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Este blog es un blog sobre videojuegos, pero no un blog que intente ir de "pro" ni en el que quiera ir de "listillo" sino simplemente un blog en el que hablo sobre los juegos que, por una u otra razón, hayan quedado en mi recuerdo, aquellos que definieron mis gustos en este hobby y aquellos que pudieron haberme marcado. Aquí no hay guías, puntuaciones ni trucos, solo puro amor por los videojuegos y algún que otro recuerdo medio enterrado en la memoria, tampoco hay roms ni enlaces de descarga, para eso ya hay otras página.
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viernes, 5 de junio de 2026

Especial mejor mes histórico del blog 2: Cinco juegos que me cerraron la boca




     Sí, ya sé que hace solo unos meses hice una entrada especial por la misma razón, pero teniendo en cuenta que, ya el día trece pasado, se mejoró la mejor marca de visitas del blog, y que por ello, es de esperar, que se supero por bastante, creo que es una muy buena ocasión para escribir una nueva entrada especial.

    Es bonito, y de sabios, sabe reconocer que te has equivocado, que te has dejado llevar por los prejuicios o por opiniones ajenas. Es bonito reconocer que, a veces, uno no tiene siempre la razón, y que "la verdad" única y verdadera de esta industria es que, de gustos, no hay nada escrito, y que no hay mejor manera de saber si un juego te puede llegar a gustar es, ojito al espóiler, ¡jugarlo!, por eso, en esta ocasión, no se hablaremos de "juegos favoritos" de tal o cual consola. No, será un listado más especial e incluso personal, un listado de cinco juegos que, en su día, yo pensaba que eran una mierda, o al menos una mala idea, y que terminaron cerrándome la boca y gustándome, estando algunos, por no decir todos, entre mis juegos favoritos de la historia. Por lo tanto, al tener esa temática tan "especial", es probable que hablemos de juegos que ya están aquí en el blog, y de hecho, uno va a ser MUY sorprendente, por el juego que es, y por toda la historia del mismo. 

    Dejando clara la temática del blog, y que no es un "top", sino una simple lista numerada, comencemos. Aunque antes me gustaría hacer unas cuantas "menciones especiales" que, por lo que sea, he decidido dejar fuera de la lista. El primero sería Dragon's Dogma, el cual se convirtió de hecho en uno de mis juegos favoritos de la época de la PS3, me lo dejó un amigo, pero no le eché demasiadas horas, ya he comentado alguna vez que tengo "alergia" a jugar juegos largos si me los han prestado (lo mismo me pasó con Skyrim), pero más tarde me pillé la versión digital con el DLC incluido y me enamoré del juego. Prácticamente lo mismo puedo decir de la saga Souls, sobre todo de Demons y DS2, juegos que adoro con todo mi corazón. Cambiando de tercio, podría nombrar también juegos "de colorines", como Super Pang, Rod-Land y juegos similares que, por su aspecto, parecían dirigidos a las niñas pero que, en realidad, eran muy divertidos. Dos juegos más, y ya termino, que podría incluir en esta lista, son el RoboCop de Spectrum, por el hecho de ser el Spectrum, y por ser un juego basado en una película, que en aquellos tiempos, aún era muy fuerte la idea de que los juegos "licenciados" eran malos. Y luego estaría el RoboCop vs The Terminator, de Mega Drive, por casi la misma idea, al final, hablamos ya no de una, sino de dos licencias, o tres... según se mire, ya que al final estaba "inspirado" en el cómic del mismo nombre. Y ya para ir terminando esta entradilla, decir que la lista estará ordenada cronológicamente, no según el año de lanzamiento de los juegos, sino de cuando yo los conocí, ahora sí, y ahora, de verdad... comencemos.


Dragon Ninja (Spectrum)


Y pase el tiempo que pase, seguiré defendiendo a muerte este port


    Ya he hablado de este juego... varias veces, tanto de la versión de arcade como de la de Spectrum. Incluso creo que lo incluí en otro especial sobre mejores ports de arcade en el Spectrum, y si hablo de él ahora es, precisamente, porque me sorprendió bastante. Yo ya conocía las limitaciones de aquel viejo ordenador cuando me compré este juego, y me esperaba cualquier mierda, pero como estaba bastante "enganchado" a la recreativa, no dudé ni un segundo en comprármelo, aun sabiendo la reverenda mierda que podía ser. Me lo compré más por la portada que por lo que esperaba del juego, casi temblando del miedo a la decepción que, sin duda, me iba a llevar... y menuda sorpresa me llevé cuando descubrí que, pese a sus carencias, el juego valía cada peseta que me había gastado en él. No tenía apenas sonido, era monocromático, los niveles no eran 100% iguales a los del arcade, y faltaban enemigos... ¡pero me dio completamente igual!, estaban todos los niveles ¡en una sola carga!, obviamente, estamos hablando de la versión de 128k, y claro, eso de no tener que andar cargando niveles al ir avanzando se agradecía, y se agradecía MUCHO. Además, el juego era bastante divertido, no era tan "frenético" como el original, pero sí había bastante acción, y aunque también faltaba algún que otro ataque, la verdad es que poco más se podía hacer con un Spectrum. Cierto es, que podría haber hablado de más juegos de Spectrum, ya que de entre todos los juegos de Spectrum de los que ya he hablado, muchos de ellos ya justificaban la compra de un Spectrum, como podrían ser el Commando, el Target Renegade o el Cabal, pero he preferido poner aquí el Dragon Ninja porque, directamente, es uno de mis juegos favoritos de aquel viejo ordenador, una muy buena versión, a la que juego de vez en cuando, incluso más que a la versión de arcade...


Super Mario Kart


Lo bonito de jugar solo, es que podías ver mejor el ridículo que estabas haciendo si eras novato gracias a la parte inferior de la pantalla...


    Nintendo... ¿qué voy a decir?, en los noventa, yo era "seguero", por así decir, pero "seguero" de los que odiaban a Nintendo... no sé, era lo que había, si eras de Nintendo "odiabas" a Sega, y si eras de Sega pues odiabas a Nintendo... más o menos, tampoco es que fuera una regla escrita en piedra, pero sí que es verdad que, Mario, siempre me pareció muy sospechoso, y nunca me resultó atractivo, ni él, ni sus juegos (cosas de gustos). Por ello, cuando un día, mi amigo el de la Super Nintendo, me invitó a su casa, junto a un par mas de colegas, a echar unas carreritas, no me esperaba que fuera a un juego de Mario... pero ¡hostias!, esa fue una de las mayores cerradas de boca de mi vida. Casi sin darme cuenta, me vi pasándomelo pipa y riéndome con todo lo que sucedía en pantalla, con aquellos personajes de dibujo animado y esos circuitos que, gracias al Modo 7, parecía en 3D. Porque eso fue una de las cosas que más llamaba la atención, en una época en la que las 3D se veían casi exclusivamente en PC, y de una manera bastante deficiente, llega la Super, y te muestra circuitos de carreras que, aun siendo 2D en realidad, te podías mover por ellos con una sensación de tridimensionalidad alucinante para la época. Poco me podía yo imaginar, que aquél iba a ser el inicio de una de las franquicias de Mario más queridas de todos los tiempos, y poco me podía imaginar también lo divertido que era.

    No creo necesario explicar de que iba el juego porque, como digo, pertenece a una saga súper conocida, pero digamos que eran carreras de karts, ¿quién lo diría?, protagonizadas por diferentes personajes del universo de Mario, con diferentes circuitos, copas y demás, un juego que, como digo, pasó a la historia por todo lo alto.


Street Fighter II


-¡Mira, Ken, la chica que te gusta!, ¡actúa normal!


    Este no lo esperabais, ¿a que no?... siempre he dicho que, si me preguntaran sobre mi juego favorito de todos los tiempos, me resultaría muy complicado decidirme por uno solo, que debería hacer una lista según géneros y/o consolas, ya que es bastante ridículo comparar un juego de lucha, con un RPG... pero siendo sincero, el Street Fighter II sería mi primera elección de manera casi subconsciente, ya que fueron muchísimas las horas que le dediqué, tanto en arcade como en consola, tanto en Mega Drive como en ports de PS2 y emulando luego el arcade en PC. ¿Y por qué digo que me cerró la boca?... pues creo que lo dije en la primera entrada de este blog (no es casualidad que la primera entrada esté dedicada a este juego), y fue por el hecho de que me parecía absurdo jugar a un juego en lo que lo "único" que podías hacer era pelear uno contra uno con diferentes enemigos. Y no es que fuera un concepto nuevo, SF no inventó el género (aunque sí acabó redefiniendo cómo debía ser), pero igualmente, me parecía un concepto absurdo y aburrido... y me acabó cerrando la boca en el momento en el que eché mi primera moneda en la recreativa, me la cerraba cada vez que sentía que iba mejorando, y me cerró incluso el orto cuando, por primera vez, me terminé el arcade con Chun-Li, que fue el primer personaje con el que me lo terminé. Más tarde vendría la versión de Mega Drive, a la cual le eché una cantidad de horas que podría catalogarse casi de enfermiza.

    Tanto me gustó este juego, y tanto me influyó, que es el responsable de que, ahora, adore sagas como Tekken o Soul Calibur, que aun alejándose de lo que era el SFII, seguían siendo juegos de lucha uno contra uno. Decir solamente que, cuando digo Street Fighter II, me refiero sobre todo a la Champion Edition y a The World Warriors, dejando a un lado las versiones Super e Hyper Fighting, ya que dichas "revisiones" rompían bastante con las primeras versiones.


Final Fantasy VII


Todo un hito de la industria


    A lo mejor, este, tampoco lo esperabais... FFVII me lo compré porque lo conocía "de oídas", porque me impresionó lo gruesa que era la caja, y por el tremendo espóiler de las ilustraciones de la parte trasera... el que sabe, sabe... y bueno, en realidad no lo compré por los espóilers, sino porque las ilustraciones me llamaron muchísimo la atención, ya que se alejaban bastante de lo que yo había visto por entonces. ¿Y por qué me cerró la boca si FFVII ya se consideraba al poco de su salida como un imprescindible de la primera PlayStation?... pues porque cuando lo puse por primera vez me llevé una tremenda decepción. Sí, la escena de inicio era bastante espectacular, aunque cuando yo compré el juego, ya se veían un poco anticuadas, los fondos 2D, que ahora adoro, me parecían simplones, los gráficos poligonales del juego, exceptuando los de los combates, eran... peores que los de cualquier juego de lego... y los combates, ¡madre mía los combates!, ¡no entendía nada!, me parecían lentos y liosos, no entendía por qué el protagonista no atacaba de inmediato y, básicamente, no tenía ni idea de nada. Recordemos que este fue mi primer JRPG "de verdad", por lo que no tenía ningún conocimiento del género.

    A punto estuve de dejarlo de lado, os lo juro, pero le di una oportunidad, y madre mía cómo me acabé enganchando. Solo de imaginar que podía haber pasado por alto este juego por una mala primera impresión hace que se me salten las lágrimas, y no es solo por FFVII, es que gracias a este juego, tal y como me pasó con SFII, hizo que descubriera un género nuevo que, a la postre, acabaría siendo mi género favorito, el RPG. De no haber jugado FFVII, no habría jugado a los siguientes, ni a los anteriores por cierto, no habría jugado a Grandia, Legend of Legaia, Wild Arms... y claro, eso habría hecho que no jugara luego a Valkyrie Profile 2, por lo que difícilmente habría terminado jugando a Tales of Xillia, Dragon's Dogma o incluso a la saga Souls, que también son, a su manera RPG. Por esa cerrada de boca, una de las más épicas de mi vida, FFVII debía estar en esta entrada.


Minecraft

La cerrada de boca (y orto) más grande de toda mi vida


    Bueno... de este hablé no hace mucho, y de hecho comento que me cerró la boca. Yo era el típico "hater" de Minecraft, mis sobrinos estaban todo el día viendo vídeos de Minecraft (y Fornite), o jugaban al Minecraft, en modo creativo para putearse el uno al otro, o en alguno de los "minijuegos" de la versión de PS3. Además, comento en la entrada que le dedico, que fue un juego que me ayudó en una etapa muy complicada de mi vida, por lo que a pesar de ser el más nuevo de esta lista, le tengo un cariño especial.

    Con Minecraft no me voy a alargar demasiado, ¡todo el mundo conoce Minecraft!, un juego de bloques que te permite construir literalmente lo que te de la gana, que te da toda la libertad del mundo, mapas gigantescos, imposibles de explorar por completo en una sola vida (literalmente). Se calcula que cruzar el mapa, ojo, sólo cruzarlo, puede llevarnos casi dos mil horas de juego, repito, solo cruzarlo de un lado a otro. Y eso por no hablar del mundo subterráneo y las diferentes "dimensiones".

    En definitiva, es un juego que todo el mundo conoce, muy maltratado por cierto sector de los fanáticos que siguen teniendo muchos prejuicios hacia él, en parte, por la "comunidad" de dicho juego... o mejor dicho, por cómo creen que es la comunidad de dicho juego. Que también digo, Minecraft... se puede jugar en solitario.


    Y no me voy a extender más, una entrada así, cortita, para "celebrar" el mejor mes histórico con una cifra que, a día de hoy, ya casi ha DOBLADO la cifra del mes anterior (estamos a 18 de mayo cuando escribo esto, que no fue mal)a, y que ha mejorado la marca anterior en una buena cantidad de visitas, como digo, no habiendo terminado aún el mes. Pero no quiero terminar sin comentar un par de cosas. No sé cómo será el volumen de visitas en el futuro, pero no voy a estar haciendo "especiales" cada vez que se supere el mejor mes anterior, en todo caso, haré "especiales" cuando se superen ciertas cifras, ya sea de visitas mensuales o cuando las visitas totales lleguen a ciertos números, pero bueno, eso es algo de lo que tendrá que encargarse mi yo del futuro, así que sin nada más que añadir, y dando las gracias a los "bots chinos" (XD) que tanto "ayudan" en esto (XD x2). Y a los que son personas reales, ¡hasta la próxima!.


viernes, 9 de enero de 2026

Especial sagas: Dragon Quest

 



    Este es el segundo capítulo, imagino, si publico esta entrada después de la primera (XD), de la sección "especial sagas", una sección bastante... especial, valga la redundancia, ya que es una en la que hablaré de sagas que, por lo que sea, jugué poco, o incluso nada, pero que a pesar de ello influyó de alguna manera en mis gustos. En este caso, hablaremos de Dragon Quest (también conocido como Dragon Warrior), una saga de JRPG que durante muchos años, fue rival directo de Final Fantasy, una saga que, a pesar de SÍ respetar sus orígenes y ser más fiel a su idea inicial, sigue estando más viva que nunca... ¿quién lo diría?, mientras Final Fantasy se va encaminando a la más grande intrascendencia, Dragon Quest sigue en el candelero... a lo mejor es por no marear a los fans y darles justo lo que estos esperas, que cuando sale un Final Fantasy nuevo ya no sabes si será un RPG o un simulador de colonoscopias... Y lo digo como fan que fui de la saga, en este mismo blog podéis encontrar entradas para los doce (o trece, si cuentas Final Fantasy X-2) primeros juegos de la saga... Pero dejémonos de chorradas y vayamos al lío.



XD, no lo he mencionado, pero era habitual en la saga que hubiera ciclo día/noche, lo cual le daba un plus al juego


    El primer Dragon Quest salió para la Nes en 1986, y aunque fue un título bastante "limitado" y con ciertas características que, a día de hoy, serían consideradas como muy duras con el jugador, consiguió el éxito necesario para que Enix, su empresa madre y parte de lo que hoy se conoce como Square-Enix, justificara una segunda parte. De este juego no voy a hablar demasiado, ya que es el que menos he jugado, pero sí comentaré lo obvio, que contaron para el diseño de los personajes con el mismísimo Akira Toriyama, cuyos diseños acompañaría ya a la saga durante toda su historia, ya que ya forman parte de la propia personalidad de ese universo. También comentaré otra obviedad, y es el hecho de que, Dragon Quest fue un RPG, o mejor dicho, un JRPG, muy básico en sus mecánicas, pero es que estábamos en una época todavía muy temprana, poco más se le podía pedir a una Nes y a una empresa como Enix.


Tortragon... es tan Toriyama que se me saltan las lágrimas


    Fuera como fuera, el juego, y su secuela, supusieron un gran éxito, dando lugar incluso a una leyenda urbana, en la que se decía que, en Japón, se prohibió lanzar juegos en días "entre semana", para evitar que la gente faltara al colegio, o incluso al trabajo, para ir a comprar un juego en cuestión, ya que el lanzamiento de Dragon Quest II supuso un fenómeno que colapsó tiendas y grandes superficies en las que lo vendió el juego, con colas que ni Britney Spears en los 90... Pero nada que ver, pero bueno, es algo que engrandeció aún más la leyenda del juego. Una de las mayores diferencias que tuvo DQII con el juego anterior, fue que ahora teníamos a tres protagonistas, los cuales se unirían para derrotar al villano de turno... ah, cierto, que no lo dije. Pues que resulta, que en el primer Dragon Quest solo tenemos a un protagonista, lo que quizás podría echar un poco para atrás a los aficionados "modernos" de la saga, por ello, fue el segundo juego el que, por primera vez, nos dio a un grupo de héroes con el que jugar. Se mejoraron muchas cosas, sobre todo del equilibrio de los enemigos a la hora de luchar contra ellos, pero tampoco me detendré mucho en este juego... aún queda mucho para hablar del único juego al que le eché horas de verdad.


¡Hostia, un bicho!


    Hablando de mi propia experiencia, porque si no, esta entrada no tendría sentido, yo conocía la saga ya a principio de los noventa, lo cuál es mucho teniendo en cuenta que yo apenas me informaba en aquella época, pero como tenía un amigo nintendero, el que tenía la Super Nintendo, pues más o menos me sonaba el nombre de Dragon Quest, pero fue con el estreno del anime de Dragon Quest, y la publicación del manga, en España cuando comencé a darme cuenta de la importancia de la saga, y yo, que ya empezaba a hacer mis primeros pinitos con el rol, me sentí automáticamente atraído por aquella saga que, en realidad, ni conocía. Así como dato curioso (y divertido) para los latinoamericanos que no lo sepan, en España, el anime de Dragon Quest, se tradujo como "Las Aventuras de Fly", aunque no os riais mucho, que sé que, en algunos países de Latinoamérica le pusieron un nombre parecido (XD), como sea, este no es un blog de debate sobre quién traduce o dobla peor una película o serie, porque además, todos sabemos que son los chinos... quiero decir, sigamos con Dragon Quest.


Algo que no me gusta de los primeros juegos, es la elección tan estridente de los colores


    Si el primer juego supuso un éxito, el segundo fue ya la explosión, los de Enix iban por la calle con los huevos por fuera de los pantalones diciendo "¿veis?, ¿estos son nuestros huevazos?", y la gente les aplaudía, les hacían la ola, las japonesas les gritaban que querían que las embarazasen, ellos, claro, no cualquier japonés random de por la calle... bueno, puede que esto no sucediera exactamente así, pero tuvo que suceder de una manera muy parecida.


No, no son ventanas de publicidad, son menús del juego...


    Pues eso, que Enix se dio cuenta de que había encontrado su gallina de los huevos de oro, llegando a salir cuatro juegos principales para la Nes, más dos juegos más para la Super Nintendo. Decir que, para la Super Nintendo, salieron unos remakes de los dos primeros juegos, en un cartucho conjunto, con mejoras gráficas (obviamente), y una nueva traducción. Estas versiones las he jugado un poco más, tampoco mucho, no creáis, y aunque la mejora gráfica es obvia, a mi parecer no le dieron el lavado de cara que los juegos se merecían... también digo que, los gráficos, no fueron nunca lo más importante en esta saga, solo hay que comparar los juegos de Final Fantasy de la época, y ver que la saga de Square explotaba mucho mejor las consolas de Nintendo, sobre todo la Super, dándole a los escenarios mayor profundidad y con un aspecto menos "cuadriculado", es como si en la saga de Enix se notaran más los "tiles", por así decir. Además, la paleta de colores, era mucho más chillona que en Final Fantasy, mientras que, por otro lado, los gráficos de los enemigos en los combates, estaban más definidos en los juegos de Enix, al ser diseños más "sencillos", quedaban mejor en pantalla, ya que había enemigos, por ejemplo, en Final Fantasy VI que prácticamente no sabías lo que eran, ya que la complejidad de los propios sprites, sumado a la resolución de la época, hacía que todo se viera un tanto emborronado, mientras que en los Dragon Quest se veía todo más limpio... y si nos ponemos exquisitos, en realidad sucedía lo mismo con los escenarios, ya que como estos no eran tampoco tan detallados como en Final Fantasy, todo se veía más limpio, más claro. Sin querer ser demasiado exhaustivo, porque tampoco es mi intención, muchos de los seis primeros juegos de la saga, tuvieron más remakes, ya fuera para Game Boy Advance, Nintendo DS o consolas superiores... tampoco me voy a extender demasiado en juegos exclusivos de las portátiles de Nintendo, aunque he jugado alguno, además, hay tantos ports y remakes que sería redundar en lo mismo, pudiendo llevar a confusión. Aunque sí me gustaría decir, que he jugado a la versión de Game Boy Color de DQIII, ya que por motivos de traducciones y parches me resultó en su día más cómodo que jugar la versión de SNes (aquí mismo podréis ver algunas capturas), y lo atractivo de ese juego, es que podías reclutar personajes en las tabernas, o incluso crearlos a tu gusto, de una manera muy sencilla, eso sí, pero tenías la libertad de elegir el nombre, el sexo, y la de poder darle a cada uno cinco "semillas" que potenciarían sus características principales, pudiendo optar por hacerlo de manera aleatoria (nada aconsejable), o hacerlo de manera manual, para así maximizar de manera efectiva las susodichas semillas. Semillas, que por cierto, son habituales en la saga, y las puedes encontrar explorando, obviamente, son objetos bastante raros, ya que aumentan el poder de nuestros personajes de manera efectiva con una simple semillita, por eso, por ejemplo, no se pueden comprar ni obtener de los enemigos... que yo sepa, claro.


-No, si oír, oigo tu voz, pero no digas mi nombre en voz alta, porfis


    La saga, con el paso del tiempo, siguió sacando entrega tras entrega, y claro, a medida que la tecnología avanzaba, los juegos se iban haciendo cada vez más complejos, con lo que se tardaba más en realizar uno, lejos quedaba aquello de lanzar un juego al año y sacar CUATRO juegos en una misma consola, ahora, si te sacábamos un par en una misma generación, podías considerarte afortunado... pero Enix, como si de Square se tratase (ejem), un día decidió que la Nintendo 64 no era digna de su saga más conocida (bueno, no sé cuales fueron los motivos reales, así que me los invento), y apostó por cierta consola "nueva" que estaba comiéndose el mercado, una tal... ¿cómo era?, ah sí, PlayStation... para dicha consola salieron tres juegos, el Dragon Quest VII y dos entregas del spin off conocido como Mystery Dungeon (no confundir con el spin off de Pokémon de nombre similar). Al juego de PlayStation también jugué un poco, combinaba escenarios poligonales con personajes 2d, al estilo de Grandia, solo que los sprites eran SD al estilo de los juegos de Super Nintendo, lo que le daba un encanto especial. También, antes de continuar, hablar muy por encima de los juegos de Nintendo DS, a los que también jugué un poco, tanto al remake de DQ V como al DQ IX, que fue exclusivo de dicha consola y que tenía una temática bastante original, siendo nuestro protagonista un "ángel" que bajaba a la tierra y... bueno, sigamos.


El limo, el enemigo más conocido de la saga


    Y aquí estamos, el juego por el que estoy escribiendo esta entrada. No fue hasta la PlayStation 2 que tuve un juego (original) de esta magnífica saga, y ese fue, obviamente, Dragon Quest VIII el Periplo del Rey Maldito. En dicho juego, viajábamos junto a un tipo, que se parecía a Garlic, de Dragon Ball (lo cual, obviamente, NO es casualidad), y a una yegua que, ejem, resulta ser la hija de dicho ser... la cosa se explica más tarde, claro está, y forma parte troncal del argumento... pero no estamos aquí para destrozar argumentos... creo. Hablemos, ahora que hemos llegado hasta aquí, de lo que de verdad hizo grande a la saga.


Hablando de limos siendo cabalgados...


    Como ya he dicho, los gráficos nunca fueron lo más importante en la saga, aunque el juego de PS2 lucía increíble, con un mundo "abierto" en 3D que ya querrían para si los Final Fantasy de PS2. Lo que de verdad enganchó a la gente fueron las mecánicas, que aunque se fueron adaptando a la época y a cada consola, fueron bastante fieles a los juegos originales. Combates aleatorios por turnos (excepto en el que eras un "ángel", ya que ahí podías ver a los enemigos en los escenarios), muy clásicos, pero con cosas propias, como el hecho de que cada personaje tuviese su propio inventario (esto puede variar dependiendo de cada juego, pero era lo habitual en los clásicos), con lo que un personaje solo podía usar en combate un objeto que tuviera en su inventario, nada de usar las pociones del inventario "principal". Otra cosa habitual, es que los objetos no se "apilaran", si tenías dos objetos iguales, dos plantas curativas, por ejemplo, cada una te ocupaba un espacio... y no teníamos demasiado espacio, por cierto. Otra cosa habitual, era que, cada personaje, tenía su propio rol, cada uno aprendía técnicas y magias propias y podía usar cierto tipo de armas y armaduras, lo cual a mi manera de ver, le daba más personalidad a los protagonistas, ya que no era como en "otros" juegos, en los que todos los personajes podían aprenderlo todo... Algo en lo que se diferenciaba mucho este juego con Final Fantasy, al menos hasta que este último dejó de lado las 2d, fue que, los combates, eran en "primera persona", en lugar de ver a los protagonistas en un lado de la pantalla, y a los enemigos en la otra, en DQ veíamos a los enemigos como si los tuviéramos delante nuestra, eso sí, no veíamos a los protagonistas en ningún momento (no hasta entregas más avanzadas, al menos). Los combates, siempre desde mi punto de vista, tenían cosas buenas y cosas malas, por ejemplo, como algo bueno, es que las acciones se realizaban bastante rápido, no había esperas a la hora de lanzar magias ni nada, pero eso sí, a veces, sobre todo al principio, todo podía ser un pelín confuso, sobre todo en los primeros juegos, ya que eso se fue corrigiendo, claro. Y era confuso, retomando lo que iba diciendo, porque al no ver a nuestros protagonistas, en muchas ocasiones no sabíamos quién de ellos atacaba, o incluso qué enemigo había atacado a quien, porque el juego, solo nos mostraba un cartelito, bastante pequeño, diciendo quién atacaba y quién recibía daño, pero todo era tan rápido que, en ocasiones, no te daba tiempo a ver esos carteles, pero bueno, era algo, supongo, heredado de las versiones japonesas, que por si no lo sabéis, los japoneses son de los que más rápido leen en el mundo, y no solo por ser japoneses, sino por su tipo de escritura, en el que con un par de kanjis ya te han escrito una frase completa peeeero eso a nosotros no nos interesa. Los combates, como digo, se desarrollaban con bastante rapidez, para ser por turnos, pero te forzaba a estar dándole al botón cada vez que salía algún cartelito (dependiendo de cada juego, ya digo que esta es de esas cosas que iban corrigiéndose)... en los Final Fantasy más antiguos creo que sucedía algo similar, por lo que se puede achacar a que era cosa de la época, más que a una manía de Enix.


Para que veáis que no solo el Spectrum era capaz de brindarnos fondos completamente negros...


    En cuanto a los combates, o mejor dicho, a los enemigos, debo reconocer que, en un principio, los enemigos me sacaban un poco del juego... de hecho, un amigo mío, cuyo hermano se compró el DQ de PS2, no lo jugó por eso... y a ver, el que no conozca la saga a lo mejor no lo sabe, pero es que los enemigos de la saga DQ tienen un aspecto muy... no sé... demasiado Akiratoriyamesco, por así decir, enemigos muy "graciosos" de ver pero poco amenazantes, que vale, en Final Fantasy VI había, literalmente, un enemigo que era un conejo, o incluso "hombres rata"; pero es que, en Dragon Quest había PIMIENTOS, de los gordos, de los de asar, con lanzas y cosas aún peores. En ocasiones, eran mezcla de dos cosas, dos animales, o un animal y una cosa cualquiera al azar... casi como Pokémon modernos, para que nos entendamos, y claro, costaba mucho tomarse en serio un combate. Eso sí, no puede negarse que, los diseños, tenían mucho carisma, Toriyama tenía esa capacidad.


Para ser un port de un juego de SNes, esta versión no lucía nada mal


    En los combates, como podréis imaginar, podíamos usar diferentes tipos de armas, dependiendo de cada personaje, la mayoría servían para atacar a un solo enemigo, pero otras, como los látigos o los bumerán, servían para atacar a varios enemigos a la vez, y teniendo en cuenta que, en ocasiones, los grupos enemigos eran bastante numerosos, en ocasiones vale más la pena tener un arma de daño medio que ataque a un grupo entero, que un arma de daño masivo que solo ataque a uno. El problema de las armas como el látigo, es que el daño va decreciendo con cada enemigo al que se impacte, pero aún así, si matas al primero, el que recibe el máximo daño, ya hace que sea más eficaz que un arma de daño masivo, ya que en dos ataques, puedes matar a tres, o incluso más enemigos, mientras que con un arma de las "normales", por mucho daño que haga, solo podrás matar a un enemigo por turno, pero lo suyo, es tener una combinación de ambas, tener uno, o dos, personajes con armas que ataque a grupos enteros, y el resto con armas de daño masivo, y eso es porque, a la hora de enfrentarte a un solo enemigo que tenga mucha vida (como un jefe), querrás tener personajes que hagan daño "de verdad"... y aquí hay que dar una pequeña explicación, no todas las armas "de grupo" atacan al grupo entero de enemigos, y eso es por la manera en la que el juego identifica a los "grupos" de enemigos. Primero está EL GRUPO, que es lo que vemos nosotros como jugadores, si hay cinco enemigos en pantalla, da igual que haya tres de un tipo y dos de otro, nosotros veremos CINCO enemigos, pues habrá armas que ataquen a esos cinco enemigos, pero luego, están los grupos "por tipo" de enemigo, los cuales siempre aparecerán juntos, los de un mismo tipo estarán en un lado, y los de otro tipo estarán también juntitos en otro lado de la pantalla. Pues habrá armas que solo ataquen a ese grupo de enemigos, y el jugador deberá decidir a qué grupo atacar, lo cual me recuerda...


Los buenos remakes son aquellos que respetan el espíritu del juego original


    En Final Fantasy daba igual que hubiera veinte enemigos en pantalla, tú decidías a qué enemigo atacar, y esto es especialmente así en los más clásicos, donde el número de enemigos podía ser bastante alto, pero solo podías atacar físicamente a los más cercanos, pero con magia podías atacar a cualquiera o incluso al grupo entero... en DQ no, en DQ aunque ataques con un arma "normal" tú atacas a un "grupo"; y ya el juego decidirá a qué enemigo atacar, y eso es lo que menos me gusta de ese sistema de combate, ya que le quita al jugador una de las decisiones más importantes en un combate... pero bueno, nada a lo que uno no pueda acostumbrarse.


El diseño del "overworld" de los primeros juegos era un tanto... simple, por decirlo de alguna manera


    ¿He hablado de la música?, no, creo que no he hablado de la música... al igual que sagas como Zelda o Final Fantasy, Dragon Quest tiene un tema principal que pone los vellos de punta a los aficionados más clásicos cada vez que la escuchan, al principio fue con las limitadas capacidades de una consola de ocho bits, pero con el tiempo, acabó convirtiéndose en un tema tocado por una orquesta filarmónica, lo que supuso el sumun para ese tema tan carismático y querido. Fue precisamente por este juego por el que comencé de verdad a interesarme en los diferentes juegos de la saga, probándolos... "de aquella manera". Algunos tuve que probarlos con "parches", ya que nunca habían salido de Japón, o no al menos en aquellos tiempo, y aunque a la mayoría les eché unas pocas horas, a la quinta entrega sí le eché bastantes, ya que su historia me atrapó desde el principio. Controlábamos a un chico, el cual iba de viaje con su padre, el cuál no acaba bien y, el prota, termina como esclavo acusado de un crimen que no cometió... lo que me gustó de esta entrega, es que comenzábamos como un niño, viviendo incluso alguna que otra aventura, y luego manejábamos a la versión adulta de nuestro personaje. También había cositas de "viajes en el tiempo" y demás que no quiero desvelar. Por cierto, de este juego hay un remake para PS2 y otro para Nintendo DS, ambos con gráficos renovados. La versión de PS2 tiene todo el espíritu del original, ya que a pesar de todo, es un "soft remake", vamos, que seguimos teniendo personajes cabezonas y demás, lo cual prefiero mil veces antes que lo que han hecho, o están haciendo, con el "remake" de Final Fantasy VII, en el que hay un poco de FFVII dentro del relleno... Sigamos.


¿os gusta el trenecito?, pues en DQIII os vais a hartar


    Lo estoy pasando mucho por alto, a pesar de haberlo comentado varias veces (XD), y es el hecho de que la saga siempre es fiel a si misma. Ya he comentado lo de los combates, que siempre fueron aleatorios (menos el de los ángeles, ya lo he dicho), también se respetaba la "visión frontal" en dichos combates, y el hecho de que no había "barra de acción" como en los FF. Teníamos todo el tiempo del mundo para decidir nuestras acciones, ya que los enemigos no actuarían hasta que nosotros les diéramos las órdenes a todos los personajes, luego, el juego decidiría en qué orden actuaría cada personaje. Los diseños de los monstruos también se mantenía, teniendo siempre un aspecto muy "toriyamesco" que casi rozaba la caricatura, lo cual dio lugar a algunos diseños que, a día de hoy, se consideran míticos... los limos... ¿conocéis a los limos?...

    Prácticamente en cualquier JRPG hay enemigos "gelatinosos", incluso en D&D los hay, en Final Fantasy, por ejemplo, teníamos a los "flanes" (en FFIX, tenían literalmente forma de flan), pues en DQ... esperad, expliquemos algo antes.


Esto pasa por dejar que el jugador ponga los nombres que le de la gana, pero por cierto, ¡no me dejó usar la palabra "pene"!, ¡todo un ataque a la libertad de expresión!, ¡fascistas!... ejem..., al menos respeté a un personaje


    Cuando Toriyama accedió a hacer los diseños para el primer juego, le proporcionaron unas imágenes y descripciones de lo que los desarrolladores querían, incluido el diseño de una criatura gelatinosa que parecía un moco gigante... ¿Y qué hizo Toriyama?... dibujó un ser simpaticote con forma de lágrima y con una sonrisa contagiosa... Era cierto que se alejaba MUCHO de lo que los diseñadores querían, pero al ver ese diseño pensaron "¿y por qué no?"... y, a día de hoy, como digo, es poco menos que la mascota de la saga, habiendo multitud de objetos de la criaturita, incluidos peluches, camisetas o lo que queráis. Lo del limo es bastante curioso, porque existen diferentes tipo de limos, desde el normal, que hace las veces de enemigo más débil y básico del juego, a los limos metálicos, con más defensa (mucha más) pero que dan mucha experiencia si consigues matarlo, a los reyes limo y... ejem... rey limo metálico. También están los limos "sanadores" que son una especie de medusas que sanan a sus "compañeros", por lo que suele ser buena idea matarlos antes. No sé si incluirlos aquí, pero también están los jinetes de limo, que son una combinación de dos criaturas, un limo, y una especie de caballero que lo, ejem, cabalga... que a ver cómo cojones se mueve ese bicho con un tipo encima, pero bueno, da igual... de esos no sé si hay versión metálica... Algo que me da un poco de rabia de los limo, es que son muy débiles, y son el típico enemigo que, cuando subes un poco de nivel, huyen del combate... o sea, que te atacan, para luego huir... y cuando son normales pues ok, pero da mucha rabia que te ataquen dos o tres limos metálicos, que dan mucha experiencia, y que seguidamente huyan sin darte tiempo a hacer nada.


El mapa del mundo de DQV era muy... raro, casi parecía hecho con RPG Maker (y eso que no existía)


    Continuando con DQVIII, decir que es un juego al que le eché muchas horas, pero no pude terminarlo porque me pilló en la época final de PS2 (mi PS2, quiero decir), que comenzó a darme problemas, llegando a rayarme algún que otro disco, como los de FFXII y Vice City. Pero aún así, lo disfruté bastante, ya que tenía un "mundo abierto" que ya habrían querido para sí los Final Fantasy de PS2. Y a ver, no es que fuera literalmente un "mundo abierto"; estamos hablando de un JRPG, pero llegado a cierto punto, sí que podría catalogarse así, ya que podíamos ir andando de un punto a otro... y ojo, que el mapa era "a escala" (o casi), no era el típico JRPG en el que el "overworld" era enano en comparación con nuestros personajes y las ciudades parecían maquetas, ¡que va!, aquí el mundo era enorme, con sus ríos, montañas, ciudades y otras zonas a explorar... por hacer una comparación, era como el mapa de Skyrim, pero en "cell shading"... y más simple, obviamente. Y con las cuevas sucedía lo mismo, de verdad tenías la sensación de estar dentro de ellas. Si mal no recuerdo, el primer JRPG "totalmente" poligonal que jugué, fue el Legend of Legaia, en PS1, pero debido a las limitaciones, la jugabilidad seguía siendo, básicamente, la de un juego 2d, ya que el mundo no giraba, y la cámara, la mayoría de las veces, estaba bastante lejos del personaje, pero en DQ la cosa no era así, podíamos girar todo el mundo, daba igual donde estuviéramos, para así explorar mejor. ya que había múltiples objetos que recoger escondidos en diversos sitios, desde sacos a muebles. También podíamos agarrar ciertos objetos para lanzarlos y romperlos para encontrar más cosillas... ni que esto fuera Zelda.



Tengo que decir que este estilo le pegaba mucho a la saga


    Como buen JRPG que es, DQVIII tenía mucho contenido secundario, pero el que más me enganchó fue el de la arena de combate, en la cual podíamos hacer luchar a diversos monstruos, a los cuales debíamos capturar antes... más o menos como en el spin off Dragon Quest Monster. Lo curioso de este minijuego, es que, al estilo de X-Men Legends 2, si poníamos a luchar a ciertas combinaciones de monstruos, estos podían ganar alguna ventaja especial, como ataques más poderosos o incluso transformaciones más fuertes, lo cuál invitaba mucho a experimentar.

    Casi se me pasa, pero me gustaría hablar un poco de la dificultad. Por lo poco que he jugado a la saga, me parece que es algo más complicado que, por ejemplo, Final Fantasy (sin contar, quizás, el FFIV y algunas partes de FFIV... de FFIII ni hablo XD), pero lo que quiero decir es que, en general, me parece algo más complicada la saga DQ, lo del leveo es solo una parte, porque además, yo diría que, los jefes, son bastante más dañinos que en FF, cosa que se complica, repito de nuevo, por el hecho de que, subir de nivel, cuesta más que en otros juegos, y las estadísticas no suben tampoco demasiado. A eso, hay que sumarle la limitación del inventario, aunque es cierto que los objetos que no queramos "llevar encima", los podíamos poner en una "bolsa", el resultado sigue siendo el mismo a la hora de los combates. Y otra cosa a comentar, siendo esta una de mis cosas "menos favoritas" de la historia... solo puedes guardar en "sitios determinados". Esto cambia dependiendo de cada juego, pero lo habitual suele ser grabar en las iglesias... sí, iglesias, y también puedes guardar en... bueno, las iglesias... XD. Normalmente, en todo pueblo y aldea que visites, encontrarás alguna iglesia, y por pequeñita que esta sea, podrás guardar partida. ¿Guardar partida en el "overworld" como en Final Fantasy?... NO. En esto, se parece mucho a Final Fantasy III, juego en el que tampoco podíamos guardar donde quisieras. Esto significa que, para terminar una mazmorra, debes guardar en el pueblo más cercano, ENCONTRAR, la mazmorra, porque tampoco es que tengamos un mapa (no al menos en los juegos clásicos, en los más modernos no sé), una vez encontrada la mazmorra, puedes hacer dos cosas... regresar para "recuperarte" y comprar objetos que pudieras necesitar, o meterte en la mazmorra, explorarla, encontrar al jefe, y matarlo de una, porque claro, tampoco hay puntos de guardado en las mazmorras... aunque aquí hay un pequeño matiz que hay que tocar. No sé exactamente en qué juego fue, pero resulta que, si te matan, eso no tiene por qué significar un "Game Over", sino que, al estilo de Pokémon, puedes seguir la aventura... solo que te quitarán algo de dinero, repito que no sé en qué juego se añadió esa mecánica, y como no me gustaba que me quitaran cosas, si me mataban, cargaba partida... a ver, parece una chorrada, pero al menos, al regresar, ya conocía la mazmorra y podía ir directo al boss si no me interesaba explorar o los objetos que dieran en una mazmorra. No sé, si también te quitaba experiencia, por eso mejor no digo nada (aunque ya lo he dicho XD), pero en el caso del dinero, se pusieron bancos en el juego, precisamente, para que pudieras meter dinero y objetos... por si acaso, vamos, que podías dejar TODO tu dinero e ir más tranquilo a la dichosa mazmorra, así no dolía tanto cargar partida si te mataban, aunque claro, cada cuál juega como quiera, por lo que esa mecánica, seguramente, fue aprovechada por mucha gente, yo no la usé, al fin y al cabo, estaba ya curtido por otros juegos.


¡Es la hora de las hostias!


    También teníamos la "Olla Exprés Mágica"... bueno, no se llamaba así, y era más bien un caldero...da igual. La cuestión es que podías meter dos objetos y convertirlos en otros, por ejemplo, metiendo plantas curativas básicas, obtenías una planta curativa más efectiva, pero también podíamos hacerlo con armas y armaduras para conseguir objetos más poderosos, algo similar a lo que, años después, podríamos hacer en Ni no Kuni, por ejemplo... Por cierto, haber jugado antes a DQVIII, hizo que, Ni no Kuni me supusiera una pequeña decepción, que a ver, el juego me encantó, pero tenía un mapa "simplificado" que recordaba mucho a los de épocas anteriores, y yo esperaba algo parecido a lo que vimos en DQVIII... y bueno, tampoco voy a desgranar todo el contenido de DQVIII, solo decir que sus personajes eran bastante carismáticos, que había un "ataque especial" llamado "ataque puff puff" que solo lo podía realizar la protagonista femenina y que es una clara referencia a Dragon Ball... si no sabes a qué me refiero, NO CONOCES DRAON BALL. También podíamos conseguir diferentes vehículos o monturas, pudiendo llegar incluso a volar, dándonos una libertad enorme... ¿pero tenía algo malo este juego?... pueeees... yo diría lo mismo que toda la saga, que no sientes que te vuelves más "poderoso" al subir de nivel, ya que es de esos juegos (o sagas) en los que la características no suben demasiado al subir de nivel, por lo que para notarse un verdadero cambio, necesitas subir varios niveles. Eso está bien por un lado, porque impide que, subiendo un par de niveles, una mazmorra se vuelva fácil, pero también hace que, al cambiar de zona, quizás debas subir más niveles de los que te apetece, porque además, subir de nivel cuesta, no por la dificultad de los combates, sino porque necesitas demasiada experiencia en comparación a la que dan los enemigos. Pero una vez aceptado eso, el juego es divertidísimo. Me encantaría hacerle una entrada específica, pero mi teléfono no puede con él, puedo jugar perfectamente a Final Fantasy XII, pero se ralentiza mortalmente con DQVIII, no lo entiendo, he probado cambiando la configuración de mil maneras, pero es imposible, por eso decidí escribir esta entrada, para poder hablar, aunque fuera por encima, de este juego, y dejar constancia de algo más que obvio... que es un juegazo que merece ser jugado a día de hoy.


Al menos, en PS1 el "overworld" ya no se veía tan "esquemático", aún siendo en la practica igual que en juegos anteriores


    Aunque ya debería ir terminando, me gustaría comentar algo, y es que esta saga era muy consciente de que era un RPG, ¿a qué me refiero con eso?, pues a que teníamos un menú, más típico de juegos de PC que de consolas, en el que podíamos seleccionar diversas acciones, como "abrir", "buscar", "hablar" y demás, aunque con el tiempo, la cosa se fue simplificando, y con un solo botón, al igual que en la mayoría de juegos, ya podíamos realizar todas esas acciones sin tener que recurrir a un menú, y algo que me resulta curioso, es que en muchos juegos estaban disponibles ambas opciones, con un botón abrías el menú, pero con otro diferente, podías realizar la acción deseada... suena más complicado que es, pero digamos que era el típico botón de "acción", si lo pulsabas delante de una puerta, pues la abrías, y si lo pulsabas delante de un personaje, pues le hablabas... y hablando de personajes... quizás sea porque no he jugado tanto a esta saga como a los Final Fantasy, pero sí que creo que no llegan a tener tanto carisma como los de la saga de Square, el no verlos en los combates, y el hecho de que los diseños tampoco eran nada del otro mundo, con sprites bastante sencillos y menos "animados" (literalmente) les restaba puntos, ni siquiera los del DQVIII que es el que más jugué, me parecían especialmente carismáticos... no sé si es porque en realidad tenía ya "demasiado visto" a Toriyama (siempre fui fan de Dragon Ball), o que sus diseños me parecían demasiado... que nadie me mate, "genéricos", y joder, ponedle a Goku el pelo de Vegeta y entenderéis lo que quiero decir, pero bueno, también puede ser que sea cosa mía... aunque también digo, hay otra saga, Breath of Fire, a la que he jugado poco más o menos lo mismo que a DQ, y hay algunos personajes que me parecen bastante más atractivos y carismáticos, imagino que será cuestión de gustos... por cierto, creo que ya sé de qué saga hablaré en el futuro... o no sé, lo mismo le dedico a un par de ellos una entrada propia de la sección "juegos que no pude jugar"... ya veré lo que hago...


Lo bueno de tener escenarios poligonales era que podías girarlos para buscar objetos detrás de cada esquina


    Pues bueno, creo que ya voy a ir dejando la cosa por aquí. Que esta saga es mítica no es algo que necesite decir, que todos y cada uno de sus juegos, y spin off, merecen ser jugados tampoco creo necesario decirlo, decir que Dragon Quest VIII es uno de los mejores JRPG de su generación es absurdamente obvio, así que, simplemente, me limitaré a decir que sí, que juguéis toda la saga si podéis, recordando una cosa. Muchos de los juegos más antiguos, ya lo he comentado, tienen algún que otro remake, algunos podréis encontrarlos con los textos en español, y para otros... a lo mejor deberéis buscar roms parcheadas, ya sea al español o al inglés, ya ahí es cosa de cada uno, yo por mi parte no tengo problemas en jugar un juego en inglés, pero habrá gente que prefiera jugar en español, pues les toca rebuscar un poco más, pero es sencillo, tan sencillo que no entiendo cómo hay gente que aún no sabe descargar una maldita rom de una consola en específico. Pues ya está, que he comenzado a divagar y, como siga así, no termino. Y antes de terminar, cualquier fallo o error en cualquier cosa que haya dicho en esta entrada, es culpa del gobierno socialcomunista que nos gobierna... ejem... pues eso, que ¡hasta la próxima!.


sábado, 22 de noviembre de 2025

Pokémon Oro



     Sí, ya sé que hablé de Pokémon Oro en una entrada súper vieja. Pero lo hice muy al principio del blog, cuando tenía otra "filosofía", de hecho, estuve a punto de hacer lo mismo con sagas como Final Fantasy, Tomb Raider y Resident Evil, pero por suerte, desistí de ello. Y como Pokémon Oro fue literalmente el primer juego de la saga que jugué y, además, el único que he jugado en consola (a parte de emulado), y es, también, el que más veces he terminado (incluido el remake de Nintendo DS), pues creo que se merece, al menos, tener su propia entrada en este blog.


El pelirrojo ese parece de fiar


    Creo que ya lo comenté en su día, pero fue mi hermano el que tuvo la Game Boy Color y el que de verdad estaba enganchado al juego en aquellos tiempos. Recuerdo incluso cuando la serie de animación se estrenó en España, que incluso le di una oportunidad porque, joder, era "anime", y a mí siempre me gustaron las series de animación Japón cuatro capítulos, vi cuatro capítulos. La serie me pareció una tremenda porquería, aquí no voy a hacer prisioneros. Pero a parte de ello, un día, mi hermano se compró la GBC y, como no podía ser de otra forma, el Pokémon Oro (aparte de otros juegos, de los que ya he hablado aquí). Me lo enseñó y tal, pero los que tuvieron la consola en aquellos días, recordarán lo mal que se veían los juegos en ocasiones por culpa de la pantalla, que no era retroiluminada, que sí, disminuía el consumo de las pilas y tal, pero como no le diera bien la luz, o hubiera demasiada luz, o demasiado poca (?) no veías un cagado, así que no le hice mucho caso a la consolita hasta que mi hermano se pilló los Zelda y ya me dije, "bueno, destrocémonos los ojos".

    Mi hermano me dejaba la consola cuando él no estaba en casa, y como digo, me enganché bastante a los Zelda (sí, sé que no tiene nada que ver con Pokémon, pero me gusta dar MUCHO contexto con ciertos juegos), y para no gastar tantas pilas, pues jugaba con la consola enchufada. Y, un día, mi hermano me dijo, "¿por qué no me entrenas los Pokémon cuando yo no estoy?", y yo contesté, "¿peeeeerdona?, ¿acaso me ves cara de entrenador Pokémon o algo?", mentira, en realidad le dije que sí, pero que no tuviera las expectativas muy altas, ya que no tenía ni puta idea del juego... sí, soy así de especial. Como mi hermano no es tonto, o al menos, no del todo, me dio ciertas directrices, como "entrena en tal zona", como si yo supiera ir a dicha zona, "no gastes mucho dinero ni objetos", como si yo supiera lo que eran el dinero o los objetos, o, mi consejo favorito, "no te pases la liga Pokémon", como si yo supiera de qué cojones me estaba hablando.


Eso, ¡explotación infantil!


    Finalmente, pude jugar a aquella cosa extraña que, algunos, llamaban Pokémon... no me parecía tan diferente a los Zelda de la GBC, excepto porque los combates eran por turnos, cosa a la que yo ya estaba acostumbrado, excepto por la ambientación, la colección de monstruos, el uso de objetos el... bueno, digamos que sí que tenía sus diferencias. Pero la cosa era que... bueno, no se veía mal juego.

    Como digo, mi hermano era el verdadero "enganchado"; y el hecho de que cada cartucho solo pudiera guardar una partida (lo cuál traería consecuencias trágicas para mi hermano... y no, no fui yo), hizo que yo no me enganchara del todo por, como podéis suponer, no poder comenzar mi propia partida, cosa que sí podía hacer con los juegos de Zelda. Por ello, mi historia con el juego original... termina aquí... ¡Fin!, ¡Hasta la próxima!



    ES COÑA.


    Fue tiempo después, con mi viejo ordenador, cuando "descubrí" los emuladores (en realidad sabía que existían desde los años 90), y, a parte de consolas como la Mega Drive, que la tuve en su día, y la Super Nintendo, que la quise en su día... una historia de amor frustrado con final feliz... más o menos, decidí aprovechar y probar juegos de otras consolas, y claro, una de ellas fue la GBC y, ya que estaba, decidí probar aquél juego que tenía mi hermano y que, cierto amigo (¡Hola, Alberto!), le borró su partida, en la que solo le faltaban tres Pokémon para completar la Pokédex, por no saber que no se podían guardar dos partidas en un cartucho. Sí, me refiero a ¡Pokémon Oro!. Y, ahora sí... comencemos.


La "waifu" definitiva... el que sabe, sabe


    Pokémon Oro salió poco antes del cambio de milenio, y formaba parte de lo que luego se llamó "segunda generación" de la saga Pokémon. Estaba ambientado en la región de Johto, la cuál estaba bastante cerca de Kanto, donde se ambientaba el juego original, lo cual no era una mera curiosidad, ya que, al "terminar" la aventura en Johton, podíamos ir a Kanto, donde podríamos completar de nuevo los gimnasios, encontrar Pokémon de la primera generación, e incluso obtener uno de los iniciales... toda una locura para aquellos tiempos... locura que no se volvió a repetir.

    Pokémon Oro, o mejor dicho, la segunda generación, introdujo unos cien Pokémon nuevos, ampliando el total a más de 250, introduciendo nuevas evoluciones y preevoluciones, a parte, claro está, de los nuevos legendarios.


Podemos equipar bayas a los Pokémon para que las usen en los combates


    La jugabilidad en general, se mejoró con respecto a la generación anterior, teniendo el jugador más control, e información, sobre sus "mascotas", y facilitando las mecánicas en general. Al ser una consola superior, la mejora gráfica fue evidente, al igual que la sonora, pero además, incluyó una de las mecánicas más importantes de la generación. El ciclo día/noche. Al comenzar la partida, debíamos introducir, a parte del nombre de nuestro personaje, la exacta y el día de la semana, para que el reloj de la consola se sincronizase con el "real" (o con la hora que nos diera la gana, nada impedía dar una hora falsa, claro). Con esto, el juego, tenía un ciclo de veinticuatro horas REAL, haciendo que la hora del juego fuera la misma que la hora real, y esto, que parece una tontería, era casi lo más importante del juego.

    En Pokémon hay gimnasios, es cierto, y siempre hay un grupo de villanos y tal y cual (leer con la voz de Borja Pavón cuando imita a Kojima), incluso hay un poco de "historia". Pero lo que de verdad importa, es el mata... quiero decir, coleccionar Pokémon para hacerlos subir de nivel, evolucionarlos y todo eso que, a día de hoy, damos por hecho. En cada zona del mapa, llamadas "rutas", pueden aparecer ciertos Pokémon. Algunos de esos bichos son tan numerosos, que los podremos encontrar casi en cualquier lado, mientras que otros, más raros, sólo pueden encontrarse en una o dos rutas. Eso es algo que pasa en todos los juegos. Pero en esta generación, además, se añadió el mencionado ciclo día/noche, por lo que habrá Pokémon que solo aparecerán a ciertas horas del día... ya sea de noche, de día, por la mañana o al atardecer... esto hace el juego más interesante, pero también hace que tengas que estar más pendiente de él... o depender de intercambios con amigos, que también era algo muy importante, por supuesto.


Tener un bonito nombre de entrenador es siempre un plus


    Pero los diferentes ciclos temporales no solo se aplicaban a la aparición de los Pokémon, que va. También había ciertos eventos, los cuales solo sucedían ciertos días de la semana, como los hermanos "no me acuerdo como se llaman", que debías hablar con cada uno de ellos en un día determinado de la semana para que te dieran algún objeto, normalmente bastante importante. También estaba el tío ese que hacía Pokéball especiales con unas "bayas" (llamadas bonguris), el cual tardaba un día entero en fabricar una... lo cual no valía NADA LA PENA en Oro y Plata. Y también estaba, por supuesto, la "Cacería de Bichos", en la cual podías participar un día de la semana (¿jueves?, no me acuerdo).

    Otra de las características más importantes que introdujo esta generación, fue el poder criar Pokémon, lo cual nos permitía crear un ser monstruoso aberrante mezclando dos especies diferentes para... nah... pero casi.


Mapa simple, pero efectivo


    Siempre pensé que la crianza Pokémon era "un poco" rara. Daba igual que dos Pokémon fueran de diferentes especies, mientras uno fuera macho y el otro hembra (o uno fuera un Ditto). y siempre que fueran "compatibles" (vamos, que entraran dentro del mismo "grupo huevo"), podrían reproducirse. Eso sí, el Pokémon nacido sería de la misma especie que la madre. Como digo, lo más simple es conseguir un Ditto, ya que no tiene "género" y es "compatible" con cualquier especie Pokémon. Como os podéis imaginar (o ya sabréis), los Pokémon legendarios (o "especiales") no pueden reproducirse. La manera de reproducir a los Pokémon es muy simple, sólo hay que dejar a la pareja deseada en la "guardería" y, con el tiempo, pondrán un huevo. En un mundo ideal, los ancianos de la guardería, te llamarían para decirte que tu Pokémon ha puesto un huevo, pero no, tú debes pasar, de vez en cuando, cerca de la guardería, y cuando veas que el anciano está en el "jardín", entonces, es que tus Pokémon se han reproducido. Una cosa que no me gusta de esto, es que, el huevo, ocupa un espacio de Pokémon, vamos, que sólo vas a poder llevar cinco bichos "útiles", y claro, para que el huevo se rompa, tienes que llevarlo encima... lo cual es una lata. El huevo se romperá al dar cierto número de pasos, dependiendo de la especie del Pokémon, el número de pasos será más o menos alto. Un efecto "secundario" de dejar un Pokémon "adulto" en la guardería, es que, si lo dejas el tiempo suficiente, puede llegar a subir de nivel. Pero cuidado, ya que al dejar un Pokémon en la guardería, la experiencia que haya ganado en su nivel actual, se pondrá a cero, por lo que si vas a meter un Pokémon al que le queda poco para subir, quizás sea mejor subirlo de manera normal, o sea, luchando, que dejarlo en la guardería, porque además, si casualmente aprendiese una habilidad al subir de nivel, esta habilidad sustituirá una de las aprendidas... lo cuál puede no ser bueno.


No sé si es la animación de Pistola Agua, o que el bicho ese se ha meado encima


    Pokémon Oro vino acompañado de Pokémon Plata, y al igual que en la generación anterior, ambos juegos tenían Pokémon "exclusivos", o sea, que solo aparecían de manera natural en sus versiones y, para conseguirlos en el juego contrario pues... sí, debías intercambiarlos con un colega. Pero además, más tarde, apareció Pokémon Cristal, el cual mejoró aún más el juego, comenzando literalmente desde el principio, ya que, por primera vez en la saga, podíamos escoger a un personaje femenino como protagonista. Además, incluía muchas mejoras, como el concurso de la radio, en el cual debías "adivinar" una palabra secreta (que la decían en la propia emisora de radio en determinadas horas) y te daban un punto, y luego, con esos puntos, podías comprar cosillas muy interesantes. Otra mejora fue la introducción de animaciones de los Pokémon, o el poder entregarle al "tío de las Pokéball" todas las bayas (bonguris, ejem) de un mismo tipo para que las convirtiera en Pokéball, haciendo que, ahora, si valiera mucho la pena visitar a ese tipo, ya que podíamos conseguir MUCHAS Pokéball especiales en poco tiempo... ah, que no lo he dicho.


Los fondos de los combates son de lo más espectacular del juego...


    Es que, las Pokéball que nos hace ese tipejo, dependerán del tipo de bayas (bonguris... ) que le demos, resultando en Pokéballs que mayores ratio de captura para cierto tipo de Pokémon, algunas serán mejores para atrapar Pokémon que hayamos pescado, otras serán mejores con Pokémon "pesados" y cosas así, por lo que no viene mal llevar Pokéball de esas, que además, SON GRATIS, y funcionar, pueden funcionar con cualquier Pokémon.

    El juego posee un mapa mejor diseñado que en la anterior generación, en el cual se abusaba demasiado de zonas pasilleras con incontables entrenadores, lo que hacía la "exploración" bastante cansina en ocasiones. Ahora, hay más zonas "complejas" o incluso "laberínticas". Como en su primo hermano Zelda, habrá zonas bloqueadas en un principio y que, gracias a ciertas habilidades Pokémon, podremos abrir, como "Corte", que nos permite cortar arbustos para pasar de una zona a otra. El mapeado puede llegar a parecer bastante complejo, y lo es para un juego de la época, pero gracias al mapa que poseemos y, sobre todo, a la habilidad "Vuelo", ir de un lugar a otro resulta de lo más placentero, Eso sí, como siempre, para poder ir a una ciudad usando "Vuelo", deberemos tanto desbloquear la habilidad con la medalla adecuada, como haber estado ya antes en dicha ciudad... sí... las medallas.


Tener todos los iniciales, sin trucos de códigos, es muy satisfactorio


    Al ir a un "gimnasio", y derrotar a su líder, se nos dará una medalla, la cuál nos permitirá usar ciertas habilidades Pokémon en "el campo", vamos, usar cosas como "corte" y "vuelo" desde el menú, y, además, hará que los Pokémon de cierto nivel nos obedezcan, Con esto hay que tener cuidado, porque sin las medallas adecuadas, un Pokémon de nivel demasiado alto podría no obedecernos. Cada gimnasio tiene su temática, siendo algunos un puzle de propio derecho, y cada líder será especialista en cierto tipo de Pokémon, saber eso, y llevar un plan de antemano, puede suponer la diferencia entra la victoria y... bueno, la derrota, obviamente. Los primeros gimnasios son bastante fáciles, obviamente, pero más tarde, la cosa se va complicando, hasta convertirse en verdaderos retos. Al final, cuando tengas todas las medallas, y tras alguna que otra misión secundaria (la historia entera se podría considerar una "misión secundaria"), podremos atravesar, o intentar, la "calle Victoria" (bonito nombre para una serie de cuevas), para intentar ganar la llamada Liga Pokémon. Una vez conseguido, ¡fin!, ¡se acabó el jueg... !", mentira. En realidad, podrás seguir jugando después y, como dije más arriba, incluso podrás ir a Kanto, el mapa del primer juego, y sí, al derrotar allí también a los últimos maestros, ahora sí, ¡el juego acabará!, nah, mentira. El juego en si no tiene fin, podrás jugar, criar Pokémon, volver a luchar con otros entrenadores, criar más Pokémon, volver a la Liga Pokémon, luchar con amigos... vamos, que no hay final.

    Ni me voy a molestar en hablar de tipos de Pokémon, ni de que unos tipos son más fuertes contra otros tipos y más débiles a otros, o que este juego introdujo el que un Pokémon pudiera ser de dos tipos a la vez, lo cual le podía hacer mucho más débil, o mucho más fuerte, un Pokémon que tuviera, precisamente, los dos tipos contrarios. Tampoco me voy a adentrar en la complejidad dela crianza Pokémon, en la búsqueda del Pokémon perfecto, de la maximización de las características, cosa que es ya para frikis extremos. Pero sí me voy a parar en algo muy especial... los Pokémon "shiny" o "variocolor". Como esta generación introdujo los colores en la saga, ahora podíamos ver a nuestros bichos con sus "verdaderos" colores, un Pikachu sería amarillo, y un Magikarp ería rojo. Pero se introdujo una variable, por la cual, un Pokémon podía aparecer con un color diferente al habitual. Era algo muy raro, claro, esa era la gracia, aunque sí había un Pokémon "shiny" que veríamos, sí o sí, por historia, el famoso Gyarados rojo del lago de la Furia, el cual, obviamente, podíamos capturar. Lo bonito de esto, es que CUALQUIER Pokémon podía ser shiny, ya fuese un Pokémon del "campo", uno criado o incluso un legendario. Como digo, que te salga un Pokémon shiny es bastante complicado, aunque yo tengo una anécdota entre triste y divertida, y es que, una vez, me salió un shiny justo al empezar el juego, en uno de los primeros combates... ¡cuando aún no tienes Pokéball!, y claro, lo tuve que matar... Decir que, en emulador, esto se puede retocar con códigos para que te salgan shinys o incluso un Pokémon en particular... es trampa y te puede echar a perder la partida, pero por poder, se puede hacer.


¡Soy rico!


    Algo que no he mencionado, pero que no quiero que se me olvide, es que en el edificio de la radio, había un sorteo basado en tu código de identidad. En Oro y Plata podías ir, una vez por semana creo recordar, y si tu número coincidía con el de esa semana, obtenías un premio. Al igual que en sorteos de la vida real, si coincidían varios números de tu código, también obtenías premio, aunque menores. El "truco" de esto es que, en realidad, lo que miraba el juego, era el número de identificación de tus Pokémon, que es el mismo que el del jugador QUE LOS CAPTURÓ. Por ello, a más Pokémon intercambiados con diferentes jugadores tuvieras, más posibilidades tenías de obtener un premio. Dicho esto, en Cristal, creo que el sorteo era diario... lo cuál aumentaba mucho más la posibilidad de que te tocara algo. Aunque lo fuerte de este juego, y en la saga en general, era el competitivo, Pokémon Oro tenía suficiente contenido como para mantener entretenido a un jugador "solitario"; eso sí, si quería completar la Pokédex, necesitaría, como mínimo, a un amigo que tuviera todos los Pokémon que él no pudo conseguir,,, y aquí está lo más negativo de todo. Da igual de qué juego de la generación estemos hablando, no hay ningún juego en el que puedas completar tú solo la Pokédex, de ninguna manera (no tramposa, se entiende), y no sólo por los Pokémon "exclusivos" de cada versión, sino porque también hay Pokémon que solo puedes conseguir desde los juegos de la primera generación que, además, se entregaban en ciertos "eventos". Por ello, comenzar a día de hoy, aun con un cartucho y consola originales, es prácticamente imposible completar la Pokédex sin trampas. Al menos, si encuentras alguien con el que poder intercambiar, siempre podéis "clonar" Pokémon, eso es algo que se solía hacer mucho en la época para "intercambiar" Pokémon para que evolucionen o, simplemente, para no perder un Pokémon en específico pero pasarlo también a tu amigo. No voy a explicar como se hacía, pero básicamente era desconectando las consolas en cierto momento de la transferencia (para más info, Google).

    Sé que me voy a dejar muchísimas cosas por explicar, es lógico. Pero por decir algo más, hay diversos NPC en el mundo que pueden tanto enseñar habilidades a tus Pokémon como hacer que las olviden, también hay algunos que te intercambiarán Pokémon por otro en particular. También habrá gente, mucha gente, que te regalará cosas por la cara... ah, esa es otra cosa que me gustaría destacar.

    La saga en su es muy infantil. En todos los aspectos. Todo es muy ingenuo e incluso "bobo". Imagina que una madre soltera (yo creo que es soltera), deja que su hijo de, no sé... ¿diez años?, se marche de casa solo a cazar bichos salvajes con habilidades potencialmente mortales y que acabe enfrentándose contra una organización terrorista... y que a nadie le parezca raro en todo el mapa de juego. Todo es muy bobo, como digo, la gente no se sorprende de que te cueles en su casa a robar, te regalan cosas porque sí, todos parecen obsesionados con los Pokémon e incluso la propia historia es bastante ligera, por decir algo. Y a ver, como persona adulta (yo no era un crío cuando comencé a jugar la saga), que ya había jugado otros RPG con historias mucho más profundas, la historia de este juego me pareció bastante... meh, pero entiendo que, en realidad, el juego está más pensado para los niños que otra cosa, así que me concentro en lo que de verdad es interesante... ¡el henta.. !, quiero decir, la crianza Pokémon la evolución, completar la Pokédex y demás..

    Y hablando de evolución... no quiero profundizar mucho porque es algo bastante complejo. Hay Pokémon que simplemente evolucionan al llegar a ciertos niveles, otros necesitan un objeto en específico, algunas "preevoluciones" solo se consiguen al obtener un Pokémon bebé, otras evoluciones son al intercambiar con otro jugador... E incluso podremos impedir que un Pokémon evolucione, ya sea equipando cierto objeto, o simplemente pulsando un botón durante la animación de evolución... y no es un truco, es una mecánica del propio juego. Tampoco voy a hablar de las habilidades, ya que hay montones, algunas se aprenden al subir de nivel, otras con las MT o MO (estas últimas se pueden "heredar"), otras las enseñan ciertos personajes... Y eso de las habilidades tiene algo que no me gusta... no me gusta NADA. A veces, al subir de nivel, un Pokémon puede aprender una habilidad, si ya tiene cuatro (el máximo), puedes cambiar la nueva por una de las viejas, o no aprender la nueva. Pues lo malo, es que el juego NO TE DICE lo que hace la nueva habilidad, ni su potencia ni nada, lo cual, si eres novato, pues convierte el aprender habilidades en una lotería, y más en la época que salió el juego. Hoy, con una simple búsqueda, puedes saber qué hace una habilidad cualquiera.


Lo curioso de los niveles y los tipos, es que un Pokémon DIEZ niveles menor que el tuyo, puede incluso derrotarte si es de los tipos adecuados


    Con todo lo que he dicho, y lo que me he callado, puede llegar a deducirse, sin demasiado esfuerzo, que Pokémon Oro era mucho más complejo de lo que puede aparentar por sus sencillos gráficos... y es así, ya que hay montones de lugares a los que ir, muchos de ellos opcionales, y los Pokémon nuevos que introdujo en la saga, cuentan entre sus filas a muchos de los favoritos de todo el mundo. Fue una pena que, en la generación siguiente, muchas de sus mecánicas se perdieran. incluido el ciclo de día/noche, que me dolió en el alma. Cosas como la radio, donde te daban consejos o te alertaban de "manadas" de Pokémon a ciertas horas, el teléfono, que te permitía hablar con ciertos personajes, incluidos entrenadores, que te avisaban de que estaban listos para otro combate... sí, el juego era (y es) más profundo de lo que aparenta. Por ello, y a pesar de todo, está entre mis favoritos, ya no solo de la saga, sino como videojuego. Lo he jugado en consola, en mi viejo PC, en mi teléfono viejo, en mi tablet, en mi otro ordenador y, sí, en mi teléfono nuevo. Normalmente, por las mejoras, suelo jugar mejor el Cristal, pero gracias a que se pueden enlazar dos consolas emuladas en un aparato, me gusta tener partidas de los tres juegos para poder pasar Pokémon de un juego a otro... incluidos de la primera generación.


Usar Corte evita que des vueltas innecesarias


    Pokémon Oro no me enganchó cuando salió, pero cuando le di una oportunidad años después, me enganchó completamente, tanto que, como digo, he jugado a casi todos los juegos de la saga (hasta Blanco y Negro, que ya quedan lejos), y a algunos de "Mundo Misterioso"). Con todo lo dicho, no creo que haga falta decir que recomiendo este juego (o generación, ya que estamos), ya que es un histórico de la industria en todos los sentidos, si la primera generación hizo popular la colección de bichos para hacerlos pelear entre ellos, esta segunda fue ya la repanocha (esta expresión puede hacer gracia a algunos latinos, por lo de rePANOCHA, mirad, PANOCHA, PANOCHA... en España, PANOCHA no significa lo mismo que en otros países, por eso, escribir PANOCHA, no tiene ningún significado malsonante. Por cierto, ¿he dicho ya PANOCHA?).

    ¡Que no se me olvide!... Ya lo dije más arriba, pero tanto Oro, como Plata, tuvieron sendos remakes para Nintendo DS, ambos juegos mejoraron la experiencia en todos los sentidos, dando una nueva dimensión (literalmente XD) a la aventura, añadiendo una novedad que, aunque era meramente estética, molaba un huevo y medio, y que era el hecho de poder llevar "suelto" a uno de tus Pokémon, el cual te seguiría a todos lados. Algo parecido a lo que pasaba en Pokémon Amarillo con Pikachu, solo que en este caso, lo podías hacer con el Pokémon que tú quisieras. Dichas versiones son, quizás, la mejor manera de jugar esta generación, sobre todo si eres un jugador "joven" y los gráficos tan antiguos te echan para atrás... que ojo, para algunos, los gráficos de Nintendo DS TAMBIÉN les echarán para atrás... pues os estaríais perdiendo verdaderas joyas.


Siempre está bien llevar Pokémon de diferentes tipos


    Pues eso, repito que me dejo muchas cosas, no he dicho nada de nuestro "rival", ni he hablado mucho de los combates ni en profundizado en temas que, a lo mejor, debería haber profundizado, pero creo que lo mejor es que lo juguéis vosotros, si no lo habéis hecho ya, claro. Este juego lo podéis conseguir de mil maneras (incluidas legales XD). Eso sí, si pensáis haceros con un cartucho original, mirad que la pila interna funcione, o mejor, aprended a ponerle una nueva. Y nada más que añadir (paro por parar, porque si no paro, no me detento, y si no me detengo podemos estar aquí hasta mañana). Aunque a algunos "hardcore gamers" les duela, es posiblemente uno de los RPG más influyentes de la historia, por lo que si te gusta mínimamente el género, deberías probarlo a lo mejor hasta te llevas una sorpresa, como me pasó a mí... ¡Hasta la vista!.


    La imagen de Cristi es de la Wikidex, si os gusta Pokémon, esa página ya la conoceréis, y si os interesa un mínimo, pues esta página es muy, pero que muy útil.