
Sí, el título de esta entrada es bastante largo, pero yo no tengo la culpa de que sea una entrada especial, de que Daga (para simplificar, la llamaremos así), tenga un nombre tan largo, ni de que puede ser que haya gente que no la conozca y que, por ello, crea conveniente poner el nombre del juego en el que aparece... bueno, lo de que esta sea una entrada "especial" sí puede que sea mi "culpa".
Antes de continuar, advertir que van a haber espóilers a saco, así que leed esto bajo vuestra responsabilidad, aunque bueno, si en pleno 2026 no habéis jugado FFIX, os merecéis todos los espóilers del mundo.
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| Aunque tengamos "disponibles" ciertos eidolones al principio, su coste en PM es demasiado caro para que podamos invocarlos... ¿para qué ponernos la miel en los labios?, ah, claro... para que sepamos que Daga es invocadora, supongo |
Daga, como ya he dicho, hizo su aparición en Final Fantasy IX, el último juego de la saga aparecido en la primera PlayStation, y también apareció más tarde en otros juegos relacionados con Final Fantasy, ya fuera como personaje jugable o a modo de "easter eggs", pero no vamos a centrarnos en esas apariciones, sino en la más importante que es, obviamente, la que tuvo en Final Fantasy IX siendo una de las protagonistas más importantes.
En principio, Daga, era la hija de la reina Brahne, la cual, más adelante, descubriremos que "sólo" es su madre adoptiva (más o menos), y la cual era la reina de Alexandria.
Al principio del juego, Yitán y sus compañeros, querrán secuestrar a la princesa para... bueno, no me voy a extender. En realidad, más que un secuestro fue un rescate, incluso la propia princesa le pide a Yitán que la "secuestre" para que la lleve ante Cid, un viejo amigo y gobernante de Lindblum, ya que desde hace un tiempo, la personalidad de la reina parece estar cambiando, convirtiéndola en una persona bastante peligrosa.
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| Daga haciéndole una reverencia al mejor personaje de la saga Vivi |
A Daga podemos manejarla bastante pronto en el juego en realidad, siendo uno de los primeros personajes protagonistas que se "unen al grupo", pudiendo realizar ciertas magias de curación, las cuales, como el resto de habilidades, las aprenderá gracias a los objetos equipados (esto ya lo hablé en la entrada dedicada a Final Fantasy IX, así que no me voy a extender), pero lo que de verdad hace "especial" a Daga, es que es invocadora... y no me refiero a que esa sea su "clase", literalmente, en el universo de FFIX, existe algo así como una "raza" de invocadores. "raza" a la que pertenece Daga, ya que su aldea de origen era una aldea de invocadores, por lo que ella "heredó" el poder de invocar a ciertos "monstruos" (creo que todos sabemos ya lo que son las invocaciones en la saga FF, ¿no?). Curiosamente, por alguna razón, un trauma supongo, Daga no puede invocar monstruos al principio del juego, a pesar de aparecer en su lista No es hasta mas tarde que consigue esa capacidad al pasar cierta prueba. Que ahora que me acuerdo... Me encanta Final Fantasy IX, ¿vale?, es de mis FF favoritos, pero si es cierto que, al rejugarlo, tengo la sensación de que, el juego, hasta llegado cierto punto, parece esforzarse en "nerfear" a Daga, al principio, como digo, no podrás invocar, y más tarde, tendrá algo así como "mudez" permanente hasta que avances en la historia, lo cual hace que tampoco podamos usar sus magias curativas como quisiéramos, lo cual es un coñazo. Eso sí, una vez tengamos a Daga en su máximo esplendor, tendremos una aliada que podrá tanto curar como causar daño y "buffear" a los aliados, sus armas, como maga/invocadora que es, serán varas o bastones, pudiendo estos tener efectos elementales o incluso de estados.
Hablando de la personalidad del personaje, al estar hablando de un RPG, no podemos obviar que dicha personalidad irá cambiando y evolucionando a medida que vamos avanzando. Al principio, será la "típica" princesita de cuento... con mucho carácter, eso sí, y con toda la "pompa" de su rango, teniendo un habla muy solemne y tratando a los demás si no con desprecio, si con un poco de superioridad. Yitán, para evitar sospechas, le enseña a hablar como la gente "del pueblo" y pueda así pasar más desapercibida... cosa que se complica a veces por tener siempre detrás a Steiner, el capitán del batallón Pluto de Alexandria, diciendo "sí, princesa", y "no princesa" todo el rato. A pesar de todo, y como ya he dicho, tiene un carácter muy fuerte a la vez que una gran determinación lo cual no está reñido con ser compasiva y empática.
Llegado cierto momento del juego, Daga se da cuenta de que si quiere salvar Alexandria, ¿qué digo?, ¡el mundo!, debe dejar de ser una "princesita", y convertirse en una guerrera tenaz, debe dejar atrás su pasado para que haya un futuro, y en una escena que a día de hoy es historia del videojuego, corta su larga melena, el cual es un gesto muy importante, ya que no es un simple "cambio de look", sino una promesa, es un gesto que la compromete con su causa, es un paso más hacia la madurez.
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| Pocas cosas hay más traumáticas, que vivir una experiencia traumática |
Siguiendo un poco con la historia... si la reina Brahne no quería que Daga se fuera, no era por "amor de madre", sino porque quería arrebatarle los espíritus de invocación (eidolones) que la chica tenía en su interior, lo cual, a ojos de Daga, no encajaba con cómo era su madre. Hay que tener en cuenta que, el jugador, no ve en ningún momento a la reina Brahne como una madre, tan solo vemos a ese bicho feo y gordo tratando a Daga como si fuera una cosa en lugar de su amada hija, es por la propia Daga que sabemos que hubo un tiempo en el que, Brahne, sí la quería como una hija.
He dicho más arriba, que el juego parecía deseoso de "nerfear" todo el tiempo a Daga, pero la realidad es que siempre es algo que está bastante bien integrado en la historia. Si al principio no puede invocar, es porque aún no tiene la "fuerza interior" suficiente, y la mudez temporal se debe al trauma que le provocó la destrucción de Lindblum por parte del ejército de su propia madre, o más bien, de uno de los eidolones. Esto último, encaja muy bien con el carácter de Daga, ya que es una persona muy empática y dulce, a la vez que un tanto ingenua, cosa sobre la que me gustaría profundizar.
Daga, como "princesa de cuento" que es, pasa casi todo el tiempo en el castillo de Alexandria, teniendo pocos entretenimientos "reales", es cierto que puede pasear por los jardines, y que puede también visitar la biblioteca del castillo, porque además, le gusta la historia, pero a parte de ello, pasa la mayor parte del tiempo "ociosa", hasta el día en que es "raptada" por Yitán. Por todo esto, Daga apenas sabe nada del mundo exterior más allá de lo que cuentan los libros, tiene una visión de la vida un tanto simple e ingenua, pudiendo llegar a parecer un tanto pedante en algunos momentos. Pero a partir de su primer encuentro con Yitán, su personalidad comienza a cambiar, convirtiéndose en una persona más... "normal", aprende a hablar sin tanta pompa y a viajar en circunstancias propias de personas de un estatus social mucho más bajo.
Pero no es solo eso lo que Daga aprende por el camino. Aprende que las cosas no son tan sencillas como en los cuentos de hadas, descubre también qué son cosas como el amor, la abnegación e incluso el sacrificio... y hablando de amor, no puedo tocar el tema sin hablar de Yitán, al menos de pasada.
Yitán es, en cierta manera, EL protagonista de FFIX, es el primer personaje que controlamos y es, en cierta manera, el líder del grupo de aventureros. Es miembro de un "famoso" grupo de ladrones (lo cuál no sé si eso habla bien o mal de un grupo de ladrones), que es contratado por Cid para "secuestrar" a la princesa. Es un personaje muy alejado de lo que vimos en FFVII y FFVIII, es un chico alegre y optimista... es un ladrón, es cierto, pero tiene buen corazón y no dudará en ayudar a alguien que esté peor que él. Es también un tanto graciosete y pícaro, llegando a tener ciertos momentos un tanto "incómodos" con Daga que, a día de hoy, no sé si los incluirían en un juego "para toda la familia", sólo diré "¡Uy!, ¡qué blandito!"... pues la cosa es que, Yitán, nada más ver a Daga "queda prendado" de ella, no en vano, la chica es hermosa, no cabe duda, y eso que, al principio, parece un simple encaprichamiento, acaba derivando en algo mucho más profundo, siendo además, correspondido.
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| Daga con ropa "parecida" a la de un típico mago blanco de la saga |
Recordemos que, cuando se publicitó Final Fantasy VIII, se dijo que "el amor" sería el eje central de la historia, y es cierto, ahí estaba, lo de Squall y Rinoa estaba ahí, fue una historia de amor, a su manera, pero lo que hicieron con FFIX fue mucho mejor. Al parecer, Square debió penar que no les salió mal la jugada de meter más "amor" en la historia, y decidieron volver a hacerlo en FFIX (y más tarde en FFX, por cierto), y lo hicieron de una forma muy natural. Los personajes no se enamoraban "porque sí". Que vale, es cierto que Yitán va detrás de ella nada mas comenzar, pero es que luego, el juego, se encarga de decirte que, Yitán, es un "ligón" que va detrás de cualquier chica bonita, es más tarde, cuando ambos personajes van viviendo ciertas experiencias, que ambos se van acercando, hasta que la secuencia final del juego hace que se te salgan los ojos de las cuencas por culpa de las lágrimas... sí, unos ojos saliéndose de las cuencas por culpa de las lágrimas no es una imagen muy bonita, pero es lo que hay, no haber leído.
No he comentado prácticamente nada del verdadero origen de Daga, así que vamos a darle un poco.
Daga, o mejor dicho Garnet... o mejor aún, Sara, que es el verdadero nombre de Daga (o el primero, según se mire), nació en Madain Sari, una aldea del Continente Exterior. Madain Sari era una aldea, situada en el Continente Exterior, en la que vivía una tribu de invocadores. Por culpa de "cierto desastre", la verdadera madre de Daga, intentó ponerla a salvo en un bote (el que se ve al inicio del juego), pero este naufraga, quedando solo Daga, que fue rescatada, y adoptada, por la familia real de Alexandria, convirtiéndose así en la única heredera al trono.
Con el paso de la aventura, el grupo visitará Madain Sari, donde Daga comenzará a vislumbrar su origen.
"Especial", por usar una palabra, es la relación que tiene con Eiko Carol, una pequeña invocadora, con una personalidad vivaracha y picarona, que el grupo conocerá, que comparte origen con Daga, teniendo incluso la mitad faltante de una "joya" que Daga posee, lo cual hace que, la princesa, se interese por esa niña. Aunque no queda bastante claro, se supone que ambas son parientes, como mínimo "primas lejanas", lo cual hace que, con el tiempo, tengan una relación casi como de hermanas. Y si digo que la relación es "especial", es porque Eiko, en un principio, se siente atraída por Yitán, viendo a Daga casi como una rival, pero eso es algo que desaparecerá con el tiempo.
Ya que hablo de Eiko, me veo obligado en mencionar algo. En la saga Final Fantasy, yo diría que casi desde que apareció la "clase" invocador, se relacionó a esos poderosos seres con un cuerno en la frente. Es cierto que, en algunos Final Fantasy, ese cuerno desaparece, pero no es el caso en FFIX, ya que Eiko lo posee, lo cual le da un aspecto característico e incluso divertido, pero si veis a Daga, ella no tiene cuerno... ¿por qué?, pues porque se lo quitaron de pequeña para ocultar su origen y así protegerla.
Daga es, posiblemente, el personaje más amable de todo el juego, como ya dije al principio, sus modales pueden llegar a ser incluso cargantes al principio, pero a medida que el juego avanza, y ella va "puliendo" (si es que se puede usar esa palabra en este caso) sus modales, y va viendo cómo es la realidad fuera del palacio, esos modales educados se van tornando en valentía y fiereza camuflados debajo de una personalidad amable pero justa, una personalidad que no soporta ver la injusticia ni la maldad, convirtiéndose en una guerrera, antes que reina, para proteger a todo el mundo, sin importar si son alexandrinos o no.
Daga, con el resto del grupo, viajará por todo el mundo, conociendo a gentes de todas las razas posibles, cada uno con sus problemas y sus batallas personales, irá viendo cómo su madre es manipulada por Kuja, y luego verá incluso la muerte de esa madre que, en realidad, y a pesar de todo, nunca dejó de quererla, y esa muerte la marcará para siempre, ya que, al final, a pesar de los horrores que cometió esa mujer durante sus últimos días, no dejaba de ser la persona que la acogió en su casa, en su palacio, la que le dio cariño y amor, y a la que ella llamaba MADRE.
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| Nunca está de más ser educado |
Ya he hablado un poco de Yitán, ¿cómo no hacerlo?, Final Fantasy IX es un RPG, la historia y la relación entre los diferentes personajes tienen mucha más relevancia que en otros juego, por lo que no puedo más que volver a hablar de Yitán, personaje alegre y desenfadado que, tras un gran descubrimiento sobre si mismo, acabará hundido en la oscuridad más absoluta, oscuridad de la que podrá salir, por supuesto, gracias a la ayuda de todos los personajes, incluida Daga, que es una pieza fundamental en la historia.
No quiero terminar esta entrada, sin comentar algo sobre el final del juego (atención espóilers, ya estáis avisados, si es que no avisé más arriba). Tras la batalla final, Yitán tiene la sensación de que Kuja, que NO ES EL ENEMIGO FINAL, sigue vivo, y tras hacer que el resto del grupo se vaya, él se va a buscarlo para intentar salvarle... pero no lo consigue y queda encerrado sin poder escapar.
Mucho, pero mucho después, vemos a una Daga, ya coronada reina, con una tristeza inmensa en la mirada, asistiendo a una obra de teatro. Se ve que, en realidad, no está ahí, tiene la mente perdida, pensando en aquellos días que, aunque estaban llenos de incertidumbre, eran unos días "felices" porque estaba rodeada de un grupo de amigos fieles y leales, y porque estaba ÉL.
La obra, que para mi gusto, se hace un poco larga, trata de una pareja de amantes imposible, casi como la historia que ella vivió con Yitán, y, en un momento dado, cuando la obra parece llegar al momento más triste de la historia, se rebela que el actor protagonista... ¡es Yitán!, y entonces, en una de las mejores escenas CGI que he visto en mi vida, Daga se levanta, intenta salir de la habitación, pero Steiner y la comandante Beatrix parecen querer detenerla... ¡pero le abren la puerta!, ella corre, sale del palacio, corre entre la multitud, pero su famosa joya, esa cuya otra mitad tiene Eiko, se le cae, ella se lleva la mano al cuello y mira la joya con tristeza, pero se gira con decisión, agarra su corona, la tira al suelo, y se lanza a los brazos de Yitán con lágrimas en los ojos... Si ese final no te pone los pelos de punta, es que eres calvo.
El Final de Final Fantasy IX, es MUY largo, para mi gusto, demasiado, ya que te va poniendo en contexto, más o menos, de lo que les ha sucedido a todos los personajes en todo el tiempo que Yitán estuvo desaparecido, todo es muy melodramático para intentar convencerte de que, Yitán, ha muerto definitivamente, por ello, cuando ves que aparece de nuevo, sientes que todo tiene sentido, y la reacción de Daga es brutal, ya que se muestra dispuesta a renunciar a la corona con tal de estar con su amado. El final es tan brutal como dulce, y romántico si lo quieres ver así. Y aunque, se supone, Daga no terminó renunciando, sí deja a todos los personajes con un "final feliz"... o más o menos, RIP Vivi.
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| Nunca está de más ser educado x2 |
En definitiva, Daga, para mí siempre será Daga, es un "atípico" personaje femenino... no tan atípico ya en aquellos tiempos, claro, ya que pese a ser una "princesa", distaba mucho de ser la típica "damisela en apuros", siendo casi como una nueva Princesa Leia, con la que comparte muchas características, incluso el hecho de pertenecer a la "realeza", en ambos casos, es algo meramente "accidental", ya que ninguna de las dos nació "noble", y ambas fueron adoptadas por familias de la realeza. Ambas tienen modales un poco "cargantes" al principio, pero luego sacan su dulzura, que no les quita fortaleza en ningún caso, y ambos son personajes que son mucho más de lo que parecían en un principio. Daga, por todo eso, y por mucho más, es uno de mis personajes favoritos de todos los tiempos, sólo me caga, como dije más arriba, que haya momentos en los que esté tan nerfeada que puede resultar casi inútil en combate, y vale, está justificado, y explicado, por el argumento, pero eso no evita que me de rabia. Y para ir ya terminando... no sé si he comentado algo sobre su "trance", y eso es porque, literalmente, y a pesar de los años y las veces que he jugado Final Fantasy IX... ¡nunca lo he visto!.
Recordemos cómo son los trances en FFIX. A medida que recibes daño, se va llenando la barra de trance, cuando esta se llena, el trance se activará AUTOMÁTICAMENTE, el personaje en cuestión sufrirá una transformación y, dependiendo del personaje, podrá realizar ataques especiales... pero claro, si no usas el trance, al terminar el turno, sin importar cuanta barra te quede, lo perderás... tengo entendido, de todas formas, que está relacionado con las invocaciones, al parecer, los ataques de los eidolones son más poderosos y, además, hay una probabilidad de que, el eidolón invocado, salga "gratis" en turnos posteriores. Por ello, dada la naturaleza en específico del trance de Daga, es más que posible que no lo veas mucho en todo el juego, ya que no tienes ningún control sobre él, por ejemplo, el trance de Yitán te permite ejecutar diversos ataques especiales, lo cual es muy práctico, pero eso de no tener ningún control sobre una habilidad o ataque de un personaje no me gusta nada. Y lo voy a ir dejando ya.
Final Fantasy es una saga repleta de personajes memorables, ya sean femeninos o masculinos, lo cual da una bofetada en la cara a los que siguen diciendo, en pleno 2026, que en los videojuegos no hay buenos personajes femeninos protagonistas... yo me pregunto qué juegos ha probado esa gente, y eso, que Daga es un personaje que brilla por si mismo, por su amabilidad, por su valor y valentía y la fortaleza de su voluntad... y además tiene el culo blandito, ¡¿qué?!, ¡es canon!... Hasta la próxima.
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