero es un número considerable. A parte de las monturas, también tenemos a las mascotas, o "minipets" (para diferenciarlas de las mascotas de la clase cazador). Son npcs que nos siguen y que son inofensivas no pudiendo utilizarlas en combate... aunque más adelante... bueno, al igual que con las monturas, hay muchísimas maneras de conseguirlas, y aunque sólo son un detalle curioso, lo cierto es que hay algunas que son muy chulas.


Aquí, admirando el paisaje


    No he hablado nada de como se juega a este juego, y eso es porque es bastante complejo... y simple a la vez. Nuestro personaje, sin importar la clase, al comenzar, solo tiene un par de habilidades, las cuales podemos añadir en cualquier espacio de las múltiples barras de acción que tenemos a nuestra disposición. Las que más usemos, obviamente, las colocaremos de manera más accesible, como puede ser barra primaria que está "anclada" al teclado numérico, por lo que realizar una acción será tan simple como pulsar el número pertinente. Los ataques básicos, o sea, las hostias, son automáticas siempre que nuestro personaje tenga un objetivo enemigo asignado, no tienes que hacer nada, pero para los ataques "especiales" y magias sí. Dependiendo de qué tipo de habilidad estemos usando, esta puede realizarse inmediatamente tras pulsar la tecla correspondiente, o tardará un tiempo en "castearse", obviamente, las magias de "casteo" largo, suelen ser bastante más poderosas que las normales o de casteo corto. A parte de eso, las habilidades suelen tener un tiempo de refresco, que va desde un par de segundos hasta varios minutos, por lo que no es inteligente hacer el mongolo con según qué habilidades. Por hacer una muy leve descripción de las habilidades, decir que las hay de muchos tipos, de daño automático, de daño por tiempo, de sanación (tanto automática como por tiempo), etc, pero también, y siempre dependiendo de la clase, hay habilidades que confunden a los contrarios, los convierte en ovejas u otorga algún "buff" beneficioso a nuestro personaje o personajes aliados, como podéis imaginar, la cantidad de habilidades es enorme, por lo que no es fácil "masterear" una clase.

    Lo que más me costó en un principio, hablando del combate, es que tenías que "enfocar" a un enemigo para atacarle, es cierto que, en el caso de los ataques físicos, te vale con pulsar el botón derecho del ratón cuanto el puntero esté sobre un enemigo, y una vez hayas realizado el primer ataque, ya tendrás enfocado a ese enemigo... ¿pero qué pasa cuando estás en una batalla multitudinaria llena tanto de enemigos como aliados?... sí, puedes enfocar a un enemigo (o amigo) pulsando la tecla correspondiente, pero eso era algo a lo que yo, jugador de consola, no estaba acostumbrado, además, si no tenías bien centrado en pantalla al enemigo en el que te quiere enfocar, o este no para de moverse, enfocarlo puede ser una tragedia griega (para mí, se entiende, que soy más manco que alguien al que le falten LOS DOS BRAZOS). Pero bueno, no pasa nada, es algo a lo que te haces al final.

    Antes mencioné brevemente las mazmorras, y aunque no soy un experto en las mismas hablaré un poquito de ellas. Primero que nada, se pueden hacer dos grupos, las de nivel "bajo", donde están TODAS las que no sean de nivel máximo y... bueno, las de nivel máximo. Como todo en este juego, para acceder a cualquier mazmorra, debes tener un nivel mínimo, pero no solo eso, en las más complicadas (no necesariamente las de máximo nivel), necesitas estar en un grupo apropiado, ya sea una banda o una raid (ni me voy a molestar en explicar eso, digamos que una es un grupo pequeño y la otra no). Una cosa muy habitual en cuanto a las mazmorras es el "rusheo", que es llamar a un colega de nivel alto para "ayudarte" a pasar una mazmorra de nivel pequeño y asegurarte el quedarte con el objeto (o los objetos, en plural) que te interesen. Pues bueno, uno de los cambios más grandes que trajo la expansión de Cataclismo fueron los Puntos de Valor (o Justicia). Puntos que se otorgan al completar mazmorras PVE, puntos con los que puedes comprar equipo del mismo nivel que podrías conseguir en mazmorras en dificultad normal. Vamos, que ya no tienes que estar rezando para que te caiga esa espadita to'molona, o esa capita to'guapa... hombre, si te cae genial, pero es una manera muy buena de premiar a todos los participantes de una banda o raid, que el gasto de tiempo es demasiado largo en ocasiones como para luego irte con las manos vacías. A parte de eso, también tenemos los Puntos de Valor, que es más o menos lo mismo, pero en PVP, y sirven para conseguir equipo... pues de PVP, obviamente.

    Lo "bonito" de las mazmorras es que tienes que colaborar con un grupo, no podéis ir a lo loco, a menos que seas nivel máximo y vayas a Sima Ígnea por hacer la gracia, pero no solo eso... no sé si he dejado lo suficientemente claro lo importante que es en este juego el equipo, o sea, nuestra armadura y nuestras armas, amén de anillos y otros accesorios, al igual que nuestra selección de habilidades, cosa esta última en la que no me voy a extender porque, en cada expansión cambia, pero digamos que, cada clase, tiene tres ramas en las que poder gastar puntos para poder crear personajes "únicos" y para complicar las cosas, hay equipo que sirve mejor para según qué rama queramos potenciar... en fin... Y a ver... tampoco quiero extenderme demasiado, comencé a escribir esta entrada en abril, y ya estamos en noviembre, y por motivos obvios quisiera publicar esta entrada antes de final de año. Por lo que me gustaría ir acabando ya. WoW, aunque está enfocado en el juego en equipo, tanto en PVE como en PVP, no está cerrado para los jugadores solitarios (como yo), y de hecho, tengo entendido que, en una de las últimas expansiones (no sé si estará ya implementada cuando publique esta entrada), se creará una "herramienta" para que los solitarios puedan hacer mazmorras de "alto nivel" (no sé si con bots o cómo va la cosa), por lo que se hará aún más amigable para aquellos a los que nos cuesta "encontrar grupo". Y de todas formas, a pesar de ser solitario y poco sociable, no puedo dejar de decir que, a lo largo de todos estos años, llegué a hacer amigos en WoW, y no solo de España, también de Latinoamérica, sobre todo de Chile, jugadores que, a día de hoy, ya no juegan en GPLP (el nombre antiguo del server, recuerdo), y con los que perdí el contacto, pero con los que me lo pasé muy bien. A día de hoy, en el "oficial" se puede llegar a pagar la subscripción del juego con oro del propio juego (aunque no suele valer la pena), pero para los que no quieran gastar dinero en un juego todos los meses, aún les quedan los servidores "privados". Sé que WoW ya no es lo que era, incluso los propios creadores lo saben, ya que incluso sacaron una versión "gratuita" del WoW "clásico", y creo que se puede jugar sin conexión ni nada, aunque uno solo, claro. Como ya dije, no quiero estirarme más, además, WoW ofrece tantas cosas al jugador, que me resultaría imposible enumerarlas todas, desde las profesiones, secundarias a primaria, todo el tema del comercio con otros jugadores, el farmeo hasta el PVP y el mazmorreo de alto nivel.. Si nunca has jugado a un MMORPG, te aconsejo que lo pruebes, como digo, puedes buscar servers privados y, si te gusta, pagar el "oficial" y disfrutar del contenido más actual y optimizado (los servers privados suelen tener bastantes bugs, aparte de una "atención al cliente" peor que la del oficial, por motivos obvios). Y no me alargo más, jugaré un poco para hacer un par de capturas y me despido con un "¡Por la Horda!". Y sí, sé que, más que nunca, me dejo muchísimas cosas en el tintero, pero esta es de esas veces en las que, mi mejor consejo, es que lo probéis, y si queréis, podéis hacerlo en el server de WarSages, que puede no ser el mejor ni en el que más gente juega, pero sí uno de los más antiguos y uno de los que ofrecen una experiencia más fiel al "oficial", obviando la expansión por la que van, claro, y ahora sí, me despido, ¡hasta la próxima!




miércoles, 6 de noviembre de 2024

Juegos que no pude jugar: Castlevania: The New Generation

     




    En la época de los 16 bits, lo he dicho múltiples veces, yo quería comprarme la Super Nintendo, mi principal motivo era el Street Fighter II, que era "exclusivo" en un principio, pero a medida que iba conociendo el catálogo, más y más juegos me hacían ver la consola de Nintendo como la consola ideal para mí, y no solo hablo de juegos individuales, sino de sagas que, a día de hoy, son míticas. Una de esas sagas era, precisamente, Mega Man, saga de Capcom que... ¿como?, ¿que esta no es una entrada dedicada a Mega Man?, espera que mire el título... ¡Ah!, ¡jajajaja, qué tonto!, es que hoy me he olvidado (entre otras cosas) de tomarme la medicación. De todas formas, lo que dicho sigue siendo totalmente válido, ya que la saga Castlevania es de esas que me quedan pendientes, aun a día de hoy, ya que todavía no me he terminado ninguno, ya que apenas los he tocado un poquito, pero da igual, lo que importa es que era una saga que me llamaba mucho la atención, siendo un flipado de los vampiros, ¿Cómo no iba a querer jugar a un juego en el que te enfrentabas al mismísimo Drácula?... pero bueno, al final, como habré comentado unas doscientas mil veces, al final me compré la Mega Drive, por lo que mis esperanzas de jugar a algún Castlevania desaparecieron, porque no, mi colega, el que tenía la Super, no tuvo el Super Castlevania, así que me tuve que aguantar... hasta que, un día, vi algo en una revista que no me pude creer, ¡Konami iba a sacar un Castlevania para Mega Drive!, ¡y exclusivo, además!... Para no alargar más mi sufrimiento... Nunca lo tuve, ni lo compré, ni lo alquilé ni nada de nada... menuda mierda... así es la vida, fin, se acabó, no hay más, seguid leyendo otra entrada... nah, es bromis.

     Cuando las revistas comenzaron a sacar noticias sobre ese nuevo Castlevania, yo no hacía más que mirar y mirar las capturas que publicaban dichas revistas, capturas que me parecieron una maravilla. Con escenarios muy coloridos y gráficos espectaculares, pero claro, como ya he dicho, no pude jugarlo... hasta décadas después gracias a la emulación.

    Antes de continuar, reitero que apenas he tocado por encima esta saga, creo que, en total, y contando TODOS los juegos, mi tiempo total con ellos no debe sobrepasar LA HORA Y MEDIA, y la mayor parte de ese tiempo fue invertido en tomar las capturas para este blog (más o menos), por ello, quizás mu opinión sobre este juego esté un poco sesgada, precisamente, por mi desconocimiento sobre la saga en general, y bueno, dicho esto, continuemos.



Todos sabemos que, las rodillas, son el punto débil del 99% de los monstruos en los videojuegos


    Gracias a la emulación, como digo, lo he podido probar, aunque tampoco lo he completado, he de decir, y no porque me parezca demasiado difícil, simplemente no tengo tiempo para jugar a todo lo que me apetece, y menos aún desde hace unos meses (cosas personales), por lo que el tiempo invertido en hacer las capturas ya me supuso cierto esfuerzo... esfuerzo agradable, eso sí, pero esfuerzo al fin y al cabo. Pues bueno, vayamos a lo obvio. Lo obvio es aquello que yo ya sabía gracias a las revistas, y es que, el juego, tiene unos gráficos más que agradables, unos efectos sonoro muy buenos e incluso efectos visuales que, se creía, eran imposibles en una Mega Drive (la escena en la que se rompen unos cristales durante una batalla de jefe era solo el principio). Las animaciones y el movimiento de los protagonistas eran fluidas y detalladas y... ¿qué?, ¿que he dicho PROTAGONISTAS en plural?... sí, cierto, se me olvidaba. Una de las mayores novedades que nos trajo este juego fue la posibilidad de escoger personaje, siendo uno de ellos, además, español, y la elección de personaje no era solo una mera cuestión estética, al contrario, cada personaje tenía un arma y habilidades diferentes, con lo que la experiencia de juego cambiaba.

    La historia del juego, sin ser nada original, está bien... aunque se me hace raro el que Drácula tenga una sobrina vampira... Pero bueno, digamos, que la cosa va de venganzas y resurrecciones. En esta ocasión, los protas, son John Morris, hijo del protagonista original que murió en una entrega anterior (se supone), y Eric Legarde... nombre muy español, como podéis comprobar... ¿Quién diría que es segoviano con ese nombre?... pero bueno, da igual, la cosa es que, nuestro españolito, se cuela en esta "aventura" para vengar la muerte de su prometida (muy original, sí señor), con lo que ya tenemos las motivaciones de nuestros protas.


Escoge a tu campeón


 Para completar la aventura, debíamos atravesar seis terroríficos niveles, con ambientaciones típicas de la saga, jardines tétricos, castillos oscuros, frías criptas y demás, vamos, el tour vampírico completo, casi parecería que estamos en un capítulo de Buffy Cazavampiros (ya se me está empezando a ir la cabeza). Sigamos. El juego, al final, es un Castlevania, con lo que si estás familiarizado con la saga, ya sabes a qué te enfrentas, niveles laberínticos con muchos rincones para explorar, candelabros que apagar, spawn de los enemigos aleatorios y cosas así. También teníamos diferentes mejoras para nuestros personajes que podían facilitar (dentro de lo que cabe) la aventura.

    Quiero hacer una mención especial a los enemigos, que aunque eran muy clásicos, su diseño me parecían geniales, aunque en ocasiones se te hacía pesado atravesar ciertas zonas por culpa del respawn aleatorio de algunos de ellos, no podías dejar de admirar su diseño.


Lo que no se puede negar es que, los escenarios, eran muy detallados


    El juego, como todo buen Castlevania, tenía muchas zonas que recorrer y secretos que descubrir, no se trataba del típico plataformero de "tira para la derecha y llega a la meta", no, por algo, esta saga (junto a Metroid), inspiraron el término "Metroidvania" a la hora de definir un juego (2d sobre todo), con fuerte componente de exploración y de "backtracking", aunque quizás no a un nivel tan exagerado como en otros juegos, debería decir, pero aún así, tienes mucho donde explorar.

    Aunque hay mucha gente que considera este juego como uno de los mejores Castlevania, o incluso uno de los mejores juegos de KONAMI a secas, hay fans "duros" de la saga que no lo tienen en demasiada estima, quizás (y solo quizás, ya que esto es opinión personal mía), se deba en realidad a que solo salió en Mega Drive, y puede que, quizás, los fans de la época se sintieran "traicionados" y por eso menosprecien este juego (si pensáis que lo de hoy día es una "guerra de consolas" es que no vivisteis el SEGA vs NINTENDO). Como dije antes, yo apenas he tocado la saga, pero este juego me parece maravilloso, y voy a hablar ya en términos totalmente personales, que a veces se me olvida hacerlo. Lo poco que lo he jugado me ha parecido muy divertido, es un juego peculiar... como todo los de su saga, de hecho. Si estas acostumbrados a juegos como Sonic o Mario, lo primero que notas es que el control es muy diferente, los saltos están mucho más ajustados y no tienes tanta capacidad de maniobra como los personajes mencionados, aquí, si la cagas en un salto, la cagas a lo grande, al menos, tenemos barra de vida, lo habitual en la saga, por lo que no moriremos de uno o dos toques. Y aunque estamos ante un "plataformero", la acción gana espacio comparado, de nuevo, con los juegos de Sonic y Mario, ya que la aparición de enemigos puede ser continua en ciertas zonas, por lo que deberás utilizar tus dotes de combate (y tu habilidad saltando) para avanzar y alejarte de dichas zonas, y de hecho, eso es algo que pasa casi desde el principio, ya que este es de esos juegos que no dan tregua al jugador.


¿Se va al metro por aquí?


    Más arriba comenté los efectos gráficos que este juego mostraba y que, se pensaba, eran imposibles en una Mega Drive. Entre esos efectos podíamos encontrar reflejos en el agua (sí, a día de hoy parece una chorrada), fondos que rotaban y cosas así... que sí, visto a día de hoy parecen tonterías, pero de haber crecido en los 90, entenderíais por qué este juego, o al menos sus efectos, fue toda una bofetada en la cara a los haters de SEGA que decían que Mega Drive no podía hacer lo mismo que la Super Nintendo.

    Continuando con mis impresiones personales, esta es de esas ocasiones en las que me da pena no haber jugado este juego en su día, ya que así lo habría disfrutado y valorado más, ya que, al final, incluso habiendo vivido aquella época, al tener ya mucha más experiencia con videojuegos, lo que antes me habría dejado con la boca abierta, ahora apenas me hace arquear una ceja con curiosidad, y ojo, no estoy menospreciando el juego, al contrario, me parece una maravilla técnica y artística, aunque pueda fallar un poco, por ejemplo, en el diseño de los niveles (siempre comparándolo con otros juegos de la misma saga, que se me entienda). Su jugabilidad me pareció buena, quizá un poco "robótica" (ninguno de los personajes tenía la movilidad de Sonic, eso hay que reconocerlo), pero cuando te hacías a los controles empezabas a cogerle el gusto al juego, aunque aún así, esta sigue siendo una de mis sagas pendientes de las que no he completado NI UN JUEGO, y es que tengo tantas que no sé por cual empezar.



¿Qué sería un Castlevania sin escaleras?... pues un Castlevania sin escaleras...


         Y lo cierto es que no quiero alargarme mucho más, las entradas de "juegos que no pude jugar" suelen ser más cortas que las demás porque, por razones obvias, tengo menos que contar, pero al menos, este no es de esos casos en los que, al probar el juego, me decepciono porque es malo, al contrario, es un juegazo, y si algún hater os dice lo contrario, borradlo de vuestra lista de contactos... o dejad de juntaros con él o lo que sea. 

    Comentar, aunque solo sea por encima, que el título "The New Generation" era "exclusivo" de la edición europea y, parece ser, fue debido a la "bendita" censura... pues eso, ah, si algún día tenéis un hijo, y queréis que su nombre suene español, por favor, NO LO LLAMÉIS Eric Legarde... ¡hasta la próxima!



lunes, 3 de junio de 2013

Resident Evil 2






    La saga RE es sobradamente famosa, sus juegos hicieron ganar millones a Capcom y generaron multitud de productos derivados, incluidas varias películas con diferentes resultados, siendo para mí la primera la única que se salva de la quema por ser la más fiel al juego original. Pero este no es un blog sobre cine sino sobre videojuegos y hoy... hoy toca uno de los gigantes, tanto en su género como en la industria en general. Señoras y señores, con todos ustedes, Resident Evil 2.

    El género del terror está hoy ampliamente entendido en el mundo de los videojuegos, solo hay que observar  las ventas de esta saga y la de Silent Hill para darse cuenta de que el terror gusta, tanto en la butaca del cine o a los mandos de nuestra consola, sí, el terror nos gusta, nos retrotrae a una época olvidada en la que las noches siempre eran infinitamente oscuras, una época en la que, de aquella oscuridad primigenia podía surgir un monstruo que nos devorase, una época en la que el hombre solo era una más en la cadena alimenticia.
    De cadena alimenticia va precisamente este juego, de sobra conocido, secuela del juego original y tercero de la saga si contamos el "Director's cut".
    RE2 transcurre un par de meses después de los incidentes narrados en el primer juego, el mal que arrasó la mansión en el juego original se había extendido de alguna forma a todo el pueblo. Los muertos se levantaban y atacaban a los vivos.




Esta es mi última foto de carné, para la próxima me hago un autorretrato con Paint.



    RE2 venía en dos discos, uno para cada personaje protagonista, Leon S. Kennedy y Claire Redfield, ambos personajes protagonizarían con el tiempo sus propios juegos de la franquicia en la aún nonata Ps2, pero por ahora compartirían escenario e historia... y de una forma peculiar y bastante original, todo un acierto creo yo.
    El que cada personaje tuviera su propio disco no era algo gratuito ya que aunque el escenario era básicamente el mismo, la historia de ambos personajes les llevaban a menudo a localizaciones exclusivas y presentarían diferentes situaciones y personajes.
    Recuerdo que el día que me hice con RE2 era un día soleado precioso, desde que me monté en el autobús de regreso a mi casa no podía dejar de mirar la carátula del juego ni las capturas que traía la caja. Los gráficos eran geniales aunque no podía hacerme a la idea de que un simple juego de consola fuera capaz de producir miedo... aunque la carátula tenía su punto, un rostro desfigurado y apenas reconocible como humano. Sí, esa imagen me inquieta incluso hoy en día.
   
     Nota del futuro: Tengo entendido, que la verdadera razón de que saliera en dos CD, es que alguien metió la pata comprimiendo los archivos de audio (o algo así), que sucedió en una etapa ya demasiado avanzada como para volver atrás, y la solución que encontraron fue la de sacarlo con dos CD. Sigamos.



Yo lo siento mucho pero si un día me cruzo con un letrero que ponga Raccoon City me doy la vuelta a toda leche.



    Los zombies me encantan, creo que ya lo he dicho antes, me encanta el género desde que vi la antigua película de Romero, así que cuando leí en cierta revista especializada en mi consola gris que iba a salir RE2 no dudé ni un segundo en comprármelo. He de confesar que no conocía el juego original nada más que de verlo en la estantería del centro comercial... no me hice con él porque sus gráficos no me parecían gran cosa, pobre de mí.







    A parte de los dos personajes protagonistas, en RE2 podíamos manejar, aunque brevemente, a dos personajes más, Ada Wong en el caso de jugar con Leon o Sherry Birkin, hija del malo maloso si jugamos con Claire. La historia de ambos personajes será un tanto distinta dependiendo de si jugamos la primera o segunda historia del personaje principal. Decir que Sherry no posee ningún tipo de arma por lo que su parte de historia es un tanto inquietante. Ada por su parte es una mujer de armas tomar que protagoniza uno de los besos más memorables de PSX. Los dos personajes sobreviven a Raccoon City, no es spoiler ya que ambas han salido en juegos posteriores.













    Lo primero que hice antes de empezar a jugar fue bajar la persiana de mi habitación para que no entrase tanta luz, me senté frente al televisor y encendí la consola. Para mí fue evidente desde el principio que RE2 estaba hecho para causar terror, desde el ojo ese que aparecía al principio hasta el gutural "Resident Evil... two" que sonaba antes de empezar a jugar todo estaba diseñado para poner en tensión al jugador.

    Tras seleccionar "partida nueva", el juego nos ofrecía una breve introducción recordando los incidentes acaecidos en Residen Evil (1) con imágenes estáticas, se nos hablaba del grupo S.T.A.R.S, de Jill y Chris, protagonistas del primer juego siendo Chris hermano de Claire. Tras el resumen vendrá una escena de vídeo, bastante larga hay que decir, en la que se nos muestra la llegada de nuestro protagonista... y ya desde el principio los dos personajes cruzan sus destinos. Dependiendo de con quien juguemos se nos muestra una intro un tanto diferente, si elegimos a Leon veremos como llega al pueblo en un todo terreno, se detiene al ver algo en el camino que resulta ser un cadáver, yo ahí ya me estaba cagando xd. Tras comprobar que el tipo está muerto se ve sorprendido por varios zombies a los que dispara sin que mueran, intenta escapar entrando en una cafetería, ¡y se cruza con Claire!, a la que salva acabando con un zombie a sus espaldas. Mientras ambos huyen en un coche patrulla, Leon le proporciona un arma a la chica, les ataca un muerto que se encontraba en la parte trasera y acaban chocando, entonces, un camión cisterna, conducido por el tipo que se ve al principio de las dos intros arrolla el coche policial dejándoles el tiempo justo para escapar, quedan, aunque se encontrarán varias veces a lo largo de la historia, ya sea en persona o hablando por radio.

    Si vemos la intro de Claire en su caso ella viene en motocicleta y cuando entra en una cafetería para tomar algo se encuentra un par de muertos y al intentar huir... se encuentra con Leon y lo demás ya lo he dicho.




Este es el tipo que casi arrolla a los protagonistas.



    Las diferencias en cada historia no acaban en la intro, ni siquiera con las distintas zonas de las que ya he hablado ya que lo bueno, lo bueno de verdad, venía tras completar el juego. ¿Como? dirán aquellos que no conozcan el juego, pues eso. Al terminar la historia de uno de los dios protagonistas podíamos guardar la partida, ¿para qué?, para introducir el otro disco y jugar la historia del otro personaje, ¿y eso, no podemos jugar el juego en el orden que queramos?, preguntaría el mismo de antes. Pues sí, podemos jugar con cualquiera de los dos personajes pero al completar la historia "1" se desbloqueaba la historia "2" del otro personaje, una historia un poco más larga, con nuevas localizaciones y que encajaba al 100% con los eventos vividos en la historia "1", suena enrevesado pero no lo es tanto. Para jugar el juego "entero" debéis acabar las primeras historias de cada personaje y luego cargar la partida con los discos cambiados para jugar las segundas historias... y aún así había más, un par de personajes secretos que alargaban un poco más el juego.



Uuum, así que un apocalipsis zombie, naaa, solo un pueblecillo que se ha ido a tomar por cu...



     Sí, todo pinta muy bonito, historias cruzadas múltiples personajes... ¿pero como era el juego en si?, pues he de decir que genial. Los gráficos eran increíbles para la época, utilizaba el mismo sistema que FF, fondos 2D y personajes 3D, solo que en esta ocasión todo estaba mucho más detallado, el juego requería una escala mucho menor que el juego de Square por lo que en ocasiones una pantalla podía mostrarnos un simple rincón, una mesa o lo que fuera, pero con un lujo de detalles envidiable. Los personajes 3D eran también geniales, aunque yo los pondría un escalón por debajo de los fondos, cosa que de todos modos era bastante lógico, demasiado buenos eran para la época.






 Aunque RE2 es, básicamente, un juego de terror, eso no quiere decir que no hubiera puzles ni acertijos que resolver, los había a patadas, tanto de colocar algo pesado sobre un interruptor o de acertar alguna clave en ocasiones había acertijos que competían en complejidad con los de Tomb Raider...
















    Nuestro personaje se movía con agilidad en los escenarios 2D aunque pienso que el control podría haber sido un poco mejor, sea como sea cumplía su función. Nuestros protagonistas podían correr o caminar y poco más, cuando se trataba de subir escaleras o meterse en agujeros extraños solo debíamos pulsar el botón acción y se nos mostraba una pequeña escena, no se puede decir que tuvieran un abanico de movimientos muy amplio, pero tampoco lo necesitaban.
 Lo único que eché de menos fue el poder disparar mientras andabas, pero al fin y al cabo no todos son como Lara Croft.




Busca, busca, siempre hay algo. Bueno, siempre siempre no.




      A parte de tener tramas ligeramente diferentes la experiencia de juego variaba bastante entre cada personaje en lo que se refiere a las armas. Si eres de los que le encantan las armas adorarás a Leon ya que el poli novato tendrá acceso a un arsenal mucho más variado que Claire. Leon podrá utilizar, además de su reglamentaría, escopeta  y pistolas de gran calibre, Claire por su parte utilizará una ballesta y un lanzagranadas con varios tipos de munición. En este sentido la estrategia jugaba un gran papel ya que nuestro inventario eta bastante reducido, teniendo en ocasiones que renunciar a recoger algún objeto valioso por falta de espacio, o al menos hasta vaciar nuestros bolsillos en el "arcón mágico", dicho arcón no era sino un baúl en el que podías dejar todas las cosas que no necesitaras de inmediato. Y digo lo "mágico" porque a lo largo del juego nos encontraremos con varios de esos arcones, con lo que podremos recoger cualquier objeto que hayamos guardado anteriormente en cualquier otro arcón.




No sé... si yo tuviera una armería tendría rejas en las ventanas y el escaparate.




    Hablemos de zombies... RE2 es, ante todo, un juego de zombies. Nada más empezar el juego nos encontraremos con varios de esos monstruos , en un escenario apocalíptico indescriptible, y nos seguiremos encontrando con nuestros amigos no muertos a lo largo de todo el juego, veremos policías, científicos, civiles... incluso zombies desnudos, pero como no solo de zombies vive el hombre, como ya sucediera en RE1, nos encontraremos con otros enemigos, incluyendo extrañas plantas venenosas, arañas gigantes y los temidos "lickers", unos monstruos horrendos con la lengua demasiado larga, y no es una metáfora. También deambulaban por ahí un par de monstruos más peligrosos, entre ellos el propio William Birkin, principal responsable del nuevo virus y que se convertirá en un monstruo que se irá haciendo más horrible a medida que la historia vaya avanzando.





No sé que tomaría el de la mesa, pero yo pediría el libro de reclamaciones.




    La historia del juego era bastante compleja, como era de esperar e incluso mejor desarrollada que muchas películas del género. Además de lo que se nos contaba "directamente" se nos proporcionaba bastante información en diversos documentos y archivos que íbamos encontrando en los distintos escenarios, información que a veces nos era útil y en otras ocasiones solo servía como trasfondo. Trasfondo que, unido a la música y a los efectos sonoros favorecía la increíble ambientación del juego. El juego siempre te proporcionaba una cierta sensación de peligro, aún cuando pasabas por una zona que hubieras limpiado de enemigos siempre te quedaba el temor de que apareciese uno destrozando la ventana... y no podías evitar saltar del susto cuando sucedía.

    Los magníficos y detallados fondos eran de lo mejor del juego, todos llenos de detalles dotaban de cierto dinamismo al juego ya que jugaban con la perspectiva, no siempre tendríamos la cámara tras nosotros. Desde las oficinas de la comisaría hasta los laboratorios de Umbrella pasando por la morgue de la comisaría no había ningún fondo que no fuera digno de aparecer en los bocetos de una película de gran presupuesto.

    Sin duda la ambientación del juego estaba más que lograda, no podías evitar cierto escalofrío cuando estabas en exteriores y escuchabas unos lastimeros y terroríficos gemidos traídos por el viento.






William Birkin... y aún está presentable.



    RE2 era un juego de zombies (¿Lo he dicho ya?), un juego de terror, y a pesar de lo que yo creía en un principio, sí que tenía esa capacidad para hacernos saltar de nuestro asiento. Es cierto que los zombies eran lentos y que en algunas zonas bastaba con esquivarlos con habilidad para ahorrar balas, pero CAPCOM no escatimó a la hora de crear momentos de auténtico miedo, o de susto al menos. Uno de los más memorables era cuando una horda de muertos vivientes reventaban el escaparate de la armería y devoraban al tipo que había dentro, sí, el tipo del que conseguías la primera escopeta/ ballesta. Era memorable sobre todo porque era el primer susto del juego. A parte de los zombies y los distintos monstruos con los que nos encontrábamos la propia ambientación, como ya he dicho, jugaba un papel clave a la hora de asustarnos. Incluso un lugar luminoso como un laboratorio pasaba a ser un lugar tétrico... ¿ya he hablado de la morgue?. El juego daba miedo sí, pero la trama te enganchaba y te impedía dejar de jugar... otra cosa que te impedía dejar de jugar era el sistema de guardado.



Al final parece que Leon sí tendrá su fiesta de bienvenida.



    El sistema de guardado de RE2 era un tanto engorroso, no por el hecho de tener que guardar en las distintas máquinas de escribir. En ocasiones debías dar largos rodeos para llegar a la más cercana, sino porque cada vez que guardabas gastabas un royo de tinta, royos que debías encontrar a lo largo del juego y que, aunque había más que suficientes, no te dejaban guardar tan a menudo como te gustaría. Pero bueno, en el fondo era buen sistema, poder guardar donde uno quisiera habría facilitado demasiado el juego, y este ya era bastante corto de por si. Una vez conocido podías completarlo en menos de una hora. Afortunadamente, y si eras lo suficientemente hábil podías desbloquear los dos modos secretos, Hunk y Tofu, dos personajes ocultos con los que tendríamos que completar una misión de infiltración y recuperación del virus. Eso alargaba un poco más el juego.

    En definitiva, RE2 se convirtió, por derecho propio en un clásico, tanto del género de terror como de los videojuegos, proporcionó dos de los personajes más queridos de la saga y llenó nuestros hogares de sangre y vísceras, si tenéis valor... jugadlo.





martes, 26 de febrero de 2013

Zombies ate my neighbours






    Antes de Resident Evil, antes de The Walking Dead, e incluso antes de que España fuera una potencia futbolística a nivel de selecciones, estaba este juego, Zombies ate my Neighbours, juegazo donde los haya.

    
De la mano de la japonesa Konami y de la archifamosa Lucasarts llegó en el año 1993 un juego de esos que realmente vale la pena probar, un juego de esos que hacen que una lagrimilla melancólica quiera escapar de nuestro lagrimal. El desarrollo del juego no podía ser mas sencillo, debíamos rescatar a nuestros vecinos a lo largo de todos los niveles del juego antes de que cualquiera de los numerosos enemigos que inundaban las pantallas acabaran con ellos, sí muy sencillo... ¡y una porra!, 55 niveles de locura y horror nos esperaban dentro de aquel pequeño cartucho de plástico negro, 55 niveles en los que  tendríamos que hacer frente a los monstruos mas famosos del cine, desde Drácula a el monstruo de la Laguna Negra, desde La Momia a Jason de Viernes 13, por no hablar además del Muñeco diabólico o del hombre lobo y, claro... zombis.

    A mí en particular me encanta el cine de terror, ya sea de serie "B" o una gran producción moderna, sentarme a ver un monstruo intentar asesinar a la típica pandilla de adolescentes americanos es el sumun del placer, por eso este juego llegó a ser uno de mis favoritos.



Si hay alguna película de terror de adolescentes en la que no salga una animadora me corto las pelot... esperaaa, no vaya a ser que haya alguna.




    El juego era una gozada desde que introducías el cartucho en la ranura, incluso el logo de Konami parecía querer meternos el miedo en el cuerpo, y tras la pantalla de Lucasart llegaba lo bueno, una tétrica y mareante pantalla de inicio con una musiquilla propia de cualquier película de terror de los 50 que hacia que un inesperado escalofrío recorriera la piel de nuestra espalda.... bueno, quizás exagere un poco pero lo que sí es cierto es que era una pantalla que nos metía en ambiente. En dicha pantalla se nos daba la posibilidad de introducir una contraseña, teniendo en cuenta la duración del juego y que no había posibilidad de grabar la partida cesa era la única forma de poder seguir jugando si nos quedábamos sin vidas.



En los muebles podías encontrar armas, o incluso fantasmas.


    Una vez que decidíamos empezar a jugar llegábamos a la pantalla de selección de personaje, donde podíamos escoger entre los dos personajes protagonistas, un chico y una chica, de diseño bastante sencillo a la par que carismáticos, destacando el vestuario de Zeke, el chico, con sus gafas 3D y su camiseta negra con  una calavera estampada. Una vez elegido nuestro personaje, el juego nos daba la bienvenida al primer nivel mostrándonos el nombre del mismo, nombre que siempre recordaría alguna vieja película de terror.



Aquí os presento a la protagonista femenina,  típico, un apocalipsis zombie y tú sin depilarte.


    Los gráficos del juego eran una gozada, al menos me lo parecieron en su día, de tamaño aceptable y coloridos a mas no poder, las animaciones, sin ser nada del otro mundo cumplían su función, siendo especialmente divertidas las de los vecinos que debíamos rescatar, las momias, los zombis, las plantas extraterrestres, las hormigas gigantes... todos los enemigos eran perfectamente reconocibles y tenían sus propias animaciones, así como sus debilidades. Y así llegamos a uno de los mejores apartados del juego, las armas. Lejos de los juegos de terror de hoy, y me refiero a la saga Resident Evil, ZAMN huye de las armas convencionales, no es un juego realista, ni siquiera es un autentico juego de terror, era un juego que se reía del genero, que utilizaba en su beneficio los grandes tópicos del cine de terror, empezando por la típica animadora rubia y terminando con el loco asesino que destroza las puertas con una sierra mecánica.



Sera antihigiénico, pero rebuscar en la basura puede tener su recompensa.



    Por todo ello, las armas de este juego eran de lo mas variopinta, solo hay que decir que el arma principal con la que comenzábamos el juego era una, ejem ejem, pistola de agua, y no os riais porque en realidad era bastante buena, un solo disparo bastaba parra destruir a los zombies normales, y para el resto de enemigos pues... podíamos utilizar casi cualquier cosa, tomates, cuberterías de plata, latas de refresco. Estas ultimas sustituían en cierta firma a las granadas de mano ya que tenían un pequeño radio de acción  y las podíamos lanzar lejos de nosotros. El hecho de tener unas armas tan extrañas  y numerosas, no era solo por hacer mas divertido el juego, aunque en cierta manera sí que se lograba ese efecto. Pero la realidad era que afectaba y mucho, a nuestro avance a lo largo del juego y a nuestras posibilidades de supervivencia y es que, como dije antes, cada enemigo tenía sus debilidades, para acabar con una momia era preferible arrojarle un par de platos antes que utilizar nuestra fiel pistola de agua, la cubertería de plata era, evidentemente, la mejor arma contra los licántropos. Y así con cada enemigo, lo que hacia que tuviéramos que estrujarnos un poco el cerebro ante la aparición de un nuevo monstruo.



Eso sí que es una barbacoa de muerte, si chiste fácil lo sé.



    El diseño de los niveles era algo laberíntico y bastante variado, desde barrios residenciales con sus jardines y sus piscinas a campos de fútbol americano. En ocasiones necesitaríamos llaves para acceder a ciertas zonas, donde podíamos conseguir armas e ítems que nos ayudarían en nuestra aventura. Había dos tipos de llaves, las normales que podíamos encontrar tiradas en cualquier rincón  y las de calavera que las dejaban caer algunos jefes al ser derrotados.



Cualquier lugar es bueno para practicar un Harlem Shake.


    Destruir zombies y hombres lobo resultaba bastante divertido la verdad, pero solo servía para aumentar nuestra puntuación  Para avanzar en el juego debíamos rescatar a los diez personajes, "victimas" se les llamaba en el juego, repartidos a lo largo y ancho del mapeado. Una vez rescatados todos se abría un portal por el cual llegábamos al siguiente nivel. En este punto tengo que hablar de lo que quizá fuera la única cosa mala que yo le veo al juego y es precisamente el sistema de avance, y no por el sistema en si, que está bien, sino que el quedarte sin victimas que rescatar hacia que perdieras la partida sin importar las vidas que te quedasen, me explico; empiezas con diez victimas a las que rescatar, un solo roce de cualquier monstruo y veras como su espíritu asciende hacia el cielo, literalmente. Es presumible que dada la extensión del juego, la cantidad de enemigos que puede llegar a haber en pantalla y lo laberíntico de los niveles, llegará un momento en el que la ultima victima sea asesinada y entonces el juego acabará. A mi me llegó a pasar en el nivel tropecientos, con el máximo de vidas y petado de armas... un estropicio vamos. El hecho es que cada vez que pierdes una victima y avanzas un nivel, jugaras ese nivel con una victima menos. Al menos en los niveles múltiplos de diez te daban una victima extra, hasta el máximo de diez claro. Y también estaba la opción de los passwords... a medias, ya que solo se guardaba el nivel y las victimas, por lo que no era demasiado práctico en realidad. Para que el juego hubiera sido perfecto habría bastado con que en todos los niveles tuviéramos diez victimas, o que al menos se nos concediera una tras cada nivel pero claro, lo harían por aquello de la dificultad, debieron pensar que 55 niveles repletos de monstruos asesinos no era suficiente.

    Fuese como fuese el desarrollo del juego siempre era el mismo, matar monstruos y rescatar victimas, pero la inmensa variedad de enemigos y escenarios hacia que no nos cansásemos fácilmente  lanzar un balón de rugby a un jugador zombi, ver a las turistas fotografiando todo lo que sucedía a nuestro alrededor, o enfrentarse a un bebé gigante hacia de este juego una aventura irrepetible, eso sin hablar de los escenarios, la típica laguna, el centro comercial, los enemigos... creo que incluso hay enemigos que no he nombrado, las armas, tan variadas y divertidas que no sabias cual utilizar. Todo se unía en un cóctel perfecto de "terrorífica" diversión, disparar a los invasores extraterrestres mientras su ovni nos lanzabas rayos era indescriptible, y todo acompañado de unos efectos de sonido geniales, voces divertidas y una música que ponía los pelos de punta.


Al final de cada nivel había recuento de victimas, si las rescatabas a todas tenias un bonus.


    Desde que empecé este blog he recomendado muchos juegos, he hablado de muchos mas y he confesado mi devoción por unos pocos, y este es uno que entra en las tres categorías. Debéis jugarlo, en versión Mega Drive o Snes, da igual, lo tenéis que probar, si consigo que uno solo de vosotros consiga sentir lo mismo que yo cuando metí el cartucho en mi consola sentiré que he hecho una buena obra, si señor, todo un clásico.