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Este blog es un blog sobre videojuegos, pero no un blog que intente ir de "pro" ni en el que quiera ir de "listillo" sino simplemente un blog en el que hablo sobre los juegos que, por una u otra razón, hayan quedado en mi recuerdo, aquellos que definieron mis gustos en este hobby y aquellos que pudieron haberme marcado. Aquí no hay guías, puntuaciones ni trucos, solo puro amor por los videojuegos y algún que otro recuerdo medio enterrado en la memoria, tampoco hay roms ni enlaces de descarga, para eso ya hay otras página.
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viernes, 30 de junio de 2023

Caveman Ninja



    ¿He dicho alguna vez que en los 80/90 los ninjas estaban de moda? Pues eso. Estaban tan de moda que se llegaban a meter en juegos que, a priori, no tenían nada que ver con los ninjas. Sí hasta hubo juegos que mezclaban el golf, el BMX o los scooters con los ninja... Pues bueno, este es de esos juegos que utilizaron a los ninja en el nombre como puro reclamo. Porque a ver... Yo no soy experto en historia, pero creo que, en la prehistoria, NO HABÍA NINJAS. Y hay algo que, si no lo digo, exploto. Yo por aquella época era un flipado de los ninjas (como todos, en aquellos años). También me encantaban las películas de artes marciales y hasta practicaba karate, por lo que tenía (o creía tener) cierto conocimiento sobre el origen de las artes marciales, los ninja y demás... A parte, también era un pelín tiquismiquis, un pelín solamente... Ejem... Por ello, casi me da un ataque epiléptico al entrar en mí salón recreativo favorito y ver cómo este juego mandaba a tomar por el culo todo aquello que yo creía conocer... Qué cojones, seamos realistas, este juego es tan fiel al origen de los ninja cómo el 1942 a la Segunda Guerra Mundial. Pero bueno, son cosillas mías...



Si yo me encontrara con un tiranosaurio que escupe rocas, se me quedaría la misma cara


    Caveman Ninja fue lanzado en 1991 en arcades por Data East, y luego portado a consolas de la época, pero la popularidad del juego acabó siendo tan grande que incluso salieron versiones para consolas actuales. Y se que decir eso es como empezar por el final, pero es que este es de esos juegos de arcade que hacían que la gente se amontonara a mirar o para hacer cola. Es tan conocido que no sé por qué he tardado tanto en hablar de él... Bueno, en realidad sí lo sé, y os vais a reír. En realidad... Yo pensaba que... Ejem... Ya había hablado de él. De hecho, es este juego el que motivó que llevara un registro, más bien un listado alfabético y separado por géneros, de los juegos de los que ya he hablado... Sí... No llevaba ningún tipo de registro... Por eso, buscando el Caveman Ninja en mí blog, porque no recordaba si ya lo había tocado, me sorprendió enormemente el descubrir que no lo había hecho, y para no hacer más el subnormal, pues acabé haciendo un listado de todos los juegos (incluidas diferentes versiones, si se da el caso) ya tocados. Y aún así, he tardado MESES en ponerme a escribir esta entrada... Nah, cosas mías. Pero bueno, creo que ya basta de paridas, hablemos de lo verdaderamente importante, el juego en si.
 
    Cómo ya he dicho (y cómo sabrá cualquier aficionado), este juego pertenece a la mítica Data East, que nos dio muy buenos juegos a los aficionados de las recreativas de aquella época, como por ejemplo el magnífico Bad Dudes vs Dragon Ninja, del que ya habíamos hace mucho. Pues continuando con los "ninja", Caveman Ninja nos trajo un juego de acción y plataformeo más que interesante, ambientado, como su nombre deja entrever, en la prehistoria. Aunque no sé hasta qué punto es históricamente correcto (a parte de los ninjas) ya que veremos dinosaurios e incluso vehículos voladores... Digamos que no contrataron a historiadores o arqueólogos para documentarse. Pero bueno, da igual, estamos hablando de un videojuego no de un documental de Netflix (cof, cof). Sigamos. En un alarde de originalidad, nuestro protagonista, con la ayuda de un colega si se da el caso, deberá rescatar, no a la novia de uno de los dos, ni siquiera a la novia de los dos, que va, este juego es mucho más original y no utilizaba como cebo a las muj... ¡A todas!, ¡había que rescatar a todas las mujeres de la puta tribu!, ya que una tribu rival las ha secuestrado. Imagino que para que cocinen y limpien para ellos, ya sabéis, cosas del patriarcado.



No, no estoy jugando a dobles...



    La cuestión es que, en una divertida escena, se nos muestra a los malvados cavernícolas (malvados porque son nuestros rivales, obviamente), y segundos después ya podemos liarnos a hostias, ah no, que somos "ninjas"... No sé ni cómo explicarlo... Aquí, de ninjas, no hay NADA que se les parezca ni ligeramente. Sí el juego hubiera sido de SEGA, podríamos haber pensado que se trataba de una precuela cachonda de Shinobi (ahora explicaré esto), pero no es el caso como ya sabemos. Y he sacado a colación el tema de Shinobi, porque en Caveman Ninja atacamos a los enemigos lanzando cosas como si fueran kunais o shurikens... Ya está, fin, esa es la única conexión con ninjas que, en todo este tiempo, se me ha ocurrido... Y lo digo en broma, obviamente, pero en su época es lo que pensé.
 
    Dejando a un lado (aunque sea momentáneamente) mis paridas mentales, en Caveman Ninja disponíamos de un arsenal digno de cierto jueguecillo de CAPCOM de similar jugabilidad en el que salían zombies y demás... Ya sabéis cuál digo (puede que hable de su primera entrega en no menos de quince años). Cada arma tiene sus peculiaridades, unas tienen más alcance que otras, las hay más dañinas que el arma básica, incluso hay una que lanza "reflejos" de nuestro personaje y que se me hace muy raro de controlar. Los ataques podíamos reforzarlos dejando apretado el botón de ataque durante unos segundos, aunque debíamos tener cuidado, ya que si nos pasábamos, nuestro personaje quedaría exhausto unos segundos. También disponíamos de un salto, con el cuál también podíamos atacar a los enemigos.



¿El agua me electrocuta?, supongo que falté a clase el día que explicaron eso



    Una peculiaridad un tanto extraña, era que la vida del protagonista disminuía con el tiempo, por lo que no podíamos distraernos demasiado en los niveles, eso sí, ciertamente salía bastante comida, por lo que con un poco de cuidado casi ni nos dábamos cuenta de ése "detallito".
 
    En cuanto a ítems lo cierto es que entraba dentro de lo habitual, estaban las diferentes armas, la comida, las vidas extra y demás, incluso había una guindilla que, durante unos segundos, nos impedía atacar pero que, a cambio, nos daba inmunidad y nos permitía matar a los enemigos sólo tocándolos. En cuanto a las vidas extra, hay una buena cantidad de ellas, aunque algunas están escondidas y sólo podíamos hacerlas aparecer con el ancestral truco de disparar al aire... Ya, hay que saber antes dónde debes disparar, obviamente, pero la idea es la misma. No he hablado mucho de las armas, pero tampoco hace falta profundizar mucho, tan solo decir que algunas son mejores dependiendo de la situación y que averiguarlo formaba parte de la diversión. Y aquí me veo obligado a decir una cosilla... El control no me gustaba demasiado, y la idea de cargar los ataques, aunque buena, tampoco me terminaba de gustar, no sé, demasiado Shinobi en vena, supongo, y el salto tampoco es que fuera la hostia, pero como suelo decir, son cosas mías.



A rodar sea dicho, lo que sea con tal de ser popular 



    Lo que no se puede negar, es que tenía unos gráficos coloridos y bien animados, sólo hay que ver cómo reaccionan los protagonistas cuándo aparece un boss, que por cierto, sin ser tampoco tremendamente originales, tienen el mismo nivel de calidad que el resto del juego, siendo además muy variados, desde dinosaurios a plantas carnívoras gigantes. Los niveles también son variados, estando en este caso algunos de ellos un poco por debajo de la media, pero nada importante en realidad. Una cosa que hacía que el juego fuera más rejugable, era el hecho de poder escoger entre varias rutas en diversos puntos del juego, lo cual era de agradecer.
 
    Un detalle divertido, que a día de hoy muchos considerarían hasta "machista" (menuda sociedad de mierda estamos construyendo), era que, al final de cada nivel, debíamos rescatar a una chica de las garras del jefe de turno, y esta, en agradecimiento, nos dará un beso (fíjate qué "machista") que nos rellenará la vida.
 
    Los niveles, como ya dije, son muy variados, y no me refiero sólo a los escenarios, deberemos cruzar selvas, ríos o montañas, sino que además, las situaciones que se nos presentarán son muy diferentes, desde niveles clásicos plataformeros, hasta niveles en los que haremos "surf" sobre la cabeza de un dinosaurio... Ni que fuéramos una tortuga ninja... Hay incluso un nivel que parece un homenaje el clásico Donkey Kong, en el que tendremos que subir una montaña repleta de pendientes por las que caerían rodando... No, barriles no, cavernícolas dando volteretas, y no es broma.



¿Qué cojones habrá a la izquierda para que el prota ignore al boss?



    Una de las cosas por las que este juego no está entre mis favoritos, es porque es de esos en los que avanzar puede ser un suplicio, y no lo digo porque sea difícil, joder, me encanta Dark Souls, sino porque los enemigos son muy coñazo, suelen haber demasiados en pantalla (para la potencia de nuestras armas). Tampoco me gustaba aquello de que la vida te bajara porque sí, y algunas cosillas más que me guardo para no terminar de manera demasiado negativa. A pesar de esto último el juego era muy divertido, no lo voy a negar, pero en mis gustos personales es más bien un segundón, no a nivel gráfico, que a día de hoy me sigo quedando embobado mirando su demo, pero su jugabilidad (como ya he comentado) nunca me convenció del todo, además, en aquella época yo ya prefería otros géneros y, ¡joder!, ¿Dónde están aquí los ninja?. Dicho todo esto, porque no me quiero alargar más, en realidad quiero recomendar a todo el mundo que lo juegue, Caveman Ninja no es un mal juego para nada, pero esta es de esas ocasiones en las que, mis gustos personales, no me dejan ser del todo imparcial a la hora de medir ciertas cosas. Sé que no he dicho nada de los ports de consola, y eso es porque, primero que nada, no los he jugado, y segundo... No merecen que hable de ellos. Pues eso, probadlo, y si puede ser, con un colega que siempre es más divertido.



martes, 28 de enero de 2014

Robocop (recreativa de Data East)





    Juegos de Robocop ha habido unos cuantos, ya sean inspirados en sus películas o en comics nuestro policía cibernético favorito sabe lo que es hacerse un hueco en el complicado mundo de los videojuegos. Ya fuese en un humilde Spectrum o en las potentes recreativas de la época, muy superiores a las consolas y ordenadores domésticos, Robocop supo captar a millones de jugadores en todo el mundo que querían emular sus aventuras de la pantalla grande. El juego del que voy a hablar hoy se trata de la recreativa de Data East de finales de los 80 y que, como no podía ser de otra forma, se llamaba simplemente, Robocop.

    No creo necesario hablar quién o qué es Robocop, un policía asesinado por una banda de maleantes y devuelto a la vida en forma de policía más robot que humano... próximamente una nueva versión de este clásico de la ciencia ficción llegará a nuestros cines, por si alguien aún no se ha enterado.



Robocop usa la fuerza para deshacerse de sus enemigos



    Este juego de Robocop pude jugarlo muchas veces, ya fuera en el bar que había al lado de mi casa en en cualquiera de los salones recreativos de la época y que ninguno ha sobrevivido. El juego me llamó la atención enseguida, ya que me gustaba el personaje, además tenía una banda sonora bastante llamativa y unos FXs bastante contundentes, por no hablar de unos gráficos bastante buenos, hay que recordar que en aquella época yo estaba acostumbrado a mi viejo Spectrum y apenas había jugado con una Master System, así que cualquier cosa que pudiera mostrar más de cinco o seis colores en pantalla sin embarullarlo todo ya me parecía genial.

    Robocop estaba muy bien diseñado, el personaje se reconocía con claridad y se movía con esa falta de agilidad de la que hacía gala en la película original pero sin embargo, y esto me sorprendió bastante, nuestro metálico protagonista podía saltar. Pudiera parecer algo ridículo, solo de imaginar a Robocop dando saltos a lo Mario Bross hace que se me escape una sonrisa, pero la verdad es que saltar podía librarnos de ser alcanzados por los impactos enemigos por lo que se volvía una habilidad la mar de útil.



Eso es lo que pasa cuando Robocop se ve afectado por la radiación gamma


    Evidentemente obviaremos cual era el argumento del videojuego, Robocop él solito en Detroit cargándose a cientos de malos, eso es lo único que necesitábamos saber. De hecho ni siquiera sé si estaba inspirado en alguna de las películas ya que aunque salen elementos de las mismas no lo hacen en el orden en el que aparecían, por ejemplo, el boss del primer nivel es el robot bípedo con el que Robocop se enfrentaba al final de la primera película, en el segundo o tercer nivel, no recuerdo bien, algunos enemigos poseen un arma enorme, supuestamente la que utilizan los malos para intentar destruir a Robocop en la misma película. Yo imagino que es una versión libre, una aventura independiente que sucede más o menos en el mismo universo.

    El modo de juego es el clásico de casi todos los juegos de este personaje, niveles de scroll lateral en diferentes escenarios urbanos, en los que Robocop deberá disparar a enemigos, que se acercarán por ambos lados de la pantalla o que le disparan desde las ventanas de los edificios. Si habéis jugado a cualquier juego de Robocop de Spectrum casi os parecería un calco, pero con menos colores. Tras ciertos niveles, Robocop irá a la sala de tiro, donde deberemos disparar a diversos blancos en una perspectiva en primera persona y que nos proporcionará un bonus dependiendo de nuestro acierto.



¡Vivo o muerto tú vendrás conmigo!


    Al igual que en los demás juegos de Robocop, incluido Robocop Vs Terminator del que ya he hablado aquí, nuestro protagonista tenía una barra de vida que iba disminuyendo a medida que los enemigos nos alcanzaban con sus disparos, para reponerla debíamos encontrar el ítem correspondiente, con la forma clásica de un frasco de comida para bebés. Para nuestra desgracia, esos ítems no eran muy abundantes, y para más desgracia aún, Robocop solo contaba con una vida, por lo que al quedarnos sin energía, el juego se terminaba... si no teníamos monedas para continuar claro. Además de esos dos, ya de por sí, enervantes hándicaps, la dificultad del juego era bastante elevada. La sencillez del primer nivel dos engañaba, ya que podíamos pasarla a la primera sin demasiadas complicaciones, apenas había enemigos y se limitaban a dispararnos o a correr hacia nosotros, más adelante aparecerían enemigos que nos lanzaban granadas parapetados tras una barricada que debíamos romper, enemigos que se cubrían con rehenes, tipos con sierras mecánicas... todo un gusto, sobre todo cuando aparecían todos mezclados junto a un par de francotiradores escondidos en los edificios cercanos.



En esas cajas podíamos encontrar munición... no es que sea muy sutil 



    Saltar no solo nos servía para esquivar balas, el juego poseía cierto toque plataformero que le daba algo más de vidilla al juego, no se trataba solo de andar hacia la derecha, aunque mayormente es lo que haríamos la mayor parte del tiempo, había niveles en los que debíamos dar ajustados saltos, subir escaleras, esquivar máquinas de desguace, todo eso proporcionaba aún más acción... como si el número de enemigos no fuera suficiente.

    Como todo buen juego de acción, Robocop poseía ciertas mejoras para su arma, diferentes tipos de munición que nos era muy útil a la hora de derrotar a nuestros enemigos, normalmente, un arma potente, para compensar, tenía una cadencia bastante baja, por lo que no siempre el mejor arma era la más potente. Un ejemplo era el arma triple, la típica ráfaga de tres disparos, el del centro vuela recto y los otros dos se abren en abanico, muy útil cuando hay múltiples enemigos en distintas alturas pero cuya cadencia es pequeñísima, de hecho solo puede haber una ráfaga en pantalla, no podíamos disparar otra hasta que la última hubiera desaparecido por el fondo de la pantalla o hubiera impactado en algún enemigo.




¡Triiiple!



    Como ya he dicho, la dificultad del juego era bastante elevada, lo cual era normal ya que de eso se trataba, de sacarnos nuestras monedas, aunque bien es verdad que los juegos de Robocop de las diversas plataformas, gozan todos de una dificultad meridiana, incluidas las versiones de Mega Drive, consola cuyos juegos eran bastante sencillos, aunque no siempre claro. En este caso, el hecho de poseer una sola vida echaba un poco para atrás, ya que no tenías mucho margen de maniobra, o aprendías rápido o morías, no quedaba otra. En otros juegos, si perdías una vida, al menos esa vida te había servido para saber que era lo que te esperaba y así intentar hacerlo mejor, en Robocop, para hacerlo mejor, debías introducir una moneda nueva. Sumando a su dificultad el hecho de que el juego era bastante adictivo, daba como resultado que pudieras gastarte la paga en unos pocos minutos, lo cual te dejaba con cara de tonto ya que, seguramente, no conseguirías acabarte el juego.



Boss infaltable en cualquier juego de Robocop


 
    Ya voy a ir terminando. Robocop era un buen juego, pero como me gusta decir, no era perfecto, el que hubiera sido un poco más sencillo habría jugado a su favor, o el hecho de que, al menos, tuviéramos un par de vidas y no una. Por lo demás el juego cumplía lo que se esperaba de él, cientos de enemigos, miles de disparos, enemigos robóticos, explosiones, pandilleros enloquecidos... Robocop en todo su esplendor. Ciertamente puede que suene un poco exagerado, pero este fue para mí el mejor juego de Robocop al que nunca he jugado, después de Robocop Vs Terminator y, ejem, el Robocop de Spectrum, claro está. No creo que no conozcáis el juego, pero si es así, jugadlo, no os arrepentiréis. Por cierto, como curiosidad así rara, yo vi este juego en un bar, como ya he dicho, pero no se llamaba RoboCop, no sé si era un "bootleg", un "hack" o yo qué sé, pero en la pantalla de inicio no ponía RoboCop, vamos, que me pasó algo similar a lo de "Toki" y "Juju", que eran el mismo juego (más o menos) pero con nombres diferentes por vete tú a saber por qué. Aquí ponía que no recordaba el nombre de ese "bootleg", pero una rápida búsqueda, en la que Google me negaba la existencia de esta versión (XD, sé más que Google), he encontrado dicha versión, y era Automat... no es que se comieran mucho la cabeza que digamos, pero vamos, que era RoboCop, yo miraba el juego y decía, ¿por qué cojones pone Automat si es RoboCop?... pues porque era una versión "piratilla", como el caso, por ejemplo, del Final Crash, versión piratona también de Final Fight que yo tuve el ¿placer? de jugar. Pues ya está, probadlo, ¡maldita sea!... ¡hasta la próxima!.






martes, 21 de mayo de 2013

Thumblepop






    Si te gustan los juegos del estilo Snow Bros, Bomber Jack y similares no puedes dejar de probar Thumblepop, además así puedes comprobar que una aspiradora puede tener más usos de los que te imaginas... y no, no me refiero a "ese" uso.
 
    Thumblepop es un juego sencillo y divertido, tal como los juegos que acabo de nombrar, cada fase se compone de varios niveles y estos son una sola pantalla sin scroll de ningún tipo y en el que hay diversas plataformas... sí, los niveles recuerdan a veces al citado Snow Bros pero Thumblepop tiene su propia personalidad. Al igual que en SB había que eliminar a todos los enemigos en pantalla para completar un nivel pero en esta ocasión no utilizaremos bolas de nieve ni burbujas, nuestros protagonistas harán uso del arma aterrorizagatos por excelencia, sí, una aspiradora.



Había veces en las que debíamos destruir el "nido" del que salían los enemigos. En este caso la cosa azul del centro.



    Para acabar con nuestros enemigos solo teníamos que succionarlos con nuestra aspiradora y luego lanzarlo al exterior, bastaba con acercarte al bicho en cuestión, apretar el botón de ejem ejem, fuego, y una vez que el bicho estuviera dentro solo teníamos que soltar dicho botón y el bicho saldría expulsado solo. La bolsa de nuestra aspiradora, que nuestros protagonistas llevan a su espalda como si fueran mochilas, tienen una capacidad limitada que si era superada hacía estallar la bolsa, acabando con una de nuestras vidas y liberando a cuanto enemigo hubiera en ella. El alcance de nuestro arma tampoco era demasiado pero por suerte había un objeto que lo ampliaba, así como unos patines que aumentaban nuestra velocidad.

    Las distintas fases estaban inspiradas en ciudades reales, mas o menos. El juego nos llevaba, por ejemplo, a New York y Río de Janeiro, con la famosa estatua de la libertad y el cristo corcovado como fondo de pantalla.



El temible jefe de la primera fase... pfffff




    Los enemigos eran numerosos y variados, momias, criaturas de fuego, pulpos, tortugas que escupen... vamos que en ese sentido no te aburrías además todos tenían gran colorido y animaciones divertidas.
 
    El juego es si era más sencillo que el mecanismo de un chupete, como se suele decir. Matamos a todos los enemigos de un nivel y pasamos al siguiente y así hasta llegar al último nivel de la fase donde nos esperaba, como era de suponer, un jefe final. Los jefes finales eran graciosos más que peligrosos ya que su dificultad no era demasiada, de hecho el primer jefe lo podías matar sin tan siquiera tener que moverte.

    Thumblepop compartía algunas cosas con SB a parte de el diseño de los niveles y un desarrollo prácticamente idéntico. Al lanzar a nuestros enemigos estos golpeaban a sus compañeros, haciendo las cosas más fáciles acabando así con dos enemigos de una vez pero la cosa no terminaba ahí, a más bichos hubieras aspirados mayor sería la "bola" que expulsases pudiendo acabar con todos los enemigos de un nivel en un santiamén.



Otro jefe, este se defendía con sus amigas momias.




    Para aumentar la diversión en todos los niveles habían objetos ocultos que podíamos recoger, pero para hacerlos aparecer debíamos hacer rodar un enemigo en el sitio adecuado. Habían monedas, diamantes y esas cosas, todo aumentaba nuestra puntuación, pero también estaban los patines, que era el ítem que nos hacía ir más rápido, barreras que nos daba inmunidad, una pistola láser... Los objetos siempre estaban en el mismo sitio, así que con un poco de memoria conseguíamos los powerups rápidamente.

    Como era bastante habitual en la época, en Thumblepop podíamos acceder a una fase completando la palabra Thumblepop con unas esferas con letras dentro, solo era cuestión de aspirarlas y ganaríamos la posibilidad de recoger diamantes e incluso una vida extra.



En el centro la Duquesa de Alba y unas amigas. 



    Thumblepop es sencillo hasta la humildad, se podría decir, pero salió en una época en la que los gráficos y los argumentos superdesarrollados no se consideraban indispensables además... podías jugar con un amigo, algo que sí era indispensable en una recreativa de la época. Bueno, pues eso, probarlo no hace daño.




viernes, 23 de diciembre de 2011

Thunder Zone




 Aquí empezamos a hablar de cosas más serias. Aunque los juegos de los que he hablado tenían más o menos calidad todos flaqueaban un poco en lo que a la dificultad respecta, pero este no... este se podía incluir entre los grandes.
 Si recordáis juegos tales como Commando o su segunda parte Mercs, podéis empezar a haceros una idea de lo que es este juego, se podía resumir en tres palabras; acción, acción y acción... y aunque puede que Buffy dijese que solo era una repetida tres veces es que eso es lo que nos ofrecía este juego, acción al cubo, gráficos enormes para un juego de ese tipo, explosiones que hacían temblar toda la pantalla, cuatro personajes entre los que elegir, opción multijugador, música increíble y gran variedad de armas... realmente era un juego realmente adictivo.




La pantallita de selección de personaje.

 Para aquellos que no conozcan este o los juegos que puse de ejemplo diré que se trataba de un shoot em up clásico, un juego en el que controlabas a un personaje elegido entre cuatro posibles y al que debías manejar por un sin fin de escenarios disparando a todo aquello que se moviese, sin más complicaciones.
 Cada personaje tenía un arma diferente pero eso daba igual en realidad, ya que a medida que ibas jugando encontrabas armas mejores y con munición INFINITA, ¿que significaba eso?, que si encontrabas el arma que te gustaba no debías preocuparte de ir buscando munición como un loco, mi arma favorita era el típico «enemy chaser», un lanzamisiles con el que no tenías que apuntar ya que buscaba a los enemigos, así podías concentrarte en esquivar los disparos enemigos, y creedme, era el mejor arma que podíais coger y lo mejor de todo es que aparecía en el primer nivel, cerca del final, y como dije antes, las armas tenían munición infinita, solo las perdías si te mataban, pero aún así podías volver a cogerlas ya que al morir la soltabas al suelo y si continuabas seguía estando ahí durante unos segundos, y recalco lo de «continuar», en las capturas veréis algo que parece una barra de energía y que en realidad es eso... una barra de energía xd, a medida que os alcanzaban los impactos enemigos esta barra iba disminuyendo y si se vaciaba del todo morías, así sin anestesia ni nada ya que solo tenías una vida. Realmente fue un shock la primera vez que me mataron y vi que si quería seguir jugando debía meter otra moneda en la ranura, pero con el tiempo te acostumbrabas, además por el escenario aparecían de vez en cuando los inevitables items que te ayudaban a recuperar vida, y al pasar de nivel también ganabas algo.
 El juego era brutal desde el principio, te colocaba frente a la puerta de una base enemiga que el personaje elegido destruía con su arma y te colocaba en medio de una batalla sin cuartel, debías disparar tanto a soldados como a furgones e incluso buggys o tanques.



Aquí empieza todo.



La variedad de los enemigos era envidiable para este tipo de juegos ya que los había digamos «normales», los que disparaban la ametralladora «básica», pero también los había que utilizaban lanzallamas, lanzagranadas o que volaban en jetpack, montados en buggys o en motos de nieve... por el desierto, y lo mejor de todo es que podían estar todos esos a la vez en pantalla, era increíble, no solo tenías que preocuparte del tonto que te disparaba desde detrás de unos bidones, que explotaban si les disparabas, sino de los soldados voladores que utilizaban armas futuristas, de dos gordos con lanzallamas que corrían hacia ti y además de otro tonto que no hacía mas que lanzar granadas... ¿veis como el mejor arma posible era el «enemy chaser».



No es ningún boss,es solo un enemigo de "bienvenida"

 Dije que este juego estaba entre los grandes gracias a su dificultad, y lo mantengo, para aquel que juegue por primera vez puede resultarle difícil incluso acabar la primera misión, yo por mi parte conseguí llegar al final sin usar ningún «continue», fijaos que digo «llegar al final», por que ahí radicaba en realidad la auténtica dificultad del juego; los Bosses, así con mayúsculas, desde el primero al último.
 Todos enormes y duros de matar, el primero es evidentemente el más fácil, de hecho resulta incluso ridículo comparado con el SEGUNDO boss. El primero era una especie de camión con diferentes módulos, lanzamisiles y tal, un soldado disparaba desde la cabina y poco más, los misiles se elevaban al cielo y unas sombras en el suelo indicaban donde iban a caer, siempre buscando al jugador claro, tenían un radio de explosión relativamente corto pero al lanzarse en tandas de tres o cuatro misiles los hacía peligrosos, aunque era bastante fácil si sabías colocarte. ¿El segundo Boss?, espera que eso merece un párrafo nuevo.


También montaremos en helicóptero... cielos, ¿cuantos años de academia habrá tenido que pasar el protagonista?.


Un trocito del primer Boss.


 Aquí estamos, el segundo Boss era, ni más ni menos que un destructor, si si un barquito de guerra para ti solito, lo insólito de todo esto es que el nivel transcurre enteramente en el desierto, y al llegar a tu objetivo, un helicóptero derribado, la tierra se empieza a mover, hay un pequeño terremoto que abre una brecha en la tierra y aparece el destructor... todo muy lógico vamos. Tras la espectacular aparición de tu ¿contrincante? comienza una de las batallas más épicas de la historia de los videojuegos, al menos de los de la época. El barco era tan enorme que no cabía entero en la pantalla, por lo que iba cambiando de posición según iba avanzando el combate, tenía ametralladoras, misiles tanto normales como buscadores y también bombas incendiarias y ningún reparo en utilizarlo todo a la vez, lo más divertido de todo era el poco espacio que tenías para esquivar todo aquello, brutal.



El barquito... debe ser un "rompedesiertos", sí chiste malo lo se.

  Si hablamos del desarrollo del juego hay que alabar que no era lineal, en el sentido de que no se basaba simplemente en ir de abajo hacia arriba o de un lado a otro, sino que había giros, recovecos, obstáculos de destruir, trampas que esquivar, en ese sentido se puede compara a la saga de Shock Troopers otro juego bastante divertido del mismo género.
 Decir también que el juego ganaba jugando en modo multijugador, se le sacaba buen partido a los vehículos, sí, también habían vehículos, como en el anteriormente mencionado «Mercs», habían buggys, las motos de nieve de las que ya hablé antes y algún que otro tanque futurista. Tras cada nivel había una fase de bonus tipo «combat school» en los que podías ganar bombas extras, el típico superataque que todo juego de la época debía poseer.



¿Una moto de nieve?... bueno, las orugas son orugas.

  Otra cosa bastante imponente era el sonido, tanto la música como los Fxs, las voces de los enemigos las explosiones, casi sentías que estabas realmente inmerso en una guerra total, la música en particular era espectacular, con sonidos de guitarra eléctrica impresionantes durante los combates con los bosses y para colmo hasta el final era bueno.
 Cuando derrotabas al malo final, el combate era en una fortaleza voladora sobre el mar, todo explotaba y los personajes caían al mar, donde nadaban en el atardecer ¡¡perseguidos por un tiburón!!, lo que conseguía sacarte una última sonrisa.
 Lo dicho, acción sin límites, buenos gráficos, música y sonido espectaculares... al que no le guste este juego no sabe lo que es la diversión.





jueves, 22 de diciembre de 2011

Bad boys Vs Dragon Ninja




    Bad dudes Vs Dragon Ninja, o sencillamente Dragon Ninja, uno de los juegos cuyo nombre está escrito a fuego en mi corazón, aunque solo metaforicamente, claro.
 
    Dragon Ninja me pilló en una época que muchos hemos pasado en nuestra infancia, esa época en la que nos sentíamos fascinados por los ninja, y de eso trata este videojuego tal y como su nombre hace suponer.
 
    En realidad era un juego supersencillo, el típico de avanzar de un lado a otro de la pantalla aniquilando a todos los enemigos que se te pusieran por delante. Pero no fueron los ninjas del juego lo que me enganchó, y eso que aparecía por miles, ya que todos los enemigos que aparecían en el juego eran ninjas. Los había azules, que eran los normales, rojos que eran los que portaban los escasos items del juego, grises que solían tirar cosas, estrellas, bombas de humo y tal, también habían ninjas con espadas y ninjas que se metían fuego y recorrían la pantalla como kamikazes, eso era lo que más me sorprendía de todo, pero además salían perros y mujeres ninja, a las mujeres las dejé para el final por una simple razón... no hacían nada, se limitaban a caminar por el escenario hasta que las matabas o desaparecía por un lado de la pantalla... ¿para que demonios salían?, lo único que se me ocurre es que solo eran un método de distracción, supongo que esperaban que las calenturientas hormonas de los adolescentes vieran en esos amasijos de pixels a unas ninjas superatractivas y que eso les distrajese del resto de enemigos lo que les haría más fáciles de matar... jodidos directivos.



En todo juego de la época que se precie debía aparecer un gordo que escupiese fuego y sí, escupía fuego... y los veteranos sabrán reconocer el personaje


    El juego en si era tan sencillo que de hecho cabía en una cinta para spectrum, una conversión bastante digna la de aquel pequeño ordenador de ocho bits, y tan simple que no vale la pena ni describir como se jugaba. El juego constaba de siete niveles, y al final de todos ellos, como ya era costumbre en aquella época, nos esperaba un boss que debíamos matar para poder pasar al siguiente nivel, vamos, supercomplicado el sistema de juego.
 
    Los niveles en si solían tener dos alturas, o sea que no era siempre para adelante como en Vigilante, sino que siempre había alguna plataforma superior por la que podíamos caminar y que aportaba algo de variedad e incluso algo de estrategia, ya que podíamos esquivar enemigos o ataques cambiando de lugar.



En este nivel no podías bajar, ya que podías morir.


Otro boss típico, siempre debe haber uno con garras o cuchillas en las manos... ¿Streets of Rage?, noooo.


    También habían un par de niveles, los más espectaculares quizás, en los que caminábamos por encima de un camión o un tren en movimiento, teniendo que saltar de un vagón a otro mientras éramos atacados por decenas de enemigos... tampoco fue nada de eso lo que me enganchó, tampoco esa asquerosa dificultad que hacía que los bosses te quitaran vida con solo tocarte y tú debieras calcular tus ataques contra ellos a la perfección para darles y que ellos no te dieran a ti, tampoco fue el tener que matar de nuevo a todos los bosses casi seguidos en el último nivel, cosa que por entonces estaba bastante de moda. Lo que realmente me enganchó fue el hecho de que el juego era ¡para dos jugadores!.
 
    Recuerdo aquellas tardes de verano que corría hasta la casa de mi primo, con algunas monedas en el bolsillo e íbamos a un recreativo de mi pueblo llamado «El buche» o algo así, en realidad jamás supe el nombre real de aquel sitio. Era un lugar sórdido, en el que el humo de tabaco se mezclaba con el olor del chicle de fresa ácida, y cuyo suelo siempre estaba cubierto de aserrín, sus paredes estaban desconchadas y las pobres bombillas del techo iluminaban el ambiente con una luz amarillenta enfermiza. El local tenía una puerta pequeña y estrecha, y se dividía en dos salas, la que daba a la entrada era estrecha y pequeña, pero era donde estaban mis máquinas favoritas, en la sala interior había sobretodo pinballs y máquinas más grandes, en realidad pocas veces pasaba a esa sala, como digo mis juegos favoritos estaban en la otra sala.Y en ese recreativo pasaba yo bastantes horas de mi infanciadolescencia, incluso en alguna que otra semana santa xd, curiosamente había una procesión que pasaba por esa calle, y el dueño del local, supongo que por respeto, cerraba las puertas hasta que esta terminara su recorrido por dicha calle...



Hablar de semana santa me ha recordado "El puñetazo de fuego", era un golpe especial que se lograba manteniendo pulsado unos segundos el botón de pegar, aquí lo uso contra el boss del nivel tres.


    Pero no nos enrollemos, el juego no era ninguna maravilla, ni técnica ni gráficamente, pero cuando te ponías a los mandos con un amigo a tu lado lo demás te daba igual, lo importante era avanzar golpeando los botones y gritando a lo loco cada vez que derrotabas a un boss  dificil.



Este boss no era difícil, pero sí pesado, ya que parecía tener cierta obsesión por salirse de la pantalla de juego y debías esperar a que regresara... todo un primor.


    El argumento en este tipo de juegos era lo de menos, pero al parecer resultaba que un clan de ninjas habían secuestrado, a saber con que intenciones, ni más ni menos que al presidente de los estados unidos, y nosotros, ya sea jugando solos o con un amigo debíamos de derrotar a todo el clan que una de dos, o eran cientos o eran los mismos que salían una y otra vez ya que todos los ninjas poseían los mismos sprites dependiendo de que tipo de ninja fuese.



"Er caenita"... soy de Andalucía, Cádiz ni mas ni menos, y así era como llamábamos a este boss. En este nivel salía el doble "zombi" del gordo escupe fuego, y tampoco podías bajarte del tren ya que morías.



    He comentado que el juego cabía en una cinta de Spectrum, y lo sé porque yo lo tenía xd, el Spectrum fue mi primer sistema de entretenimiento con el que podía jugar juegos, y aunque en realidad era bastante pobre en todos los sentidos sí que aparecía de vez en cuando algún juego que valía la pena, Dragon Ninja fue una de esas conversiones que lejos de decepcionar se pudo considerar como más que digna... siempre que cada uno conozca las limitaciones de la máquina.


No se ve bien, pero lleva un palo/bastón como arma... otro clásico, y este además era de los más difíciles.



    El juego no era demasiado largo, hay que decir que era una máquina recreativa, y que como tal era un negocio, los juegos no podían ser ni demasiado largos ni demasiado fáciles, ya que lo que importaba era que el inocente jugador se dejara todas las monedas posibles intentando pasarse el juego pero intentado que no tuviese que pasarse todo el día para lograrlo una vez conseguida la destreza suficiente como para no tener que utilizar "continues".
 
    Un "truco" bastante utilizado era el de poner una dificultad general bastante aceptable, digamos para que el jugador medio debiera gastar tres o cuatro "continues" para llegar al final, y poner un boss final de esos que te miran dos veces y te matan... afortunadamente no es este el caso.
 
    Tras acabar con cientos de ninjas, literalmente, varios bosses difíciles de matar, no mucho en realidad, debíamos tener un, ciertamente decepcionante combate contra el famoso Dragon Ninja, que es el tipejo ese del helicoptero y que no se baja de ahí ni a tiros, no tiene ataques de destrucción masiva ni nada que justifique su nombre, recordemos, Dragon Ninja. Lo único especial es que si estás en el suelo te lanza tres...¿llamitas?, ¿chispitas?, bueno tres bolas que se supone que son fuego y que debes esquivar.Se puede dar el caso de que caigas del helicóptero y en ese caso... no pasará nada, ya que se supone que estás en una azotea y que el helicóptero solo partirá en caso de que seas derrotado, de todas formas en la azotea hay "perros ninja" dispuestos a morderte los tobillos, lo único "especial" que tiene este boss es que quita bastante de un golpe.

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Este es el boss final, bueno...es lo que hay.


    Volviendo a la versión de Spectrum, esta era monocromática, o sea en blanco y negro, solo tenía música en el menú de opciones, y los niveles estaban bastante simplificados, pero eso no le restaba diversión al juego, de hecho la musiquilla del menú era incluso mejor que toda la música del arcade original, pero lo peor de la conversión era que no había opción para dos jugadores, pero bueno, era lo que había, y para los que no les gustase el Spectrum, Dragon Ninja fue versionado para todos los ordenadores de la época, todo un logro ya de por si.
 
    Y nada más, un juego divertido sin demasiadas complicaciones y que gana un 200% de diversión si juegas con un amigo, no se si recomendarlo para los jugadores de hoy en día... ellos de lo pierden.




El final del juego estaba bastante bien resuelto, para lo normal en la época. El ninja era derrotado, el helicóptero descendía y salía el presidente que luego en otra pantalla, y con un lenguaje que no creo yo que sea propio de todo un presidente de los Estados Unidos, invita a sus rescatadores a una hamburguesa.


  Bueno esto es lo que hay, otro día mas.