Bienvenidos

Este blog es un blog sobre videojuegos, pero no un blog que intente ir de "pro" ni en el que quiera ir de "listillo" sino simplemente un blog en el que hablo sobre los juegos que, por una u otra razón, hayan quedado en mi recuerdo, aquellos que definieron mis gustos en este hobby y aquellos que pudieron haberme marcado. Aquí no hay guías, puntuaciones ni trucos, solo puro amor por los videojuegos y algún que otro recuerdo medio enterrado en la memoria, tampoco hay roms ni enlaces de descarga, para eso ya hay otras página.

martes, 5 de noviembre de 2013

TMHT Tournament Fighters



 
    Que las Tortugas Ninja me gustaban ya lo dejé dicho en alguna ocasión y que me gustaban sus videojuegos no es tampoco ningún secreto, y aunque me gustaban más los de ir por la calle repartiendo hostias me gustaban más, este no estaba tampoco nada mal.
 TMHT Tournament Fighters no era más que un Street Fighter II protagonizado por las Tortugas Ninja, digo esto y así me ahorra explicar como se jugaba a este juego... por si hubiera alguien que no pueda imaginar como se juega a un juego 1vs1. 

    TF tiene la curiosa particularidad de que salió tanto para Sega Mega Drive como para Snes, y digo "curiosa particularidad" porque en aquella época de exclusividades era algo bastante complicado, y no solo por eso, sino porque ambas versiones eran tan diferentes la una de la otra que casi podrían pasar por juegos diferentes, pero hablemos de la versión de Mega, que es la que yo jugué.




Mi favorito era Miguel Ángel que raro, es la primera vez que no digo "Mikelangelo"



    No voy ha hablar del argumento por varias razones, la primera es que no me acuerdo la segunda es que en este tipo de juego no importa demasiado, y la tercera es, que seguramente no le importa a nadie, lo importante se trata de que son las Tortugas Ninja y que hay que repartir estopa a porrillo.

    El juego daba lo que se esperaba de él y de sus protagonistas, patadas y puñetazos a diestro y siniestro y una cantidad decente, aunque no sorprendente, de ataques especiales, tipo hadouken y demás y que, por cierto, se ejecutaban igual que en el SFII, por lo que aquellos que fueran fan del juego de Capcom teníamos cierta facilidad para descubrir los distintos ataques especiales.

    El número de personajes, y los personajes que salían, era quizá lo más decepcionante del juego. De forma normal solo había ocho personajes entre los que elegir, y cuatro eran las tortugas, otro era la reportera April y otro era Casey, amigo de las tortugas. A parte de ellos aparecían otros dos personajes más, un escarabajo gigante y un tipo raro con alas... el diseño no estaba mal, pero se echaban de menos a Rocksteady y Bebop, también podrían haber puesto algún que otro enemigo más carismático de la serie. A parte de estos personajes habían varios personajes más, los típicos "enemigos secretos" que en este caso no eran demasiado secretos, y algún que otro dinosaurio loco, pero en definitiva la lista se hacia corta, y no por que en realidad lo fuera, el SFII original ofrecía ocho personajes jugables más cuatro jefes, algo similar a lo que ofrece este juego, el problema es que, paradójicamente, las tortugas se comen demasiados espacios, 4 de los ocho personajes principales son las tortugas, y por muy fan que seas, yo lo era, a la larga te cansabas de tanta tortuga.




April O'Neil y la cámara de repetición... peligrosa combinación




    Un problema, derivado precisamente de la escasez de personajes, era lo poco variado del modo historia, debías enfrentarte a las versiones malignas de las tortugas ninja, que eran iguales que las normales pero de otro color. Eso le daba un sabor extraño al juego, lo mismo que sucedía en el juego de lucha de la Liga de la Justicia, que Superman se enfrente a Doomsday está bien, pero que se líe a hostias con todos los miembros de la Liga no tiene sentido en un videojuego. Dejémoslo en que el juego se hace monótono en el modo historia.

    Pero bueno, vayamos con lo positivo, el juego era muy jugable, rápido y manejable aunque con una dificultad un tanto excesiva, sobre todo para los principiantes en el género. Ni siquiera recuerdo si llegué ha completarlo, aunque sí sé que llegué a niveles altos. La calidad de los escenarios no era muy regular, pasando de lo pésimo a lo casi exquisito. Los FXs tampoco eran una gran cosa, pero no eran dañinos para el oído, lo mejor del juego eran los gráficos, no demasiado grandes pero muy bien diseñados, dándoles a las Tortugas un aspecto fiero y peligroso que no tenían en la serie.

    April merece un espacio aparte. En la serie era continuamente secuestrada y rescatada, y aunque a pesar de ello se la podía considera una mujer fuerte, nunca había mostrado demasiadas dotes para la lucha, o al menos no las suficientes como para participar en un torneo intergaláctico de lucha. Los movimientos del personaje estaban muy bien, aunque tiene un diseño muy alejado del original, más sexy y agresiva.



Derrotado por un clon de mierda




    Una agradable curiosidad que tenía este juego era la Cámara de Repetición, cosa no muy habitual en la época, no al menos en juegos de lucha, podías repetir una y otra vez el golpe definitivo que te dio la victoria final contra un enemigo especialmente complicado o contemplar tu vergonzosa derrota buscando donde fallaste.

    Otro detalle agradable era que había escenarios en los que podías cambiar de localización, rompías el suelo o lo que fuese y continuabas luchando en el piso inferior.

    Decir que nunca llegué ha comprar el juego, lo alquilé en un videoclub cercano y me gustó, lo suficiente como para alquilarlo un par de veces más pero no lo suficiente como para comprarlo, la dificultad y algunas carencias evidentes si lo comparabas con los grandes me echaban para atrás.
En definitiva, juego cumple, no llega al nivel de los mejores del género de aquella época pero servía como sustituto si no tenías SFII o Mortal Kombat, al menos te quitabas el mono de violencia gratuita.





Juegos que no pude jugar: Dragon Ball Bu Yu Retsuden







    Dragon Ball Z... una de esas series que marcaron mi juventud y que, por fortuna, nos dio muchos y buenos juegos en las diferentes plataformas que han ido apareciendo desde el inicio de la serie. Creo que no hay ninguna consola, posterior a 1986, que no cuente con al menos un juego inspirado en la serie protagonizada por el genial Son Goku, y claro, Mega Drive no podía ser menos.

    Ya he dicho decenas de veces que mi intención inicial era hacerme con una Snes y que, por diversos motivos, la consola que terminó cayendo en mis manos fue la negra de Sega. En aquella época no lo sabía, pero iba a ser una de las decisiones más dramáticas de mi vida (un poco de exageración dramática nunca viene mal). Enterarme de que mi amado Street Fighter II iba ha salir para mi consola fue casi como mi primer orgasmo, pero enterarme de que en mi deseada Snes habían salido varios juegos de Dragon Ball Z fue el acabose, casi estuve a punto de vender mi consola para comprar, esta vez sí, la Snes. Pero claro, luego resultó que el juego no iba ha salir fuera de Japón y "bla bla bla" porque al final sí que salió... mmm, hoy me estoy saliendo por la tangente más de la cuenta.



Gráficamente no estaba nada mal la verdad



    Centrémonos un poco en lo que nos interesa. Resulta que cierto día, siendo ya un veterano usuario de Mega D
rive y un admirador no tan secreto, de la Snes, vi en cierta revista del sector unas imágenes que me impactaron. Era la imagen de Goku, protagonista de Dragon Ball, por si alguien no lo sabe aún... se trataba de un nuevo videojuego que estaba ha punto de salir en Japón, lo sorprendente, y esperanzador, era la consola en la que iba ha salir... la Sega Mega Drive... oooh, MFG, ese fue mi pensamiento.

    Ya había jugado a algunos de los juegos de DBZ en Snes, pero enterarme de que podría tener mi propio juego de DBZ en mi casa sin tener que comprarme una consola nueva me puso al borde de la apoplejía... No tenía ni idea de que ese iba ha ser uno de "Mis Juegos Malditos".



Piñazo in the face


    Lo primero de todo fueron las noticias negativas en lo que se refería a las posibilidades de que el juego llegara a España, de todos es sabido que España, y Europa en general, era, y en parte sigue siendo, un mercado secundario para la industria de los videojuegos japonesa, por lo que no tenían demasiado interés en sacar a la venta aquel deseado juego.

    Tras un tiempo de desesperados tirones de pelo y de, en apariencia, inútiles reportajes en revistas españolas, leí la noticia que casi provoca que se me cayeran los ojos de las órbitas, ¡DBZ de Mega Drive iba a salir en España!, bien, bien, no cabía en mi de gozo, lo único malo era que yo nunca he sido millonario, y mis padres, a pesar de haberme comprado la consola (con dinero que en realidad era mío), solo me han comprado DOS videojuegos en toda mi vida, así que tenía que esperar tiempos mejores, ahorrar lo poco que caía en mis manos y no gastarlo en chupachups y polos flash.

    Soy ahorrador, es cierto, no me cuesta guardar dinero cuando lo necesito, pero he de reconocer que en aquella época, sin paga, mis padres no eran de los que te daban dinero al cabo del mes ni nada por el estilo, me costó bastante ahorrar el dinero suficiente para comprar el juego, pero claro, la mala suerte parecía cebarse en mi a la hora de conseguir este juego, nunca lo encontré en ninguna tienda, o cuando lo hacía me decían que lo tenían ya apartado para otro chico, o que solo estaba de demostración o yo que sé cuantas escusas escuché en aquella época. Lo más cerca que estuve de jugarlo en mi Mega Drive fue cuando, al fin, lo compré en una tienda de importación... menuda cagada, resulta que era la versión japonesa, por lo tanto mi consola no podía ejecutar el juego... así que no pude ni probarlo.



Deseaba este juego porque era el primero, que yo sepa, en el que salía Krilin




    Era toda una tortura ir a la tienda de videojuegos de mi ciudad y ver el juego en el televisor que tenían para probar los juegos y verlo ahí, ejecutándose en perfecto y espléndido pal mientras el dependiente me miraba con sonrisa malvada, ¡no puedes llevártelo!, parecía decir con la mirada... o eso pensaba yo.

    Bueno, nunca conseguí jugar DBZ en mi Mega Drive, nunca TT... pero claro, la venganza es un plato que se sirve frío. Con el paso de los años... y las décadas, me hice con un ordenador, sí, este con el que estoy escribiendo esto ahora mismo, y buscando por internet encontré algo llamado EMULADORES, así podía rememorar mis primeros años de jugador de videojuegos, había emuladores de todas las consolas posibles, incluso de aquellas de las que solo había oído leyendas, por supuesto que me descargué un emulador para la Mega Drive, no tardé demasiado en averiguar como funcionaba y enseguida busqué el juego de DBZ, ¡Y SALÍA UNA PUTA PANTALLA ROJA!... ya pensaba que era el destino, Dios, el Karma o yo que sé quién, me bajé el rom de varios sitios, diferentes versiones... hasta que me di cuenta de que se trataba del emulador xd, lo configuré bien y... tras más de dos décadas después, pude jugar a DBZ de Mega Drive... pshe, está bien, me gustaron más los de Snes.

 Chau. 




jueves, 31 de octubre de 2013

Columns




    Columns, típico juego tipo puzle que salió para Mega Drive en el año de la pera.. esta podría ser la peor presentación de la historia, pero tampoco es que esté muy alejada de la realidad.
 El concepto de Columns es de los más sencillos que me he echado a la cara, incluso para un juego de tipo puzle. Se jugaba en un espacio rectangular similar a Tetris y, al igual que Tetris las piezas caían desde la parte superior. En este caso, las piezas estaban formadas por grupos de tres joyas de colores en posición vertical, las joyas podían ser todas distintas o iguales, en cuyo caso desaparecerían nada más caer.



¡Un tuto un tuto!


    La idea era unir joyas iguales en grupos de al menos tres de ellas, no importa en qué forma siempre que formaran una "línea recta", lo cual quiere decir que debían unirse horizontal, vertical, e incluso diagonalmente, cuando conseguíamos hacerlo, todas esas joyas desaparecían dejándonos espacio libre. No hay ni que decir que, en caso de que las joyas lleguen a la parte superior de la pantalla terminaba la partida.



Dificultades y esas cosas




    El juego era muy entretenido y adictivo, podías pasar las tardes enteras destruyendo joyas como si no hubiera mañana, y aunque poseía varios modos de juego, a mi manera de ver, no igualaba al viejo Tetris.

    Columns podía jugarse de varias maneras, solo, en el que solo tenías que destruir joyas y más joyas hasta que murieses, también se podía jugar en modo cooperativo, dos jugadores en la misma pantalla turnándose a la hora de manejar las fichas. Otro modo, para los menos pacientes, era el modo Flash, nada más aparecer la pantalla estará repleta de joyas, y debías limpiarla hasta hacer desaparecer una joya brillante en el fondo de la pantalla, tras lo cual terminaba el juego.



Por desgracia, este juego no se presta a bromas... o puede que sí solo que no soy tan ingenioso como creía TT



    Puede que parezca un artículo muy poco entusiasta, y es triste teniendo en cuenta las horas de diversión que me proporcionó este juego, pero es que, a pesar de todo, hay que reconocer que se echaba de menos algo más de variedad en el desarrollo del juego, solo debíamos unir joyas de colores, con el mando movíamos las fichas y con los botones intercambiábamos la posición de las joyas en las fichas para colocarlas como más nos convinieran, pero ya está. Varios niveles de dificultad y un par de modos de juego todos idénticos en realidad. El que haya jugado a juegos como Tetris o Klax sabrán lo que quiero decir, se le puede sacar mucho jugo a eso de unir piezas de colores, y en Columns no se comieron mucho el coco en buscar modos de juego diferentes, lo cual es una pena, pero bueno, de una forma u otra se convirtió en uno de los juegos insignia de la marca, llegando ha incluirse en los diversos cartuchos recopilatorios que salieron para la negra de Sega.



Joyas y tal... si es que de donde no hay no se puede sacar



    Era divertido sin más, lástima que la música fuera tan cansina, daba igual cual escogieras ya que, al cabo de un rato acabarías odiándola igualmente. Leyendo lo poco que he escrito sobre este juego podría parecer que no me gusta, o que lo odio, pero lo que sucede es que, desde que jugué por primera vez a este jueguecillo han pasado muchos años, muchos cartuchos han pasado por mis manos, muchas consolas y muchísimos juegos, y si incluso un juego de Spectrum me llegó ha gustar más es por algo. Le faltaba chicha, y según en qué dificultad jugaras podías pasarte toda la tarde jugando la misma partida, yo al final terminaba por apagar la consola porque no me moría.
 
    Al ver las capturas de este juego siento nostalgia, incluso escucho en mus oídos las diferentes canciones que nos ofrecía y, aunque me esfuerzo mucho, no entiendo como pudo engancharme como lo hizo... serían los colorines, las joyas me recordaban a ciertos caramelos que se vendían en mi época.

    Para no enrollarme, porque el juego tampoco requiere mucho más. Era entretenido en su época, pero con el tiempo salieron muchos juegos, más variados y entretenidos que este, aún así, merece un vistazo. El juego tuvo ports a otras consolas de Sega y, con el tiempo, también tuvo alguna que otra secuela, pero nunca llegó a tener la popularidad de Tetris. De todas formas, si le agarras el gusto, tienes diversión para muchas horas, y me despido ya, ¡hasta la próxima!.




martes, 22 de octubre de 2013

Army Moves





    Allá por los 80, a Dinamic se la consideraba una grande en el panorama del software de entretenimiento doméstico, o al menos aquí, en España. Sus juegos poseían una calidad indudable, y aunque no hacían licencias de recreativas sus juegos solían tener acción arcade que poco tenían que envidiar a aquellas máquinas.
 
    Hoy hablaré de uno de los que podría, sin ninguna duda, considerarse uno de los mayores clásicos del software español, Army Moves.
 
    Army Moves era un juego de acción pura y dura al estilo Dinamic, eso quiere decir que, en una misma cinta de casete venían dos juegos, de diferente desarrollo pero dentro del mismo escenario. En este caso Dinamic iba incluso un poco más allá, ya que el juego de la cara "A" ya presentaba varios desarrollos diferentes según el nivel.
 



Al menos moriremos los dos.



    El primer nivel es, sin duda, el más conocido y característico de esta antigualla. En un jeep, capaz de saltar (?), debíamos atravesar un puente medio en ruinas mientras nos atacaban helicópteros y jeeps enemigos que también podían saltar. Para defendernos de dichos ataques, nuestro jeep poseía una provisión infinita de misiles, tierra-aire para los helicópteros y tierra-tierra para los jeeps suicidas. Hay que decir que mientras que los helicópteros nos disparan los jeeps se limitaban a estrellarse contra nosotros. Ni que decir hay que caer por uno de los miles de agujeros del puente suponía la perdida de una vida.

    Más adelante, si conseguíamos alcanzar el final del puente, AM se transformaba en un shooter de aviones de scroll horizontal y de mayor calidad que algunas conversiones de recreativa que tuve "el gusto" de jugar. En esa parte del juego, nuestro objetivo no era sino llegar hasta el final sin ser eliminado por ningún piloto enemigo o alguno de los antiaéreos. No me quedaría tranquilo si no hiciera un inciso en este momento, y es el hecho de que me siento obligado a recordar la dificultad de este juego, y me refiero al juego de la cara "A", el solo hecho de completar el primer nivel ya era todo un logro para la época, si no morías saltando un agujero ni la bala del helicóptero que acababas de destruir, siempre podías contar con un loco suicida al volante de un jeep. El scroll de los niveles era continuo y no esperaba al jugador, por lo que no podías entretenerte demasiado ante un obstáculo, lo cual te llevaba en ocasiones a saltar antes de tiempo.
  
    Una vez completados los niveles de la primera cara de la cinta, podíamos acceder a la segunda parte del juego. Esta sección era un simple juego de disparos de acción lateral, no había scroll, debías atravesar cada pantalla para ir avanzando. Manejabas al soldado protagonista por una isla repleta de enemigos hasta la fortaleza de los malos. En este sentido, la segunda parte era mucho más simple y monótona, ya que solo se trataba de ir hacia delante disparando a los enemigos, al menos, al llegar a la fortaleza se complicaba un poco ya que era un pelín laberíntica, aunque no demasiado, eso, sumado a que el final era una verdadera mierda, hacía que prefiriese mil veces la primera parte.



Hoy me puede la pereza por lo que... puuuuuuf



    El juego no ofrecía demasiado más, divertido para un rato pero lo bastante difícil para echar atrás a los menos constantes. Al poco tiempo, Dinamic lanzó Navy Moves, segunda parte de AM, mucho mejor en todos los aspectos, incluida la profundidad de la jugabilidad.
 
    Por lo demás no hay más que decir, ni siquiera tuve paciencia para llegar al nivel del helicóptero y no me gusta poner capturas que no sean mías, de ahí que hoy sean tan pocas.
 AM lo jugué porque formaba parte del pack de juegos de Dinamic que venía de regalo con mi primer ordenador, hoy lo recuerdo con cierta ternura, pero recuerdo aquellas tardes lluviosas en las que moría constantemente y doy gracias a la informática por los avances tecnológicos que mejoraron los videojuegos. 





viernes, 11 de octubre de 2013

Tekken 3






    Uno de los géneros más explotados en la industria de los videojuegos es el de la lucha 1vs1, desde los tiempos de Yie Ar Kung-fu hasta hoy han sido muchos los juegos creados bajo la única consigna de acabar a golpes con tu rival. Con la salida de PlayStation y el resto de consolas de su generación las dimensiones de los nuevos juegos de lucha aumentaron... literalmente.
    
    Tekken 3, al igual que sus predecesores, era originalmente un juego de salón recreativo, pero no un juego cualquiera sino uno de los juegos que junto a Virtua Fighter estaban llevando el género de la lucha a niveles de calidad y complejidad nunca antes conocidas.




¡Vuela, vuelaaa!




    Como su nombre indica, el juego del que hablo era la tercera entrega de la serie, serie que sigue creciendo hoy en día. Tekken fue de los primeros juegos de lucha que utilizó la tecnología de los polígonos de una forma inteligente y satisfactoria, alejándose así de los antiguos juegos de 2D, llamando en un principio a otro tipo de público, más interesado en los avances tecnológicos que en la vistosidad de los gráficos 2D. Y digo esto porque hay que reconocer que los gráficos del primer Tekken dejaban bastante que desear aun siendo superiores a los del cuadriculado y de texturas planas Virtua Fighter. No obstante, Tekken tenía mucho más que ofrecer además de sus poligonados personajes y... bueno, eso es historia muy antigua, centrémonos en Tekken 3.

    Tekken 3 recaló en nuestra consolas como una conversión casi perfecta de la recreativa del mismo nombre, algunos polígonos menos y escenarios menos elaborados era un precio barato teniendo en cuenta todo lo que el juego ofrecía. Sin ninguna duda, este era el juego más realista de la serie hasta entonces, y el de mejores gráficos, el control había mejorado mucho y la lista de personajes y combos había aumentado hasta lo impensable.




Ling Xiaoyu ejerce de peluquera en su tiempo libre.



     Al igual que sus predecesores, T3 nos ofrecía una, en principio, escasa lista de personajes, escasa para los cánones de la época claro. Pero a medida que íbamos jugando  iban apareciendo más personajes en la lista, incluso las dos formas del enemigo final.

    En Tekken 3, para seguir con la tradición, cada personaje tenía un enemigo, rival o álter ego, como lo queráis llamar, como podrían ser los ejemplos de las hermanas Williams, o el caso de Ling Xiaoyu y Kuma, aunque en este caso no son enemigos. A pesar de ello, no hay combate exclusivo para cada personaje, ni al completar el juego con un personaje en particular se desbloqueaba su rival. En lugar de ello debíamos completar el juego una serie de veces para que fueran apareciendo, siendo el orden de aparición fijo... o eso es lo que decían en todas las revistas especializadas. Tengo que decir que jugando en modo Vs con mi hermano desbloqueamos varios personajes, no sé si eso era algo normal, si era algo exclusivo de la versión Pal o solo un bug, la cuestión es que obtuve la lista completa en poco tiempo, tampoco es que sea un gran mérito.




El malo, bastante patético.



    Si hablamos de personajes se hace evidente que Tekken 3 va bien servido, pero además, cada uno de ellos tenía, al menos, un par de trajes diferentes. Había otros personajes, sobre todo femeninos, que tenían más, para desbloquearlos había que escoger al personaje en cuestión un número determinado de veces. Entre los personajes secretos se encontraban algunos viejos conocidos, así como nuevos luchadores, incluido Gon, un pequeño dinosaurio, proveniente del manga japonés creado por Masashi Tanaka. Cada personaje tenía su propia técnica de lucha, inspirada normalmente en un Arte Marcial real, como podían ser el Taekwondo o la Capoeira. Al contrario de lo que sucedía en juegos más antiguos, gracias a la captura de movimiento y la suavidad de las animaciones, las diferentes Artes Marciales eran perfectamente reconocibles, tanto las posturas como la mayoría de las técnicas eran reales, exceptuando las lógicas licencias para hacer el juego más espectacular.

    El control de los personajes en la serie es, quizá, el más realista en este trillado género ya que, teníamos un botón para cada extremidad, por lo que podíamos decidir en cualquier momento qué pierna o brazo utilizar, y, lo que era más importante, según combinásemos los botones obtendríamos diferentes combos, incluidos agarres, lanzamientos, estrangulamientos, etc, el número de técnicas parecía infinito. Por si fuera poco, todos los personajes tenían una Supertécnica inbloqueable que quitaba una auténtica barbaridad, por fortuna era una técnica muy lenta, por lo que debíamos estar muy despistados para que nos alcanzara.




Ling Xiaoyu utiliza sus poderes mentales para hacer un Ataque de Regla a distancia.




    Por si la cantidad y variedad de personajes nos supiese a poco, Tekken 3 nos ofrecía también una agradable diversidad en lo que a modos de juego se refiere, a los básicos modos "Arcade" y "Vs", se unían el inevitable "Survival" y un par de modos de juego bastante originales, como el "Beach Mode", una especie de Beach Bolleyball en el que debemos derribar a nuestro rival a balonazos, luego estaba también el "Tekken Force", una especie de Streets of Rage pero con los personajes de Tekken como Jefes Finales. Por si nos aburríamos, si es que eso pudiera ser posible, teníamos a nuestra disposición el "Theatre Mode" donde podíamos escuchar la música del juego o ver todos los vídeos del juego, además de los de los juegos anteriores.

    El juego fue considerado como uno de los mejores juegos de lucha de la historia, si no el mejor, y aunque nos ofrecía una diversión prácticamente infinita hay que reconocer que no era perfecto, la dificultad en modo "normal" era ridícula, pudiendo completar el juego en un par de partidas, sí, la dificultad podía aumentarse, pero con un personaje medio decente podías terminar el juego con relativa facilidad, eso si no entraba en juego la famosa "Dificultad Aleatoria", algo habitual en los juegos de Namco y que podría resumir diciendo; si al juego no le da la gana no pasas de nivel. Era algo que solía suceder en los combates finales, daba igual lo que hicieras que la máquina ganaba el combate, era muy frustrante dar cinco golpes seguidos solo para ser golpeado tú, justo una milésima de segundo antes de que tu golpe impactara en el contrario este te golpeaba a ti, una vez vale, pero cinco veces seguidas es sospechoso. Otra "irregularidad" era cuando teniendo a tu enemigo de espaldas le golpeabas ¡y el reaccionaba a supervelocidad para girarse y pegarte a ti". No era extraño que después de verte obligado ha continuar un par de veces al final ganaras el combate con dos "Perfect"...

    Incluso a pesar de esos pequeños defectos, Tekken 3 era, y sigue siendo, uno de los mejores juegos de lucha de la historia, posiblemente el mejor de su generación o, como mínimo, el mejor que tuve el placer de jugar en PlayStation.