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Este blog es un blog sobre videojuegos, pero no un blog que intente ir de "pro" ni en el que quiera ir de "listillo" sino simplemente un blog en el que hablo sobre los juegos que, por una u otra razón, hayan quedado en mi recuerdo, aquellos que definieron mis gustos en este hobby y aquellos que pudieron haberme marcado. Aquí no hay guías, puntuaciones ni trucos, solo puro amor por los videojuegos y algún que otro recuerdo medio enterrado en la memoria, tampoco hay roms ni enlaces de descarga, para eso ya hay otras página.

viernes, 9 de enero de 2026

Especial sagas: Dragon Quest

 



    Este es el segundo capítulo, imagino, si publico esta entrada después de la primera (XD), de la sección "especial sagas", una sección bastante... especial, valga la redundancia, ya que es una en la que hablaré de sagas que, por lo que sea, jugué poco, o incluso nada, pero que a pesar de ello influyó de alguna manera en mis gustos. En este caso, hablaremos de Dragon Quest (también conocido como Dragon Warrior), una saga de JRPG que durante muchos años, fue rival directo de Final Fantasy, una saga que, a pesar de SÍ respetar sus orígenes y ser más fiel a su idea inicial, sigue estando más viva que nunca... ¿quién lo diría?, mientras Final Fantasy se va encaminando a la más grande intrascendencia, Dragon Quest sigue en el candelero... a lo mejor es por no marear a los fans y darles justo lo que estos esperas, que cuando sale un Final Fantasy nuevo ya no sabes si será un RPG o un simulador de colonoscopias... Y lo digo como fan que fui de la saga, en este mismo blog podéis encontrar entradas para los doce (o trece, si cuentas Final Fantasy X-2) primeros juegos de la saga... Pero dejémonos de chorradas y vayamos al lío.



XD, no lo he mencionado, pero era habitual en la saga que hubiera ciclo día/noche, lo cual le daba un plus al juego


    El primer Dragon Quest salió para la Nes en 1986, y aunque fue un título bastante "limitado" y con ciertas características que, a día de hoy, serían consideradas como muy duras con el jugador, consiguió el éxito necesario para que Enix, su empresa madre y parte de lo que hoy se conoce como Square-Enix, justificara una segunda parte. De este juego no voy a hablar demasiado, ya que es el que menos he jugado, pero sí comentaré lo obvio, que contaron para el diseño de los personajes con el mismísimo Akira Toriyama, cuyos diseños acompañaría ya a la saga durante toda su historia, ya que ya forman parte de la propia personalidad de ese universo. También comentaré otra obviedad, y es el hecho de que, Dragon Quest fue un RPG, o mejor dicho, un JRPG, muy básico en sus mecánicas, pero es que estábamos en una época todavía muy temprana, poco más se le podía pedir a una Nes y a una empresa como Enix.


Tortragon... es tan Toriyama que se me saltan las lágrimas


    Fuera como fuera, el juego, y su secuela, supusieron un gran éxito, dando lugar incluso a una leyenda urbana, en la que se decía que, en Japón, se prohibió lanzar juegos en días "entre semana", para evitar que la gente faltara al colegio, o incluso al trabajo, para ir a comprar un juego en cuestión, ya que el lanzamiento de Dragon Quest II supuso un fenómeno que colapsó tiendas y grandes superficies en las que lo vendió el juego, con colas que ni Britney Spears en los 90... Pero nada que ver, pero bueno, es algo que engrandeció aún más la leyenda del juego. Una de las mayores diferencias que tuvo DQII con el juego anterior, fue que ahora teníamos a tres protagonistas, los cuales se unirían para derrotar al villano de turno... ah, cierto, que no lo dije. Pues que resulta, que en el primer Dragon Quest solo tenemos a un protagonista, lo que quizás podría echar un poco para atrás a los aficionados "modernos" de la saga, por ello, fue el segundo juego el que, por primera vez, nos dio a un grupo de héroes con el que jugar. Se mejoraron muchas cosas, sobre todo del equilibrio de los enemigos a la hora de luchar contra ellos, pero tampoco me detendré mucho en este juego... aún queda mucho para hablar del único juego al que le eché horas de verdad.


¡Hostia, un bicho!


    Hablando de mi propia experiencia, porque si no, esta entrada no tendría sentido, yo conocía la saga ya a principio de los noventa, lo cuál es mucho teniendo en cuenta que yo apenas me informaba en aquella época, pero como tenía un amigo nintendero, el que tenía la Super Nintendo, pues más o menos me sonaba el nombre de Dragon Quest, pero fue con el estreno del anime de Dragon Quest, y la publicación del manga, en España cuando comencé a darme cuenta de la importancia de la saga, y yo, que ya empezaba a hacer mis primeros pinitos con el rol, me sentí automáticamente atraído por aquella saga que, en realidad, ni conocía. Así como dato curioso (y divertido) para los latinoamericanos que no lo sepan, en España, el anime de Dragon Quest, se tradujo como "Las Aventuras de Fly", aunque no os riais mucho, que sé que, en algunos países de Latinoamérica le pusieron un nombre parecido (XD), como sea, este no es un blog de debate sobre quién traduce o dobla peor una película o serie, porque además, todos sabemos que son los chinos... quiero decir, sigamos con Dragon Quest.


Algo que no me gusta de los primeros juegos, es la elección tan estridente de los colores


    Si el primer juego supuso un éxito, el segundo fue ya la explosión, los de Enix iban por la calle con los huevos por fuera de los pantalones diciendo "¿veis?, ¿estos son nuestros huevazos?", y la gente les aplaudía, les hacían la ola, las japonesas les gritaban que querían que las embarazasen, ellos, claro, no cualquier japonés random de por la calle... bueno, puede que esto no sucediera exactamente así, pero tuvo que suceder de una manera muy parecida.


No, no son ventanas de publicidad, son menús del juego...


    Pues eso, que Enix se dio cuenta de que había encontrado su gallina de los huevos de oro, llegando a salir cuatro juegos principales para la Nes, más dos juegos más para la Super Nintendo. Decir que, para la Super Nintendo, salieron unos remakes de los dos primeros juegos, en un cartucho conjunto, con mejoras gráficas (obviamente), y una nueva traducción. Estas versiones las he jugado un poco más, tampoco mucho, no creáis, y aunque la mejora gráfica es obvia, a mi parecer no le dieron el lavado de cara que los juegos se merecían... también digo que, los gráficos, no fueron nunca lo más importante en esta saga, solo hay que comparar los juegos de Final Fantasy de la época, y ver que la saga de Square explotaba mucho mejor las consolas de Nintendo, sobre todo la Super, dándole a los escenarios mayor profundidad y con un aspecto menos "cuadriculado", es como si en la saga de Enix se notaran más los "tiles", por así decir. Además, la paleta de colores, era mucho más chillona que en Final Fantasy, mientras que, por otro lado, los gráficos de los enemigos en los combates, estaban más definidos en los juegos de Enix, al ser diseños más "sencillos", quedaban mejor en pantalla, ya que había enemigos, por ejemplo, en Final Fantasy VI que prácticamente no sabías lo que eran, ya que la complejidad de los propios sprites, sumado a la resolución de la época, hacía que todo se viera un tanto emborronado, mientras que en los Dragon Quest se veía todo más limpio... y si nos ponemos exquisitos, en realidad sucedía lo mismo con los escenarios, ya que como estos no eran tampoco tan detallados como en Final Fantasy, todo se veía más limpio, más claro. Sin querer ser demasiado exhaustivo, porque tampoco es mi intención, muchos de los seis primeros juegos de la saga, tuvieron más remakes, ya fuera para Game Boy Advance, Nintendo DS o consolas superiores... tampoco me voy a extender demasiado en juegos exclusivos de las portátiles de Nintendo, aunque he jugado alguno, además, hay tantos ports y remakes que sería redundar en lo mismo, pudiendo llevar a confusión. Aunque sí me gustaría decir, que he jugado a la versión de Game Boy Color de DQIII, ya que por motivos de traducciones y parches me resultó en su día más cómodo que jugar la versión de SNes (aquí mismo podréis ver algunas capturas), y lo atractivo de ese juego, es que podías reclutar personajes en las tabernas, o incluso crearlos a tu gusto, de una manera muy sencilla, eso sí, pero tenías la libertad de elegir el nombre, el sexo, y la de poder darle a cada uno cinco "semillas" que potenciarían sus características principales, pudiendo optar por hacerlo de manera aleatoria (nada aconsejable), o hacerlo de manera manual, para así maximizar de manera efectiva las susodichas semillas. Semillas, que por cierto, son habituales en la saga, y las puedes encontrar explorando, obviamente, son objetos bastante raros, ya que aumentan el poder de nuestros personajes de manera efectiva con una simple semillita, por eso, por ejemplo, no se pueden comprar ni obtener de los enemigos... que yo sepa, claro.


-No, si oír, oigo tu voz, pero no digas mi nombre en voz alta, porfis


    La saga, con el paso del tiempo, siguió sacando entrega tras entrega, y claro, a medida que la tecnología avanzaba, los juegos se iban haciendo cada vez más complejos, con lo que se tardaba más en realizar uno, lejos quedaba aquello de lanzar un juego al año y sacar CUATRO juegos en una misma consola, ahora, si te sacábamos un par en una misma generación, podías considerarte afortunado... pero Enix, como si de Square se tratase (ejem), un día decidió que la Nintendo 64 no era digna de su saga más conocida (bueno, no sé cuales fueron los motivos reales, así que me los invento), y apostó por cierta consola "nueva" que estaba comiéndose el mercado, una tal... ¿cómo era?, ah sí, PlayStation... para dicha consola salieron tres juegos, el Dragon Quest VII y dos entregas del spin off conocido como Mystery Dungeon (no confundir con el spin off de Pokémon de nombre similar). Al juego de PlayStation también jugué un poco, combinaba escenarios poligonales con personajes 2d, al estilo de Grandia, solo que los sprites eran SD al estilo de los juegos de Super Nintendo, lo que le daba un encanto especial. También, antes de continuar, hablar muy por encima de los juegos de Nintendo DS, a los que también jugué un poco, tanto al remake de DQ V como al DQ IX, que fue exclusivo de dicha consola y que tenía una temática bastante original, siendo nuestro protagonista un "ángel" que bajaba a la tierra y... bueno, sigamos.


El limo, el enemigo más conocido de la saga


    Y aquí estamos, el juego por el que estoy escribiendo esta entrada. No fue hasta la PlayStation 2 que tuve un juego (original) de esta magnífica saga, y ese fue, obviamente, Dragon Quest VIII el Periplo del Rey Maldito. En dicho juego, viajábamos junto a un tipo, que se parecía a Garlic, de Dragon Ball (lo cual, obviamente, NO es casualidad), y a una yegua que, ejem, resulta ser la hija de dicho ser... la cosa se explica más tarde, claro está, y forma parte troncal del argumento... pero no estamos aquí para destrozar argumentos... creo. Hablemos, ahora que hemos llegado hasta aquí, de lo que de verdad hizo grande a la saga.


Hablando de limos siendo cabalgados...


    Como ya he dicho, los gráficos nunca fueron lo más importante en la saga, aunque el juego de PS2 lucía increíble, con un mundo "abierto" en 3D que ya querrían para si los Final Fantasy de PS2. Lo que de verdad enganchó a la gente fueron las mecánicas, que aunque se fueron adaptando a la época y a cada consola, fueron bastante fieles a los juegos originales. Combates aleatorios por turnos (excepto en el que eras un "ángel", ya que ahí podías ver a los enemigos en los escenarios), muy clásicos, pero con cosas propias, como el hecho de que cada personaje tuviese su propio inventario (esto puede variar dependiendo de cada juego, pero era lo habitual en los clásicos), con lo que un personaje solo podía usar en combate un objeto que tuviera en su inventario, nada de usar las pociones del inventario "principal". Otra cosa habitual, es que los objetos no se "apilaran", si tenías dos objetos iguales, dos plantas curativas, por ejemplo, cada una te ocupaba un espacio... y no teníamos demasiado espacio, por cierto. Otra cosa habitual, era que, cada personaje, tenía su propio rol, cada uno aprendía técnicas y magias propias y podía usar cierto tipo de armas y armaduras, lo cual a mi manera de ver, le daba más personalidad a los protagonistas, ya que no era como en "otros" juegos, en los que todos los personajes podían aprenderlo todo... Algo en lo que se diferenciaba mucho este juego con Final Fantasy, al menos hasta que este último dejó de lado las 2d, fue que, los combates, eran en "primera persona", en lugar de ver a los protagonistas en un lado de la pantalla, y a los enemigos en la otra, en DQ veíamos a los enemigos como si los tuviéramos delante nuestra, eso sí, no veíamos a los protagonistas en ningún momento (no hasta entregas más avanzadas, al menos). Los combates, siempre desde mi punto de vista, tenían cosas buenas y cosas malas, por ejemplo, como algo bueno, es que las acciones se realizaban bastante rápido, no había esperas a la hora de lanzar magias ni nada, pero eso sí, a veces, sobre todo al principio, todo podía ser un pelín confuso, sobre todo en los primeros juegos, ya que eso se fue corrigiendo, claro. Y era confuso, retomando lo que iba diciendo, porque al no ver a nuestros protagonistas, en muchas ocasiones no sabíamos quién de ellos atacaba, o incluso qué enemigo había atacado a quien, porque el juego, solo nos mostraba un cartelito, bastante pequeño, diciendo quién atacaba y quién recibía daño, pero todo era tan rápido que, en ocasiones, no te daba tiempo a ver esos carteles, pero bueno, era algo, supongo, heredado de las versiones japonesas, que por si no lo sabéis, los japoneses son de los que más rápido leen en el mundo, y no solo por ser japoneses, sino por su tipo de escritura, en el que con un par de kanjis ya te han escrito una frase completa peeeero eso a nosotros no nos interesa. Los combates, como digo, se desarrollaban con bastante rapidez, para ser por turnos, pero te forzaba a estar dándole al botón cada vez que salía algún cartelito (dependiendo de cada juego, ya digo que esta es de esas cosas que iban corrigiéndose)... en los Final Fantasy más antiguos creo que sucedía algo similar, por lo que se puede achacar a que era cosa de la época, más que a una manía de Enix.


Para que veáis que no solo el Spectrum era capaz de brindarnos fondos completamente negros...


    En cuanto a los combates, o mejor dicho, a los enemigos, debo reconocer que, en un principio, los enemigos me sacaban un poco del juego... de hecho, un amigo mío, cuyo hermano se compró el DQ de PS2, no lo jugó por eso... y a ver, el que no conozca la saga a lo mejor no lo sabe, pero es que los enemigos de la saga DQ tienen un aspecto muy... no sé... demasiado Akiratoriyamesco, por así decir, enemigos muy "graciosos" de ver pero poco amenazantes, que vale, en Final Fantasy VI había, literalmente, un enemigo que era un conejo, o incluso "hombres rata"; pero es que, en Dragon Quest había PIMIENTOS, de los gordos, de los de asar, con lanzas y cosas aún peores. En ocasiones, eran mezcla de dos cosas, dos animales, o un animal y una cosa cualquiera al azar... casi como Pokémon modernos, para que nos entendamos, y claro, costaba mucho tomarse en serio un combate. Eso sí, no puede negarse que, los diseños, tenían mucho carisma, Toriyama tenía esa capacidad.


Para ser un port de un juego de SNes, esta versión no lucía nada mal


    En los combates, como podréis imaginar, podíamos usar diferentes tipos de armas, dependiendo de cada personaje, la mayoría servían para atacar a un solo enemigo, pero otras, como los látigos o los bumerán, servían para atacar a varios enemigos a la vez, y teniendo en cuenta que, en ocasiones, los grupos enemigos eran bastante numerosos, en ocasiones vale más la pena tener un arma de daño medio que ataque a un grupo entero, que un arma de daño masivo que solo ataque a uno. El problema de las armas como el látigo, es que el daño va decreciendo con cada enemigo al que se impacte, pero aún así, si matas al primero, el que recibe el máximo daño, ya hace que sea más eficaz que un arma de daño masivo, ya que en dos ataques, puedes matar a tres, o incluso más enemigos, mientras que con un arma de las "normales", por mucho daño que haga, solo podrás matar a un enemigo por turno, pero lo suyo, es tener una combinación de ambas, tener uno, o dos, personajes con armas que ataque a grupos enteros, y el resto con armas de daño masivo, y eso es porque, a la hora de enfrentarte a un solo enemigo que tenga mucha vida (como un jefe), querrás tener personajes que hagan daño "de verdad"... y aquí hay que dar una pequeña explicación, no todas las armas "de grupo" atacan al grupo entero de enemigos, y eso es por la manera en la que el juego identifica a los "grupos" de enemigos. Primero está EL GRUPO, que es lo que vemos nosotros como jugadores, si hay cinco enemigos en pantalla, da igual que haya tres de un tipo y dos de otro, nosotros veremos CINCO enemigos, pues habrá armas que ataquen a esos cinco enemigos, pero luego, están los grupos "por tipo" de enemigo, los cuales siempre aparecerán juntos, los de un mismo tipo estarán en un lado, y los de otro tipo estarán también juntitos en otro lado de la pantalla. Pues habrá armas que solo ataquen a ese grupo de enemigos, y el jugador deberá decidir a qué grupo atacar, lo cual me recuerda...


Los buenos remakes son aquellos que respetan el espíritu del juego original


    En Final Fantasy daba igual que hubiera veinte enemigos en pantalla, tú decidías a qué enemigo atacar, y esto es especialmente así en los más clásicos, donde el número de enemigos podía ser bastante alto, pero solo podías atacar físicamente a los más cercanos, pero con magia podías atacar a cualquiera o incluso al grupo entero... en DQ no, en DQ aunque ataques con un arma "normal" tú atacas a un "grupo"; y ya el juego decidirá a qué enemigo atacar, y eso es lo que menos me gusta de ese sistema de combate, ya que le quita al jugador una de las decisiones más importantes en un combate... pero bueno, nada a lo que uno no pueda acostumbrarse.


El diseño del "overworld" de los primeros juegos era un tanto... simple, por decirlo de alguna manera


    ¿He hablado de la música?, no, creo que no he hablado de la música... al igual que sagas como Zelda o Final Fantasy, Dragon Quest tiene un tema principal que pone los vellos de punta a los aficionados más clásicos cada vez que la escuchan, al principio fue con las limitadas capacidades de una consola de ocho bits, pero con el tiempo, acabó convirtiéndose en un tema tocado por una orquesta filarmónica, lo que supuso el sumun para ese tema tan carismático y querido. Fue precisamente por este juego por el que comencé de verdad a interesarme en los diferentes juegos de la saga, probándolos... "de aquella manera". Algunos tuve que probarlos con "parches", ya que nunca habían salido de Japón, o no al menos en aquellos tiempo, y aunque a la mayoría les eché unas pocas horas, a la quinta entrega sí le eché bastantes, ya que su historia me atrapó desde el principio. Controlábamos a un chico, el cual iba de viaje con su padre, el cuál no acaba bien y, el prota, termina como esclavo acusado de un crimen que no cometió... lo que me gustó de esta entrega, es que comenzábamos como un niño, viviendo incluso alguna que otra aventura, y luego manejábamos a la versión adulta de nuestro personaje. También había cositas de "viajes en el tiempo" y demás que no quiero desvelar. Por cierto, de este juego hay un remake para PS2 y otro para Nintendo DS, ambos con gráficos renovados. La versión de PS2 tiene todo el espíritu del original, ya que a pesar de todo, es un "soft remake", vamos, que seguimos teniendo personajes cabezonas y demás, lo cual prefiero mil veces antes que lo que han hecho, o están haciendo, con el "remake" de Final Fantasy VII, en el que hay un poco de FFVII dentro del relleno... Sigamos.


¿os gusta el trenecito?, pues en DQIII os vais a hartar


    Lo estoy pasando mucho por alto, a pesar de haberlo comentado varias veces (XD), y es el hecho de que la saga siempre es fiel a si misma. Ya he comentado lo de los combates, que siempre fueron aleatorios (menos el de los ángeles, ya lo he dicho), también se respetaba la "visión frontal" en dichos combates, y el hecho de que no había "barra de acción" como en los FF. Teníamos todo el tiempo del mundo para decidir nuestras acciones, ya que los enemigos no actuarían hasta que nosotros les diéramos las órdenes a todos los personajes, luego, el juego decidiría en qué orden actuaría cada personaje. Los diseños de los monstruos también se mantenía, teniendo siempre un aspecto muy "toriyamesco" que casi rozaba la caricatura, lo cual dio lugar a algunos diseños que, a día de hoy, se consideran míticos... los limos... ¿conocéis a los limos?...

    Prácticamente en cualquier JRPG hay enemigos "gelatinosos", incluso en D&D los hay, en Final Fantasy, por ejemplo, teníamos a los "flanes" (en FFIX, tenían literalmente forma de flan), pues en DQ... esperad, expliquemos algo antes.


Esto pasa por dejar que el jugador ponga los nombres que le de la gana, pero por cierto, ¡no me dejó usar la palabra "pene"!, ¡todo un ataque a la libertad de expresión!, ¡fascistas!... ejem..., al menos respeté a un personaje


    Cuando Toriyama accedió a hacer los diseños para el primer juego, le proporcionaron unas imágenes y descripciones de lo que los desarrolladores querían, incluido el diseño de una criatura gelatinosa que parecía un moco gigante... ¿Y qué hizo Toriyama?... dibujó un ser simpaticote con forma de lágrima y con una sonrisa contagiosa... Era cierto que se alejaba MUCHO de lo que los diseñadores querían, pero al ver ese diseño pensaron "¿y por qué no?"... y, a día de hoy, como digo, es poco menos que la mascota de la saga, habiendo multitud de objetos de la criaturita, incluidos peluches, camisetas o lo que queráis. Lo del limo es bastante curioso, porque existen diferentes tipo de limos, desde el normal, que hace las veces de enemigo más débil y básico del juego, a los limos metálicos, con más defensa (mucha más) pero que dan mucha experiencia si consigues matarlo, a los reyes limo y... ejem... rey limo metálico. También están los limos "sanadores" que son una especie de medusas que sanan a sus "compañeros", por lo que suele ser buena idea matarlos antes. No sé si incluirlos aquí, pero también están los jinetes de limo, que son una combinación de dos criaturas, un limo, y una especie de caballero que lo, ejem, cabalga... que a ver cómo cojones se mueve ese bicho con un tipo encima, pero bueno, da igual... de esos no sé si hay versión metálica... Algo que me da un poco de rabia de los limo, es que son muy débiles, y son el típico enemigo que, cuando subes un poco de nivel, huyen del combate... o sea, que te atacan, para luego huir... y cuando son normales pues ok, pero da mucha rabia que te ataquen dos o tres limos metálicos, que dan mucha experiencia, y que seguidamente huyan sin darte tiempo a hacer nada.


El mapa del mundo de DQV era muy... raro, casi parecía hecho con RPG Maker (y eso que no existía)


    Continuando con DQVIII, decir que es un juego al que le eché muchas horas, pero no pude terminarlo porque me pilló en la época final de PS2 (mi PS2, quiero decir), que comenzó a darme problemas, llegando a rayarme algún que otro disco, como los de FFXII y Vice City. Pero aún así, lo disfruté bastante, ya que tenía un "mundo abierto" que ya habrían querido para sí los Final Fantasy de PS2. Y a ver, no es que fuera literalmente un "mundo abierto"; estamos hablando de un JRPG, pero llegado a cierto punto, sí que podría catalogarse así, ya que podíamos ir andando de un punto a otro... y ojo, que el mapa era "a escala" (o casi), no era el típico JRPG en el que el "overworld" era enano en comparación con nuestros personajes y las ciudades parecían maquetas, ¡que va!, aquí el mundo era enorme, con sus ríos, montañas, ciudades y otras zonas a explorar... por hacer una comparación, era como el mapa de Skyrim, pero en "cell shading"... y más simple, obviamente. Y con las cuevas sucedía lo mismo, de verdad tenías la sensación de estar dentro de ellas. Si mal no recuerdo, el primer JRPG "totalmente" poligonal que jugué, fue el Legend of Legaia, en PS1, pero debido a las limitaciones, la jugabilidad seguía siendo, básicamente, la de un juego 2d, ya que el mundo no giraba, y la cámara, la mayoría de las veces, estaba bastante lejos del personaje, pero en DQ la cosa no era así, podíamos girar todo el mundo, daba igual donde estuviéramos, para así explorar mejor. ya que había múltiples objetos que recoger escondidos en diversos sitios, desde sacos a muebles. También podíamos agarrar ciertos objetos para lanzarlos y romperlos para encontrar más cosillas... ni que esto fuera Zelda.



Tengo que decir que este estilo le pegaba mucho a la saga


    Como buen JRPG que es, DQVIII tenía mucho contenido secundario, pero el que más me enganchó fue el de la arena de combate, en la cual podíamos hacer luchar a diversos monstruos, a los cuales debíamos capturar antes... más o menos como en el spin off Dragon Quest Monster. Lo curioso de este minijuego, es que, al estilo de X-Men Legends 2, si poníamos a luchar a ciertas combinaciones de monstruos, estos podían ganar alguna ventaja especial, como ataques más poderosos o incluso transformaciones más fuertes, lo cuál invitaba mucho a experimentar.

    Casi se me pasa, pero me gustaría hablar un poco de la dificultad. Por lo poco que he jugado a la saga, me parece que es algo más complicado que, por ejemplo, Final Fantasy (sin contar, quizás, el FFIV y algunas partes de FFIV... de FFIII ni hablo XD), pero lo que quiero decir es que, en general, me parece algo más complicada la saga DQ, lo del leveo es solo una parte, porque además, yo diría que, los jefes, son bastante más dañinos que en FF, cosa que se complica, repito de nuevo, por el hecho de que, subir de nivel, cuesta más que en otros juegos, y las estadísticas no suben tampoco demasiado. A eso, hay que sumarle la limitación del inventario, aunque es cierto que los objetos que no queramos "llevar encima", los podíamos poner en una "bolsa", el resultado sigue siendo el mismo a la hora de los combates. Y otra cosa a comentar, siendo esta una de mis cosas "menos favoritas" de la historia... solo puedes guardar en "sitios determinados". Esto cambia dependiendo de cada juego, pero lo habitual suele ser grabar en las iglesias... sí, iglesias, y también puedes guardar en... bueno, las iglesias... XD. Normalmente, en todo pueblo y aldea que visites, encontrarás alguna iglesia, y por pequeñita que esta sea, podrás guardar partida. ¿Guardar partida en el "overworld" como en Final Fantasy?... NO. En esto, se parece mucho a Final Fantasy III, juego en el que tampoco podíamos guardar donde quisieras. Esto significa que, para terminar una mazmorra, debes guardar en el pueblo más cercano, ENCONTRAR, la mazmorra, porque tampoco es que tengamos un mapa (no al menos en los juegos clásicos, en los más modernos no sé), una vez encontrada la mazmorra, puedes hacer dos cosas... regresar para "recuperarte" y comprar objetos que pudieras necesitar, o meterte en la mazmorra, explorarla, encontrar al jefe, y matarlo de una, porque claro, tampoco hay puntos de guardado en las mazmorras... aunque aquí hay un pequeño matiz que hay que tocar. No sé exactamente en qué juego fue, pero resulta que, si te matan, eso no tiene por qué significar un "Game Over", sino que, al estilo de Pokémon, puedes seguir la aventura... solo que te quitarán algo de dinero, repito que no sé en qué juego se añadió esa mecánica, y como no me gustaba que me quitaran cosas, si me mataban, cargaba partida... a ver, parece una chorrada, pero al menos, al regresar, ya conocía la mazmorra y podía ir directo al boss si no me interesaba explorar o los objetos que dieran en una mazmorra. No sé, si también te quitaba experiencia, por eso mejor no digo nada (aunque ya lo he dicho XD), pero en el caso del dinero, se pusieron bancos en el juego, precisamente, para que pudieras meter dinero y objetos... por si acaso, vamos, que podías dejar TODO tu dinero e ir más tranquilo a la dichosa mazmorra, así no dolía tanto cargar partida si te mataban, aunque claro, cada cuál juega como quiera, por lo que esa mecánica, seguramente, fue aprovechada por mucha gente, yo no la usé, al fin y al cabo, estaba ya curtido por otros juegos.


¡Es la hora de las hostias!


    También teníamos la "Olla Exprés Mágica"... bueno, no se llamaba así, y era más bien un caldero...da igual. La cuestión es que podías meter dos objetos y convertirlos en otros, por ejemplo, metiendo plantas curativas básicas, obtenías una planta curativa más efectiva, pero también podíamos hacerlo con armas y armaduras para conseguir objetos más poderosos, algo similar a lo que, años después, podríamos hacer en Ni no Kuni, por ejemplo... Por cierto, haber jugado antes a DQVIII, hizo que, Ni no Kuni me supusiera una pequeña decepción, que a ver, el juego me encantó, pero tenía un mapa "simplificado" que recordaba mucho a los de épocas anteriores, y yo esperaba algo parecido a lo que vimos en DQVIII... y bueno, tampoco voy a desgranar todo el contenido de DQVIII, solo decir que sus personajes eran bastante carismáticos, que había un "ataque especial" llamado "ataque puff puff" que solo lo podía realizar la protagonista femenina y que es una clara referencia a Dragon Ball... si no sabes a qué me refiero, NO CONOCES DRAON BALL. También podíamos conseguir diferentes vehículos o monturas, pudiendo llegar incluso a volar, dándonos una libertad enorme... ¿pero tenía algo malo este juego?... pueeees... yo diría lo mismo que toda la saga, que no sientes que te vuelves más "poderoso" al subir de nivel, ya que es de esos juegos (o sagas) en los que la características no suben demasiado al subir de nivel, por lo que para notarse un verdadero cambio, necesitas subir varios niveles. Eso está bien por un lado, porque impide que, subiendo un par de niveles, una mazmorra se vuelva fácil, pero también hace que, al cambiar de zona, quizás debas subir más niveles de los que te apetece, porque además, subir de nivel cuesta, no por la dificultad de los combates, sino porque necesitas demasiada experiencia en comparación a la que dan los enemigos. Pero una vez aceptado eso, el juego es divertidísimo. Me encantaría hacerle una entrada específica, pero mi teléfono no puede con él, puedo jugar perfectamente a Final Fantasy XII, pero se ralentiza mortalmente con DQVIII, no lo entiendo, he probado cambiando la configuración de mil maneras, pero es imposible, por eso decidí escribir esta entrada, para poder hablar, aunque fuera por encima, de este juego, y dejar constancia de algo más que obvio... que es un juegazo que merece ser jugado a día de hoy.


Al menos, en PS1 el "overworld" ya no se veía tan "esquemático", aún siendo en la practica igual que en juegos anteriores


    Aunque ya debería ir terminando, me gustaría comentar algo, y es que esta saga era muy consciente de que era un RPG, ¿a qué me refiero con eso?, pues a que teníamos un menú, más típico de juegos de PC que de consolas, en el que podíamos seleccionar diversas acciones, como "abrir", "buscar", "hablar" y demás, aunque con el tiempo, la cosa se fue simplificando, y con un solo botón, al igual que en la mayoría de juegos, ya podíamos realizar todas esas acciones sin tener que recurrir a un menú, y algo que me resulta curioso, es que en muchos juegos estaban disponibles ambas opciones, con un botón abrías el menú, pero con otro diferente, podías realizar la acción deseada... suena más complicado que es, pero digamos que era el típico botón de "acción", si lo pulsabas delante de una puerta, pues la abrías, y si lo pulsabas delante de un personaje, pues le hablabas... y hablando de personajes... quizás sea porque no he jugado tanto a esta saga como a los Final Fantasy, pero sí que creo que no llegan a tener tanto carisma como los de la saga de Square, el no verlos en los combates, y el hecho de que los diseños tampoco eran nada del otro mundo, con sprites bastante sencillos y menos "animados" (literalmente) les restaba puntos, ni siquiera los del DQVIII que es el que más jugué, me parecían especialmente carismáticos... no sé si es porque en realidad tenía ya "demasiado visto" a Toriyama (siempre fui fan de Dragon Ball), o que sus diseños me parecían demasiado... que nadie me mate, "genéricos", y joder, ponedle a Goku el pelo de Vegeta y entenderéis lo que quiero decir, pero bueno, también puede ser que sea cosa mía... aunque también digo, hay otra saga, Breath of Fire, a la que he jugado poco más o menos lo mismo que a DQ, y hay algunos personajes que me parecen bastante más atractivos y carismáticos, imagino que será cuestión de gustos... por cierto, creo que ya sé de qué saga hablaré en el futuro... o no sé, lo mismo le dedico a un par de ellos una entrada propia de la sección "juegos que no pude jugar"... ya veré lo que hago...


Lo bueno de tener escenarios poligonales era que podías girarlos para buscar objetos detrás de cada esquina


    Pues bueno, creo que ya voy a ir dejando la cosa por aquí. Que esta saga es mítica no es algo que necesite decir, que todos y cada uno de sus juegos, y spin off, merecen ser jugados tampoco creo necesario decirlo, decir que Dragon Quest VIII es uno de los mejores JRPG de su generación es absurdamente obvio, así que, simplemente, me limitaré a decir que sí, que juguéis toda la saga si podéis, recordando una cosa. Muchos de los juegos más antiguos, ya lo he comentado, tienen algún que otro remake, algunos podréis encontrarlos con los textos en español, y para otros... a lo mejor deberéis buscar roms parcheadas, ya sea al español o al inglés, ya ahí es cosa de cada uno, yo por mi parte no tengo problemas en jugar un juego en inglés, pero habrá gente que prefiera jugar en español, pues les toca rebuscar un poco más, pero es sencillo, tan sencillo que no entiendo cómo hay gente que aún no sabe descargar una maldita rom de una consola en específico. Pues ya está, que he comenzado a divagar y, como siga así, no termino. Y antes de terminar, cualquier fallo o error en cualquier cosa que haya dicho en esta entrada, es culpa del gobierno socialcomunista que nos gobierna... ejem... pues eso, que ¡hasta la próxima!.


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